“Quieren disolver el INTI como lo conocemos”

Hoy miércoles las autoridades del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) dieron nuevamente asueto en el instituto. Esto fue interpretado por los trabajadores como una muestra de las dificultades que el gobierno está teniendo para imponer los 250 despidos que anunció en este organismo. Así, se postergó otro día la pulseada por si estos compañeros –que ya han recibido los telegramas de despido- entran o no.

Organizados en ATE-INTI, los trabajadores y trabajadoras permanecen pacíficamente desde el viernes 27 en la sede del instituto ubicado a cuadras de Gral. Paz y Av. Constituyentes, cuando el responsable de Recursos Humanos dio a conocer el plan de despidos. Desde aquel día una parte duerme adentro y otra apoya desde afuera del alambrado, porque la Policía de la Ciudad mantiene bloqueada la entrada. En estas condiciones, alambrado de por medio, se vienen realizando ya varias asambleas. En la realizada en la mañana de hoy, se ratificó por unanimidad seguir sosteniendo la permanencia pacífica. O, si el gobierno levanta el asueto,  impulsar que entren todos los trabajadores –incluyendo los despedidos- o que no entre nadie –garantizando el paro de actividades-.

Durante el día de hoy también se dio a conocer una carta de numerosos directores de centros y sectores del INTI rechazando los despidos. También se informó el traspié que tuvo el gobierno, que no logró que la Justicia dictamine que hay una “toma” ilegal para ser desalojada por la fuerza sino una permanencia pacífica a la espera de que se abra un canal de diálogo por un conflicto laboral. Por otra parte, una delegación de ATE-INTI participó de una reunión junto a las CTA-A, CTA-T y el sector de Camioneros de la CGT para sumar fuerzas hacia la movilización que se va preparando para el 22 de febrero. Por otra parte, también se anunció que el Papa Francisco recibiría a una delegación de ATE-INTI.

La Policía de la Ciudad impide el ingreso al organismo.

“Sin causa”

El gobierno había afirmado que los despidos estarían justificados en el mal desempeño de los trabajadores. Sin embargo, la versión fue desmentida por sus propios telegramas de despido, los cuales informan como causales de la cesantía: “sin causa”. En diálogo con Vamos!, Giselle Santana –secretaria gremial- evaluó que esto muestra que no hay “ninguna razón que justifique el despido, porque de otro modo no estarían pagando indemnizaciones” (a las que el empleador se autoobliga al reconocer que no hay causa del despido).

Además, frente a la versión del gobierno sobre que habría trabajadores con muchas faltas, la dirigente insistió con que “hemos detectado que hay un montón de esos compañeros a quienes les ha llegado el telegrama que el mes pasado han cobrado el plus por presentismo. Porque tienen una asistencia perfecta”. Y agregó que así “se cae absolutamente el argumento de las autoridades en relación a los despidos”.

Otro trabajador, que hace 10 años trabaja en el organismo y se encuentra en la permanencia pacífica desde el domingo, precisó a este medio que “fue un despido masivo de diferentes sectores. Hay gente que está hace 17 años o hace 20 años”.

Asamblea del miércoles 31.

Persecución sindical

¿Qué criterio utilizó entonces el gobierno para estos 250 despidos? “Sin duda la persecución sindical”, respondió Giselle con total seguridad. “La inmensa mayoría de los despidos se trata de afiliados y afiliadas a ATE, delegados y delegadas, violando la tutela sindical que nos ampara. También compañeros y compañeras que generalmente participaban activamente de las asambleas y las movilizaciones”.

Según analizó, el objetivo del gobierno “es desarticular la organización gremial”, con la que además “veníamos denunciando el vaciamiento del organismo por parte del gobierno macrista”. Porque “ahora quieren sacarse de encima a quienes estamos organizando esa resistencia para poder avanzar en un proyecto de reestructuración que directamente va a disolver el INTI como lo conocemos”.

¿Qué busca el gobierno?

Desarticular la organización gremial sería entonces el primer paso para reestructurar o disolver el INTI “como lo conocemos”. En este mismo sentido, el trabajador entrevistado –reja mediante- denunció que “ya se han perdido ensayos como por ejemplo con el preservativo, que eran ensayos que se estaban haciendo acá en el INTI y ahora no se hacen más”. Con este gobierno, hoy salen al mercado a simple declaración jurada, es decir ¡sin control certificado!

“Están atacando todos los sectores donde tienen facturación que se pueden llevar para afuera y llevarlo para la industria privada”, agregó. Para ejemplificar el impacto social que posee el INTI destacó “el control de los plásticos para las mamaderas o los chupetes; los guantes de latex también [que] están certificados acá”. Son materiales “que van a quirófano o que van a estar en contacto con los niños, [por eso] son certificaciones realmente importantes que van a afectar mucho a la sociedad”.

El objetivo del gobierno sería “primero desafectarlas del INTI para después dárselo a las empresas amigas”, que “no sabemos si por una suma de dinero las hacen o no las hacen”. “Acá te puedo garantizar los años que estoy yo que todos los ensayos se hacen”, insistió.

Por su parte, Santana explicó que el INTI realiza “ensayos a un precio, un arancel, que por supuesto las pequeñas y medianas empresas puedan pagar, para fomentar justamente la industrialización del país. Si el INTI desaparece, se afecta sensiblemente a la industria nacional”. Pero “están generando junto con el Ministerio de Modernización un proyecto de reestructuración que disuelve la existencia de los centros de investigación y desarrollo. Eso es el corazón del  INTI. Porque el INTI fue creado en el año ‘57 con el objetivo de crear justamente los centros de investigación y desarrollo en cada una de las áreas de la industria. Si esto desparece, el INTI desaparece”.

Sobre las certificaciones, la gremialista coincidió con que –de concretarse los planes del gobierno- “hay sectores que pasarían al ámbito privado pero hay otras, que tienen que ver con el control a las empresas, que lo quieren hacer desaparecer”.

“Están de los dos lados del mostrador”, disparó Giselle sobre los intereses que guían estos planes oficiales. “Es un gobierno de empresarios a quienes los controles del INTI no les sirven. Porque nosotros garantizamos que produzcan con las condiciones de calidad que requieren. Entonces si nosotros seguimos existiendo con esos controles, la rentabilidad de las empresas siempre son un poco menor porque tienen que invertir para producir con seguridad”.

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