El gobierno no pudo separar a De Vido de su cargo de diputado, aunque estuvo a 20 votos. Obsesionado por “no hablar de economía”–como le recomendó Durán Barba–, Cambiemos buscó reinstalar el eje de la corrupción atacando a uno de los personajes más impresentables del kirchnerismo. Ya en cuenta regresiva hacia las PASO, la apresurada iniciativa legislativa pretendió ser una cortina de humo frente a los despidos, la caída del consumo, la desocupación, el aumento de la pobreza, la inflación que no cede…
Sólo un necio interesado puede negar la evidente responsabilidad del ex ministro K de Planificación por la corrupción en la obra pública. El centenar de causas en las cuales fue denunciado, las 26 imputaciones y los 5 procesamientos son apenas una muestra. Pero el problema era la peligrosa compuerta que se hubiera abierto con la discrecional utilización del artículo 66 de la Constitución Nacional(1) en manos de un gobierno corrupto, ajustador, entreguista y represor. Más aun teniendo en cuenta que semanas antes había sido pedido el desafuero de dos legisladores mendocinos del FIT ¡por un corte de ruta!
Además, la cortina de humo era también para tapar la corrupción propia del gobierno. ¡Y la corrupción compartida con el gobierno anterior como en el soterramiento del Sarmiento! (¿Será por estos “negocios” comunes que De Vido sigue libre a pesar de su bizarra cantidad de causas abiertas?)
Votaron a favor de la exclusión 138 diputados del bloque de Cambiemos, el Frente Renovador, el GEN, el Partido Socialista, Libres del Sur y parte del bloque Justicialista de Diego Bossio (que apoya a Florencio Randazzo en Buenos Aires). Votaron en contra 95 diputados del FpV, peronistas provinciales (incluyendo el sector de los Rodríguez Saá), el Frente Cívico de Santiago del Estero, el Movimiento Evita, además de tres legisladores del PO y PTS. Se abstuvieron tres diputados, entre ellos el de Izquierda Socialista. Se ausentaron 20.
Como era necesaria la mayoría especial de dos tercios de los presentes, el gobierno necesitaba 158. Pero logró menos votos que cuando se votó el acuerdo con los fondos buitres (16/3/2016). Ahora optó entonces por su campaña consuelo: insistir con que hace falta “cambiar”. Pero el pueblo se niega a ir de mal en peor.
(1) Artículo 66.- Cada Cámara hará su reglamento y podrá con dos tercios de votos, corregir a cualquiera de sus miembros por desorden de conducta en el ejercicio de sus funciones, o removerlo por inhabilidad física o moral sobreviniente a su incorporación, y hasta excluirle de su seno; pero bastará la mayoría de uno sobre la mitad de los presentes para decidir en las renuncias que voluntariamente hicieren de sus cargos.






