Por una gran unidad para derrotar el ajuste del gobierno

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En un contexto de una muy dinámica situación política, Gustavo Funes –secretario del Comunismo Revolucionario-Partido Marxista Leninista Maoísta– abordó los debates planteados en la charla realizada el viernes 6 en Capital Federal. Tras una presentación de Guillermo Rocha –secretario del CR Capital– contextualizando el evento, Funes dio inicio a su intervención.

“El marco de la charla son los acontecimientos que van sucediendo minuto a minuto en el país, que efectivamente generan grandes interrogantes, grandes polémicas. Hay una coincidencia general en el carácter y el tipo de medidas que va tomando el gobierno. Pero por un lado, ¿hasta dónde van a llegar las medidas y cuáles van a ser las consecuencias? Y por otro lado, ¿cómo es el reagrupamiento y el camino para enfrentar esta política, los actores y hasta dónde llega ese reagrupamiento? Y entramado con eso, la gran posibilidad para que el Comunismo Revolucionario, que lucha por un objetivo que es la revolución de liberación nacional y social, pueda crecer y pase a anidar y dirigir los centros de concentración del movimiento obrero y el conjunto de los asalariados y del pueblo, como una condición para poder rumbear hacia esos objetivos.”

El gobierno de Macri

“Hoy tenemos un obstáculo que se llama el ajuste de Macri, la entrega, la represión, y quienes, como los gobernadores que aplican esa política, se han constituido objetivamente en el blanco a golpear en la Argentina. Este gobierno encierra dos aspectos. Uno es su debilidad desde el punto de vista de su corriente política nacional que lo pueda sostener, como sí tienen otros partidos como el peronismo o el radicalismo. Lo que concentra las decisiones dentro del gobierno, la mesa chica no la tiene el radicalismo, la tiene el grupo más concentrado que lo rodea a Macri. Y ese núcleo tiene esa expresión de debilidad. También es un gobierno que tiene minoría en las dos Cámaras.

Pero a la vez se encierra otra cuestión: que concentran lo más granado de las clases dominantes que dirigen y manejan el Estado argentino. Eso está sin intermediarios, dirigiendo el gobierno y controlando los resortes fundamentales del Estado. Hay sectores que han quedado afuera de eso, como pueden expresar algunos sectores del kirchnerismo y otros sectores del peronismo. Pero hay sectores del peronismo que están de acuerdo, aunque ahora se han empezado a alejar, como puede ser el duhaldismo, con un juego dual o ahora de más alejamiento.

Entonces cuentan a favor, desde el punto de vista de estas clases dominantes que dirigen el gobierno y el Estado argentino, con que el peronismo está dividido, si bien puede llegar a cerrar en alguna candidatura electoral. Pero objetivamente hasta acá hay sectores que les han dado ayudas de gran importancia dentro del Congreso para las leyes que necesitaba el gobierno. Su acuerdo de gobierno tiene que ver con dos cuestiones: Una, con el acuerdo desde el punto de vista del rumbo. Y otra, sostenido por la necesidad económica, el acuerdo que tiene el Ejecutivo con una parte importante de los gobernadores. No todos pero sí una parte importante, dentro de los cuales hay gobernadores peronistas.

Entonces el gobierno tiene estas contradicciones adentro, pero a la vez tiene un problema que es que la economía no se recupera. Problema que puede ir sorteando ayudado por la división de los partidos de la oposición y por la división en la CGT. El gobierno tiene las dificultades que tiene pero de todas maneras avanza. Aplican una política con la que van avanzando si se los deja. No los subestimamos porque son las clases dominantes, directamente, como los jefes de los monopolios que dirigen los ministerios. Pero, porque todavía no hayan estallado desde el punto de vista popular las grandes luchas que pueden hacer tambalear al gobierno o a su política, no quiere decir que por abajo no fluya un gran rechazo. Lo que pasa es que frente a esas divisiones y las agachadas de los dirigentes sindicales, muchos no se animan a sacar la cabeza. Otro factor es el blindaje que tiene el gobierno desde los medios. Pero sabemos que el poder que tienen Clarín y los principales programas que se ven en la Argentina es muy importante e instalan ejes concretos, como también niegan o relativizan hechos concretos de la política argentina.

Asistimos a políticas económicas retrógradas que uno puede pensar que son de corto aliento, porque a 500 días de gobierno tenemos las consecuencias que tenemos desde el punto de vista de la inflación. Es una política inflacionaria, por eso no la pueden controlar. ¿Hasta donde van a subir las tasas de interés? Las tasas de la Argentina son las más altas del mundo y eso genera la especulación de los que vienen a hacer la bicicleta y después se van. Tienen un déficit fiscal mantenido con endeudamiento. Buscan salir de la recesión con una receta ya conocida acá y en otros países del mundo, que es achicando los costos laborales. Una política inflacionaria, de achicamiento de costos laborales, caída del consumo y endeudamiento (ya hay 100.000 millones de dólares de endeudamiento entre Nación y provincias en lo que va de gobierno).

Efectivamente eso es una bomba, pero ¿cómo no explota todavía? Ahora salió Duhalde a decir “estamos en la misma situación que en el 2001”, se empieza a abrir. No está hablando de la lucha y la crisis social sino del nivel de endeudamiento, y caída del consumo y la producción industrial. Calculen que la industria de la madera hace 18 meses que no crece, y ha vuelto a caer 15% la producción industrial en las automotrices. El gobierno avanza con con la reducción de los costos laborales. O sea, hacer sangrar al movimiento obrero y hacer pedazos la pequeña y mediana industria. Hay más de 6.000 pymes que han desaparecido, hay un 50% de lo que produce la pequeña y mediana industria que está entrando por importaciones. Y van asfixiando, como en la crisis de Sancor. Que Sancor tenga que cerrar significa que hay una crisis muy profunda en la Argentina y se va monopolizando la producción, la acumulación y la comercialización. Y ni que hablar de la fruta. Calculen que el sector frutihortícola ocupa cada 100 hectáreas entre 7 y 10 trabajadores, pero la soja ocupa uno o dos. Y se está destruyendo esa economía regional.

Las paritarias y el “costo laboral”

En el trasfondo de todo está que tienen que sostener sí o sí, desde el punto de vista inflacionario, el techo salarial más allá del 20%. Porque si alguno rompe ese cerco se dispara por todos lados. Eso es lo que va atravesando la Argentina, porque todavía la mayoría de las paritarias están en veremos.

La paritaria docente no cerró en 14 provincias. Provincia de Buenos Aires, que es el caso testigo no cerró. Es equivocado plantear que se cerró la paritaria en la provincia de Buenos Aires. Ahora impulsamos hacer asambleas en todos lados y hay que seguir con el plan de lucha en el sentido del paro, las movilizaciones, marchas de antorchas, abrazo a las escuelas, etc. Pero no hay que dar el brazo a torcer. Hay algo que Vidal todavía no ha logrado: Nos pueden gustar más o menos las dirigencias sindicales de esa unión de gremios de la provincia, pero ese Frente Gremial Docente todavía no ha sido dividido y es un factor de gran importancia para explicar por qué no han podido quebrar la lucha docente o cerrar la paritaria. Y el otro elemento es el objetivo: porque sencillamente la inflación va más allá del techo que quiere poner el gobierno. Entonces la paritaria sigue abierta porque la inflación la siente el docente y el laburante todos los días y dice “la inflación va creciendo y vos me ofrecés exactamente lo mismo”. Cada vez hay más descontento por abajo. Es cierto que el paro muchas veces desgasta, que hay que llenarse de razones, que hay que combinar los planes de lucha con paros, movilizaciones, clases públicas. Es muy importante cómo sostienen la lucha los docentes universitarios combinando diferentes medidas de lucha, porque te hacen prepararte para una lucha larga. Porque no subestimamos al gobierno, como nosotros creemos que pasó en un principio principalmente con la dirigencia kirchnerista. Pensaron que el conflicto docente lo resolvían rápido porque no querían tener el quilombo del no inicio. Pero el gobierno dijo “lo bancamos”, porque no podían hacer otra cosa: si le abren la mano nada más ni nada menos que a los docentes… chau! Y esa pulseada está vigente.

El gobierno planteó bajar los costos laborales como una de las condiciones para salvar Sancor. Y ATILRA va a firmar la modificación del convenio. Van por el convenio porque este gobierno tiene ese punto en su ADN. Piensan salir de la recesión ya no solamente con políticas que favorecen a los monopolios, a los terratenientes y a los bancos como el gobierno anterior, sino que éstos van a lo más concentrado que es salir recuperando el “costo laboral” para mostrar al mundo que pueden venir inversiones. Van a la sangría del movimiento obrero, con gran subestimación porque el movimiento obrero, como el agua, le ponen compuertas pero busca avanzar. Por eso es muy necesario que nosotros crezcamos y avancemos.

El reagrupamiento

Pero principalmente va a avanzar una cuestión fundamental: si se va a lograr en la Argentina constituir un arco de fuerzas, de alianza, que tenga como elemento central el objetivo de derrotar la política de ajuste del gobierno y los gobernadores que la aplican. Y desde ahí el movimiento obrero va a avanzar. Porque a nosotros nos interesa acumular fuerzas pero hay un punto que es lo central que es que tenemos que atender, a la principal preocupación y sufrimiento de las grandes masas para que puedan hacer su experiencia y sean los que vayan abriendo camino. A algunos les preocupará cómo se paran para ver si captan algunos votos más. A nosotros nos interesa cerrar filas con todos los que podamos para enfrentarlo y derrotarlo. Esa es la mejor forma en que nosotros también vamos a poder avanzar en la acumulación de fuerzas. Y mostrar una vez que podamos batir a la política de este gobierno, que no queremos que sea para volver atrás. Trataremos de incidir hasta donde podamos para ir en un camino liberador. Pero ahora tenemos este obstáculo. Esa es la discusión que está planteada ahora y atraviesa todo.

Dentro de la CGT están más divididos que nunca, no todos acuerdan con lo que hacen algunos sectores de la dirigencia sindical. Hay que ver cómo trabajar para que esos esos sectores que la quieren pelear pasen a posiciones de lucha.

El 1º de Mayo fuimos al acto de las dos CTA’s. Y esto tiene un recorrido. En su momento nosotros apostamos a que el Encuentro Sindical Combativo se mantuviera y pudiera avanzar, y trabajamos para eso. Pero allí ganó otra lógica, que fue la lógica del FIT cerrado a la cuestión electoral, lamentablemente. Nosotros tratamos de oxigenar un poco: ahí se sumó Horacio Catena de Tierra del Fuego. También vino el Perro Santillán. Y fue ese Encuentro de Platense. Pero después primó la lógica electoral alternativista. Sin embargo, el problema no es ser “el diferente”, el problema es pasar a enfrentar a los que están gobernando.

A nosotros nos ayudó mucho la lucha de los estatales de Tierra del Fuego. Porque hicimos una práctica viva alrededor de la unidad de un conjunto de gremios que se mantiene hasta el día de hoy, que enfrentó un enemigo en común. Después fueron clarificándose, algunos más, otros menos, hasta el día de hoy. Pero otra cosa que se fue clarificando es que esa gobernadora no era expresión del “kirchnerismo”, sino más bien del peronismo más tradicional de esa provincia y que se había transformado en una aliada fundamental del gobierno nacional. Y el papel de Frigerio en esa relación pasaba a ser fundamental porque ya había sido asesor del gobierno de Manfredoti, gobernador de la provincia y del PJ en su momento. Pero a nosotros nos ayudó mucho porque fuimos haciendo todo un recorrido. Porque buscamos los caminos para poder hacer avanzar esa lucha, teníamos que tratar de empalmar con lo que pasaba nacionalmente, porque una preocupación era cómo romper el cerco de una provincia que está a 3.047 kilómetros de distancia de la Capital Federal.

Un elemento que apareció en su momento es que en el caso de la lucha de Tierra del Fuego, mientras se daba el acampe [en 2016], pudo estar Catena en el acto de la CGT del 29 de abril del año pasado. No estábamos del todo claros en ese momento, teniendo en cuenta quiénes son, ¿con qué programa? En realidad era un acto opositor al gobierno, el primer acto de magnitud convocado por la CGT, sin paro pero masivo, opositor al gobierno. Y eso ya venía en la dirección en la que venía la lucha de Tierra del Fuego. Y el que lo invita a Catena es Pablo Micheli. Catena fue con una bandera del SUTEF, que se vio en la televisión, y era para imaginarse la cara de la gobernadora cuando lo viera ahí.

Y tuvimos una gran medición desde el punto de vista de masas de cómo estaba el movimiento obrero con respecto al gobierno nacional, porque fue una movilización gigantesca, la primera y a poco tiempo de llegado el gobierno. Además Pablo Micheli, por su debilidad, te necesitaba porque iba a esa política de “unidad en la acción” con la otra CTA dirigida por Yaski. Y ahí empezó a aparecer esa discusión de ir en unidad para enfrentar al gobierno. Micheli, que no es un kirchnerista, se aliaba con otro que es un kirchnerista, o es de esa corriente gigantesca del kirchnerismo. Se abre toda una discusión. Nosotros lo registramos y definimos muy bien cuando vino la Marcha Federal, que fue un punto de inflexión desde un punto de vista de masas. Y no nos quedamos en el medio. Dijimos “hay que jugar”. ¿Cómo? Desde algunas comisiones internas, dentro de algunos gremios de la CTA y Tierra del Fuego. Y entonces Catena subió al palco. Pero esta vez no era un palco con Moyano, sino de la Marcha Federal convocada por Yasky y Micheli. Decidimos subir y se mostró con presencia. Y fue acertado porque fue también una demostración del interior de rechazo a las políticas del gobierno, de bastiones que van golpeando la política del gobierno. Los que alternativizaron se equivocaron, porque llegaron al Obelisco y no tuvieron más que hacer, y se fueron. Y mucha gente que vino a ese acto, del interior, terminó yendo a la Plaza quejándose porque ellos venían a la Marcha Federal y esa del Obelisco no era la Marcha Federal.

Nosotros no compartimos lo que dice Cristina Kirchner, que “todo eso lo dí yo”. No. Acá hubo luchas del pueblo, hubo conquistas, hubo concesiones que se dieron a un pueblo que luchó y que dejó 36 muertos como en el 2001 y que siguió luchando. Ahora en muchas de esas conquistas y concesiones hemos retrocedido. Entonces hay un problema objetivo, que más que nunca aparece la necesidad de cerrar filas y poner por delante esa unidad para poder enfrentarlos. Porque sabemos que muchas veces tenemos que trabar acuerdos con sectores del enemigo desde el punto de vista de los intereses populares. Pero porque sean eso no vamos a perder de vista lo que necesitan las masas populares para avanzar. Y hoy necesitan esto, enfrentar y derrotar el ajuste.

Después vendrá la discusión sobre qué hacer en las elecciones. Estamos discutiendo. Vamos a ver si podemos hacer una experiencia en Tierra del Fuego, que es que toda la Unión de Gremios impulsa una lista propia en las elecciones. Y son elecciones legislativas. Por un lado trabajar en todos los terrenos es muy importante, y hacerlo en el terreno electoral también. A la vez tampoco estamos de acuerdo en internas abiertas para ver cuál es el candidato a diputado o senador, nos parece que eso no ayuda. Pero nos manejamos en el terreno electoral con las mismas premisas que nos manejamos en la lucha. Tenemos un programa de 14 puntos, que tiene que ver con las urgencias de este período. Tiene un camino que es la lucha, una premisa a alcanzar que es el paro activo de 36 horas y un objetivo que es derrotar el ajuste de este gobierno y los gobiernos que lo aplican. Y si eso sucede y se avanza nos va a permitir abrir caminos en los objetivos que tenemos más a largo plazo en relación a la liberación nacional y social. No nos quedamos en el medio. Pero entendemos que tenemos que poner a las masas en movimiento y está la necesidad de unidad que se planteaba.

El fallo de la Corte y la unificación de la CTA

La charla se da en medio de una discusión alrededor del tema del fallo de la Corte. Calculen que hay 400 genocidas que ya están en su casa, y encima sale el fallo de la Corte. Y es cierto que acá Astiz, el Tigre Acosta y esos tipos pueden quedar en libertad. Hay dos apropiadores de niños que ya pidieron acogerse al 2×1. Tengamos en cuenta que este avance fascista lo tenés que enfrentar en serio. No jugar ni para un lado ni para el otro. Hay que enfrentarlo. Ni ser sectario como los que están en organismos de derechos humanos y no tienen una política para abarcar a todos, ni ser alternativista del tipo “yo con esos no me junto”. Porque estos vienen en serio.

Aparece un elemento de ruptura que es que Abuelas de Plaza de Mayo, Madres Línea Fundadora y una parte importante de HIJOS incorporan en sus posiciones el acuerdo con que Milani esté preso. Y estos sectores convocan a una marcha para el 10 a Plaza de Mayo y Memoria Verdad y Justicia convocaba para el 11. Entonces ahora está la discusión si nos juntamos o no nos juntamos. Y el común de la gente dice ¿por qué no se juntan? Sí, es justo que se junten, aunque sea por un punto que sea condenar la asquerosidad de la resolución de la Corte Suprema, pero juntémonos.

Cuando hablamos de los “costos laborales” y el avance de la flexibilización es en serio. Ahora terminaron de firmar todos los gremios petroleros en la cuenca de Vaca Muerta y la UOCRA la baja de 30% del “costo laboral”, que significa sacar las horas taxi que tienen los petroleros, sacar las horas viento porque trabajan en el medio de la Patagonia, etc, etc. Regalan los convenios laborales. Lo que se firma en Vaca Muerta es lo que se firmó en el SMATA, con ATILRA en Sancor, en textiles.

¿Se los puede parar? Claro que se los puede parar, porque el movimiento obrero está para pelear. Y nosotros buscamos la forma de lograr instancias de unidad que empujen la lucha. Por eso vemos bien la unificación de la CTA, con todas las posturas que tenemos y desde procesos concretos. Por eso estuvimos el 1º de Mayo en el acto de la CTA. Algunos pueden decir que estuvimos en el acto de los kirchneristas. Había kirchneristas. Pero ¿qué había? Había sindicatos, que fueron de los que hablaron, se hizo en la Carpa Docente, y se anunció la Marcha Federal. Y desde el punto de vista de la continuidad de la lucha nos parece importante, como se anunció en la conferencia de prensa y en el acto de las CTAs el 1° de Mayo: vamos a la Marcha Federal y trabajamos para el paro nacional. Es difícil sin la CGT, más vale, porque dirige lo principal del movimiento obrero argentino. Pero el rumbo y la dirección es acertada y nosotros estuvimos ahí. Porque a nosotros nos importan los intereses de las grandes masas que están sufriendo y padeciendo esta política y ahí nos ubicamos. Y desde ahí tenemos un programa y ofrecemos un Partido.

Es un momento en el que las masas obreras y populares han mostrado cuando han podido que están para mucho más. Que no se van a bancar así nomás el avance antiobrero expresado en destruir los convenios colectivos, que dicho sea de paso es destruir los sindicatos. ¿Hasta dónde van a llegar? Vamos a ver. Nosotros apostamos a generalizar la lucha para impedirlo y a una gran unidad para poder derrotar la política de ajuste del gobierno.