Según el presidente Macri todos debiéramos “ceder un poco”. Pero según su propuesta de precarización laboral, los únicos perjudicados seríamos los trabajadores. (Y los únicos beneficiarios serían los empresarios.)
No hay duda que la reforma busca bajar los “costos” laborales. Según Macri dijo, así se intentaría atraer inversiones y alentar las exportaciones. Pero todo bajo la premisa de bajar el poder adquisitivo de los trabajadores y por lo tanto contraer el mercado interno. Y el correspondiente aumento incesante de la desigualdad.
Esta política recesiva no es nueva. Como así tampoco sus resultados. No por casualidad la flexibilización, la apertura indiscriminada de importaciones y su consecuente desindustrialización derivaron en la crisis del 2001.
Tampoco son nuevas las condiciones laborales que pretenden imponer. En toda la historia del capitalismo ha habido una lucha incesante entre los empresarios por aumentar sus ganancias y los trabajadores por lograr una vida digna. Iniciamos con este número una serie de entrevistas sobre el tema.
- “Es una reforma a la brasilera”. Matías Cremonte, presidente de la Asociación a Abogados Laboralistas.
- “El Fuero del Trabajo perdería razón misma de existencia”. Cristian Carro, secretario general de la Comisión Interna del Fuero del Trabajo de la UEJN.
- “Es la perforación de derechos históricos”. Pablo Micheli, secretario general de CTA Autónoma.
- “La CGT viene muy pasiva”. Daniel Yofra, secretario general de Federación de Aceiteros.
Considera en igualdad de condiciones al empleador y asalariado
Pasa de considerar la relación capital-trabajo como desigual, a considerarla como una relación de “cooperación entre las partes para promover esa actividad productiva”.
Reducción de las indemnizaciones por despido
Omite del cálculo el aguinaldo, las horas extra, comisiones, premios, bonificaciones, etc.
Posibilita la modificación unilateral de las condiciones de trabajo
Elimina el derecho del trabajador a la reposición de sus condiciones previas, dejándole solo la opción de aceptar o ser indemnizado.
Reducción progresiva de los aportes patronales
Lo que golpea la recaudación previsional para las jubilaciones.
Reducción a un año del tiempo para iniciar demandas
Hasta ahora el trabajador tiene dos años para realizar reclamos laborales.
Limita la “irrenunciabilidad” a derechos por parte del trabajador.
Hasta ahora el trabajador no puede ser forzado a renunciar a lo estipulado en la Ley de Contrato de Trabajo o en los convenios.
Facilidades para la tercerización y subcontratación
Desvincula a la empresa principal de la “responsabilidad solidaria” sobre los trabajadores de empresas tercerizadas de limpieza, seguridad o mantenimiento.
Habilita los “bancos de horas”
En vez de computar el tiempo de trabajo por jornada se hará semanalmente, distribuyendo el empleador en forma discrecional las horas a cumplir, y eliminando tanto las horas extras como la ¡jornada de 8 horas!.
Creación de la figura de “trabajador independiente”
Los contratistas podrán tomar hasta cuatro “colaboradores” que quedarán por fuera de la Ley de Contrato de Trabajo.
Reducción de multas por el trabajo en negro
Permite el blanqueo de trabajadores ofreciendo a los empleadores una gran reducción de las multas por haber mantenido una contratación informal.




















