Hoy se cumplen 170 años de fallecimiento de José de San Martín. Su rol en las guerras de independencia fue central a la hora de empujar una posición que garantice romper las relaciones coloniales con España y no caer en una nueva dependencia con otras metrópolis.
En momentos históricos y agitados como los que estamos viviendo donde se abren debates acerca de cuál va a ser el rumbo que va a tomar Argentina luego de la pandemia debemos retomar la unidad indoamericana que permitió romper las cadenas de la opresión colonial en todo el territorio del Río de la Plata y el Perú.
Como venimos desarrollando en artículos anteriores sobre la independencia, Güemes, Azurduy y Belgrano la lucha revolucionaria estuvo caracterizada por la disputa entre quienes querían profundizar el camino independentista y liberar a los pueblos y quienes pretendían empujar una nueva independencia aparente e imponer un proyecto que garantice los intereses de aristocracia criolla de hacendados y comerciantes porteños.
En vísperas de la libertad del Perú San Martín expuso «Voy a dar la última respuesta a mis calumniadores: yo no puedo menos que comprometer mi existencia y mi honor por la causa de mi país; y sea cual fuere mi suerte en la campaña del Perú, probaré que desde que volví a mi patria, su independencia ha sido el único pensamiento que me ha ocupado y que no he tenido más ambición que la de merecer el odio de los ingratos y el aprecio de los hombres virtuosos» («Proclama a las Provincias del Río de la Plata», Valparaíso, 22 de julio de 1820).
Sus cartas a Artigas, Belgrano, el encuentro con Simón Bolívar en Guayaquil y el accionar del Ejército Libertador de los Andes muestran que San Martín trabajó incansablemente por construir la solidaridad entre los pueblos en lucha y crear estrategias militares que posibilitaran derrotar al colonialismo realista. Pero también necesitó construir estos lazos porque desde Buenos Aires no recibía apoyo político ni económico para embarcarse en dicha lucha.
Esta concepción de la lucha por la emancipación en clave continental es uno de los grandes aprendizajes que nos ha dejado San Martín y las revoluciones de emancipación en el continente Sudamericano. Una muestra del pensamiento sanmartiniano en relación con la unidad de los pueblos es el proyecto de lograr una gran patria con acuerdo federativo, frente a los proyectos regionalistas y localistas que finalmente triunfaron.
Hoy más que nunca frente al avance de la reacción en la región con el caso del Golpe de Estado en Bolivia a la cabeza debemos poner en práctica la unidad de Latinoamérica frente a los enemigos de los pueblos.




















