El fallo de la Corte Suprema que otorgó el beneficio del 2×1 a un genocida no fue fruto de la casualidad sino que responde a los intereses que expresa el gobierno de Cambiemos. Y expresa la filosofía de este gobierno respecto a la dictadura, donde niega el genocidio, los 30.000 desaparecidos, sostiene que hubo una “guerra sucia” y avanza en desmantelar programas y partidas presupuestarias para el área de los derechos humanos. Con este fallo la mayoría de la Corte también se alínea con al avance del gobierno en materia represiva, donde se observa un salto en la compra de material y logística represiva con tanquetas, armas, municiones, etc. junto a una creciente militarización de los conflictos, con protocolos represivos.
Tanto o más grave aun es que se avanzó en cuestiones de fondo con el decreto 721/2016, que deroga el decreto 436/1984 que determinaba un control civil sobre las FFAA y fue resultado de la lucha del pueblo contra la dictadura. Se eliminó así la figura del presidente como Comandante en Jefe de la FFAA y el único. Este es un acuerdo que lo ocultaron los medios que blindan al gobierno, y que apunta a darles a las FFAA un rol más político en acuerdo con el Ejecutivo para el accionar interno.
En marzo del 2016 durante la visita de Barak Obama en nuestro país, se tomaron acuerdos que ahora se refrendaron con la visita de Macri a EEUU en materia de espionaje con el FBI para el accionar interno, bajo el “paraguas” de la lucha contra el narcotráfico. Se avanza en intercambio de tecnología, software, ejercicios y encuentros de capacitación del Pentágono con militares y fuerzas de seguridad del país. También darán apoyo en particular en las zonas de la Triple Frontera. En mayo del año pasado, el Pentágono realizó el primer “encuentro de trabajo” con las FFAA argentinas desde 2009, que incluía “operaciones de paz”, preparación y respuestas ante desastre y “cooperación en defensa hemisférica”.
Tuvo poca difusión el escándalo por la compra de armamento a EEUU por un valor cercano a los 2.800 millones de dólares, que se le había encargado a Martín Lousteau, otrora embajador en ese país. La operación fue suspendida antes de su tratamiento en el Congreso, al que se había eludido, sin dar demasiadas explicaciones. Esto, y la base militar que se prevé instalar en Tierra del Fuego, es una clara señal que en materia de “asesoramiento” en seguridad, provisión de armamento y eje estratégico-militar, Argentina se alinea al imperialismo yanqui.
El fracaso de la economía
Estos avances en materia represiva, “seguridad interior”, espionaje e impunidad –como el 2×1– son necesarios en la perspectiva de una economía que no camina. El gobierno no tiene “plan B”. Por lo tanto va hacia delante y sin margen de “rectificar el rumbo”, como quisiera la tríada cegetista que vuelve a la tregua dejando sin continuidad el paro del 6 de abril.
Mientras la inflación y la caída del consumo no se detienen desde que asumió el gobierno de Cambiemos, ramas enteras de producción y las pymes están desbastadas con más de 6000 fábricas cerradas. Las importaciones abarcan al 40% de los productos. La canasta básica creció cerca del 4% en marzo, la suba más alta de los últimos ocho meses.
Los propios economistas de las clases dominantes alertan que el rojo de todo el Estado, incluyendo las provincias, pasará de 7,1% del PBI en 2015 a 7,6% este año. Y que el desequilibrio fiscal consolidado se encuentra sin dudas es uno de los “más altos de la historia”.
El gobierno modificó la meta inflacionaria al 20% (quedando aun 6,7% debajo de las mediciones del INDEC en los últimos 12 meses). Reconoce así de hecho el fracaso de su meta inflacionaria. Ahora el INDEC difundió un 2,6% de inflación para abril último, con un acumulado para el primer cuatrimestre del 9,1%. Según estas cifras, para poder cerrar a fin de año en el ansiado 17% ya no alcanzaría ni con que en el segundo semestre la inflación no supere el 1% mensual.
Entonces se sigue elevando las tasas de interés del Banco Central, acelerando la bicicleta especulativa, junto con la baja de los costos laborales (rebajando salarios, precarizando y flexibilizando). Ahora sumado a una nueva fenomenal transferencia de dinero a los monopolios industriales y agrarios con el “plan empalme”, que llevará a estabilizar y blanquear bajo el nombre de trabajo “registrado” a los trabajadores de la economía social.
Se sigue con nuevos endeudamientos por parte de la Nación y provincias en dólares para pagar gastos corrientes en pesos, llevando a una situación gravísima que ya vivimos en otros años donde recurrieron a los bonos para hacer frente a los salarios de los trabajadores cuando se cortó el financiamiento.
Con este panorama el gobierno nacional inyecta dinero en la asistencia social y algo de la obra pública para tratar de ganar las lecciones de medio término, buscando que le de aire político y así profundizar el ajuste que ya anunciaron que harán después de octubre. Pero este plan no pasa sin represión y para eso también se preparan.
El escenario electoral
El gobierno logró evitar un iceberg al reubicarse frente al fallo del 2×1, ya que de juntarse la economía y la defensa explícita del fallo de la Corte –como ensayó el propio secretario de Derechos Humanos, Avruj– hubiera sido catastrófico con un resultado directo en la política electoral. Por otro lado el gobierno debe afrontar paritarias que recién comienzan en gremios privados; y en más de diez provincias no cerraron aún los acuerdos salariales docentes, en particular en provincia de Buenos Aires donde gobierna el PRO con Vidal.
El gobierno debe afrontar una realidad que lo golpea a la hora de las encuestas –más allá de los “retoques” de encuestadoras–. Necesitan al peronismo más dividido aun y que Massa siga de vacaciones en las encuestas.
Pero la realidad indica que cuando no crece el gobierno crece la oposición. En particular CFK, que hace tomas de yudoca sacando fuerza (subiendo en la imagen) de su rival. Así oculta su política inflacionaria y “primarizada”, con devaluación y endeudamiento, pero mostrando que ellos salieron de la crisis estimulando el consumo popular y dando concesiones en el terreno social y político. Ocultando claro, que se crecía a tasas chinas y la soja estaba por las nubes; y que de haberse volcado al desarrollo independiente de la industria y el agro estaríamos muy lejos de lo que estamos y quizás sin Cambiemos en el gobierno. Pero lo cierto es que a CFK le alcanza con poco para “blindarse” frente a la campaña en su contra y conflictos como en Santa Cruz apelando de hecho a ese refrán simple: “en el país de los ciegos, el tuerto es rey”.
El pueblo en las calles
Una vez más el ejercicio colectivo de la memoria del pueblo volcado a las calles hizo retroceder a los represores que buscan utilizar una ley derogada en 2001 y la campaña negacionista del gobierno para quedar libres impunemente. Pero la lección del 2×1 se podría resumir en ensayos donde los que subestima y desprecian al pueblo se topan una y otra vez contra esa pared. Y también deja como enseñanza que no sirve de nada asestar golpes certeros al plexo de los enemigos, si luego se lo deja levantar nuevamente. Por eso no hay que dejar la calle y seguir la lucha para que esos jueces renuncien, se profundicen los juicios y se abran los archivos de la dictadura en manos del Estado y la Iglesia, cómplice como institución en esta maniobra tan nefasta como su papel en el genocidio de Estado.
Pero este ejercicio de la memoria debemos potenciarlo en mas organización del pueblo que exige, como mostró la movilización unitaria contra el 2×1, que es una necesidad unificar el movimiento de derechos humanos y libertades en nuestro país. Sobre todo cuando hay sectores que pasaron a condenar a Milani y celebran su encarcelamiento. Una unidad necesaria en todos los terrenos para enfrentar los acontecimientos que se vienen, donde golpear esta política es una necesidad central.
Una unidad para la lucha de los sectores que enfrentan en la calle el ajuste, la represión y los despidos de Macri y los gobiernos que la aplican. Una unidad que dé continuidad al plan de lucha abandonado por los jerarcas cegetistas, y que motorice en todo el país el armado de la Marcha Federal que lanzaron las dos CTA’s que llegará a Plaza de Mayo el 20 de Junio, aniversario de la muerte del general Manuel Belgrano y Día de la Bandera. Marcha Federal donde pelearemos por una amplia expresión de todos los sectores que vienen luchando, ya sea enrolados en las CTA’s, en los que buscan caminos de lucha dentro de la CGT, del sindicalismo combativo, las organizaciones sociales, estudiantiles y demás sectores golpeados por el ajuste.










