Hace unos días en el programa de Alejandro Fantino que se emite en el horario de la tarde por el canal América, se mostró una vez más la mirada más cruel del patriarcado sobre niñxs, adolescentes y sus madres. De manera irresponsable -conscientemente dirigida- se difundió información falsa y maliciosa sobre el Inexistente Síndrome de Alienación Parental.
El abordaje llevado adelante por el conductor y sus panelistas fue fuertemente criticado por diversos sectores y motivó también una declaración de rechazo de la Asociación de Psicólogas y Psicólogos de Buenos Aires explicitando que el SAP fue desestimado por las distintas asociaciones de psicólogxs y que representa una falta ética grave con obligatoriedad de denuncia.
A partir de una nota proveniente de España, se dedicaron a instalar en sus comentarios y en los zócalos del programa el falso SAP como otra consecuencia más del aislamiento por el COVID19.
El falso SAP fue creado por el psiquiatra estadounidense Richard Gardner, pedófilo confeso que se suicidó en el 2003. Los abusadores que buscan escapar de la justicia son amparados por este inexistente síndrome que se basa- sin ningún rigor científico- en afirmar que la madre le «lava el cerebro» al niñx para denunciar al otro progenitor inventando situaciones. De esta manera, se desprestigia a la mujer madre considerandola «manipuladora y lavadora de cerebros» y desalienta el valor y la confianza que empujaron la voluntad del niñx a relatar esa experiencia traumática y confusa.
Ésta construcción discursiva que tomó la forma de «síndrome» y que es utilizado como figura legal y jurídica por los operadores judiciales, se apoya en que todo es producto de una mujer/madre despechada y desoye y anula la voz de lxs niñxs como sujetxs de derecho.
Las consecuencias más terribles de su utilización como estrategia en defensa de los abusadores son las revinculaciones forzadas entre niñxs y sus progenitores abusadores al desestimar el delito.
El falso SAP es un producto del patriarcado que busca encubrir abusadores, vulnerar derechos, culpar a la madre protectora y silenciar a lxs niñxs.




















