Esa que espanta a lxs reaccionarixs de todo pelaje. Esa que vuelve locxs a aquellxs que enterraron las banderas de la revolución. Esa que desorienta a lxs que teorizan desde un pseudo marximo que está bien perseguir sueños de liberación y hasta de socialismo, pero eso está en el baúl de los sueños “estrategistas porque solo vale la tactica política”, y así están revisando su pasado reciente y cegados por su realidad que no es otra que terminar mas temprano que tarde en el sendero de los caminos intermedios empujados por su escepticismo en el que han caído.
Y algunos se preguntan ¿El ejemplo de Chile, Ecuador, Haití, Honduras, Cataluña, Libano y Perú es un rayo en una noche estrellada?
¡MIL VECES NO! es el inexorable camino que los pueblos recorren para hacer añicos sus cadenas…¡es el inexorable camino para hacer tronar el escarmiento!
¡Es el camino vigente que mira naturalmente a la liberación!
Es el camino por donde los pueblos adquieren conciencia de su poderío, ya sin cauces…
Es el escenario donde todo revolucionario o revolucionaria moriría por estar y fundirse con la nobleza de los que luchan, sobre todo cuando lxs jovenxs son los protagonistas.
Algo está pasando en el mundo…que vuelve y vuelve como las olas de un mar embravecido que nunca descansa y que baña las playas y las limpia.
Algo nuevo con nuevas generaciones pero con viejos caminos que creían sepultados pero que emergen, una y otra vez.
El domingo 27 pusimos nuestro grano de arena y terminamos con el gobierno macrista que comparte podio con Piñera, Bolsonaro o Lenin Moreno.
Pero el período que transita América Latina es bravo y convulsionado -que mas podemos pedir!- y donde el tiempo nos corre como una película de Chaplín para pasar en limpio los borradores del pasado para no volver atrás y no detener la marcha hacia un futuro liberador. ¡El futuro es con el pueblo en las calles!
“Yo pisaré las calles nuevamente de lo que fue Santiago ensangrentada..y en una hermosa plaza liberada me pondré a llorar por los ausentes…” (versos de Pablo Milanés) y allí nos encontraremos con aquellos jóvenes que dieron la vida en Chile, Ecuador y Haití…
¡Hasta la victoria siempre!









