Transición con hambre y crisis política

0
217

Tras su derrota en las PASO, la devaluación y la espiral inflacionaria, Macri cambia de ministro de Economía y con sus medidas se enfrenta a gobernadores mientras liquida reservas. El próximo desembolso del FMI en duda. Fuertes críticas de Alberto Fernández. Las centrales sindicales fijan reclamos. Los estatales de Chubut y los movimientos sociales en la calle.

Al borde de la catástrofe social
La escalada del hambre en los barrios, donde los comedores y merenderos no dan abasto, la pérdida de los salarios es más del 25% y son la muestra de que la espiral devaluadora e inflacionaria se descarga sobre el pueblo. El traslado de la devaluación a los alimentos y medicamentos es brutal y no tiene retorno. El plan de emergencia no solo llega tarde, sino que ni se nota, ya que la mayoría de los mayoristas remarcaron antes de los anuncios. El gobierno pretende que las provincias paguen su política ajustadora y catastrófica mediante la quita del IVA de manera indiscriminada, desfinanciando a las provincias alrededor de 1.500 millones de dólares para bancar semejante anuncio que no gravitará de manera significativa en los alimentos y se quedará con ese gravamen los que están en el vértice de la pirámide como los monopolios y grandes cadenas de comercialización. Los gobernadores fueron a la Justicia y sacaron un documento en conjunto. Esto agravó la crisis política ya que no solo es un gobierno que sufrió un duro golpe en las PASO, sino que suma el rechazo institucional de la inmensa mayoría de las provincias.

El 40% de la población está en la pobreza y una franja cada vez mas considerable en la indigencia. “Estamos al borde de una catástrofe social” se señala desde las organizaciones sociales. Se han realizado movilizaciones en diferentes provincias y municipios. Esta urgencia no puede esperar y se debe declarar la emergencia social que implica redestinar partidas hacia las urgencias sociales.

Por otra parte, desde distintos sindicatos y centrales sindicales como la CTAA se ha manifestado a favor de la movilización popular y aumentos de emergencias que cubran el desfasaje que se llevó la devaluación.

Sin rumbo y con crisis política
El gobierno está “grogui” y al borde del default. La movilización de una parte de su electorado duro, el pasado sábado, fue más apuntado a que los enviados del FMI vieran por sus ventanas para que aflojen los 5.400 millones de dólares que tienen que desembolsar que para dar fuerzas a la campaña electoral, ya que no convence ni a los funcionarios que empiezan en la provincia de Buenos Aires y Capital a bajarse y hacer el juego propio hacia octubre. Vidal autorizó a los intendentes a que utilicen su impronta y no cuelguen de ella en la campaña, así como ella y Larreta no lo harán de Macri. La crisis política avanza en las filas oficialistas.

En las provincias el oficialismo se desgrana de manera acelerada, tratando aunque mas no sea de remontar en lo legislativo. Por eso que en varios distritos habilitan a cortar boletas y llevar a la fórmula Fernández-Fernández a la presidencia. Y es que ya saben que con la devaluación y la precariedad para controlar el dólar que impacta directamente en la política (y eso que todavía no se sabe la inflación de agosto y septiembre) se trasladará a los votos lo que hace suponer un mayor crecimiento del Frente de Todos en octubre.

Ahora esperan el desembolso de 5.400 millones de dólares del FMI para no entrar en default mientras venden reservas internacionales del Banco Central. Esto fue advertido por los economistas del Frente de Todos. La situación es grave y de una extrema precariedad como se manifiesta en el duro comunicado tras la reunión de Alberto Fernández y los economistas con la delegación del FMI, a quien responsabilizan junto con el gobierno nacional de la “catástrofe social” del país. “De los cuatro objetivos pactados con el FMI, no sólo ninguno fue alcanzado, sino que todo empeoró: la economía cayó 1,7%, la deuda pública subió 29 puntos porcentuales del PBI (alcanzando al 80%), el desempleo aumentó al 10,1%, la pobreza creció a más del 32% y la inflación se disparó al 54%”.

A la fecha, los desembolsos totales efectuados por el FMI suman un total de 44.500 millones de dólares aproximadamente. De acuerdo con las cifras oficiales disponibles, entre junio de 2018 y julio de 2019, salieron del sistema 27.500 millones de dólares en concepto de Formación de Activos Externos de libre disponibilidad (fuga de capitales argentinos), aproximadamente y 9.200 millones de dólares por “inversiones” extranjeras especulativas (capitales golondrina). En total la salida neta de dólares supera los 36.600 millones de dólares, lo que representa más del 80% de los desembolsos recibidos hasta la fecha.

Y es el propio organismo el encargado violar el Artículo VI de su acta constitutiva cuyo primer párrafo dispone que “ningún miembro podrá utilizar los recursos generales del Fondo para hacer frente a una salida considerable o continua de capital”. Ahí denota el acuerdo político con el gobierno macrista.

Resta para el próximo gobierno compromisos por 27.758 millones de dólares en 2020; 27.508 millones en 2021; 37.199 millones en 2022 y 30.308 millones en el 2023.
Los razonamientos de los economistas del Frente de Todos deberían llevar a una investigación, congelamiento e incautación de activos de todas personas física, jurídica y comercial que estuvo involucrada en la mega estafa criminal de la deuda favoreciendo la fuga y la bicicleta financiera. Esto es vital para evitar sufrimientos, ajustes y privaciones a nuestro pueblo.

Rearmando el tablero
Todos los sectores de clases dominantes se empiezan a reacomodar en el esquema de un nuevo gobierno a partir de diciembre. Alberto Fernández concede entrevistas con las cabezas de los principales monopolios como Magneto de Clarín, Galperín de Mercado Libre, Urquía de AGD y otros.

Las petroleras ponen el grito en el cielo por el congelamiento de precios (ya habrían logrado que el gobierno flexibilice el precio de las naftas premium y el gasoil a los sectores del agro) y miran con recelo la perspectiva política y económica. Se congeló la licitación por lo menos hasta después de las elecciones del gasoducto no convencional que saldría de Vaca Muerta a la localidad de Saliqueló (en un primer tramo).

La lucha por la hegemonía del futuro gobierno se empieza a vislumbrar, donde los sectores que bancaron esta política desbastadora pretenden reciclarse, tomar posiciones y marcar la cancha con medidas como la flexibilización laboral, mediante los convenios por empresa, el “emprendedurismo” (ver nota) y otras formas de precarización. También algunos de ellos que controlan medios y ejercen presiones ya trabajan para ensanchar la grieta entre Alberto Fernández y Cristina Fernández, machacando con blanco en el “populismo”.

Hacia donde irá la Argentina es una puja que ya empieza a vislumbrarse. Los sectores populares deberemos ser protagonistas y estar movilizados impulsando y apoyando cada medida positiva que necesita nuestro pueblo y la Nación, así como exigir ir a fondo para que la crisis que heredará el nuevo gobierno se descargue sobre aquellos sectores que la juntaron con pala y fueron los ganadores de la orgía especulativa desenfrenada del gobierno macrista.

Ese camino lo transitamos desde ahora ganando las calles para que se tomen medidas de emergencia frente a la devaluación y la creciente inflación, para paliar el hambre y los bajos salarios por el camino que marcan los y las docentes, estatales y petroleros de Chubut con paros y cortes de rutas.

Ese camino lo transitamos estando preparados para ganar las calles frente a la agudización de la crisis política y social que pueda suceder en estas semanas y largando en cada provincia desde el MP Liberación la campaña electoral hacia octubre para que el Frente de Todos arrase en primera vuelta.