María Esther Ledesma era enfermera en el Hospital Interzonal de Agudos Gandulfo de Lomas de Zamora. Había presentado seis veces el pedido de licencia ya que pertenecía al grupo de riesgo debido a enfermedades que padecía. Las seis veces rechazaron su pedido.
María Esther Ledesma era enfermera en el Hospital Interzonal de Agudos Gandulfo de Lomas de Zamora, Provincia de Buenos Aires. El jueves 4 de junio se conoció la noticia de su fallecimiento.
Sus compañeras de trabajo denunciaron que se trato de un asesinato laboral, puesto que María Esther pertenecía al grupo de riesgo, ya que era diabética, hipertensa y tenía problemas de obesidad. Así mismo denunciaron que contrajo el virus dentro del hospital y contagió a su esposo, su hija, a su hijo -que aún permanece internado- y a su madre que falleció la semana pasada.
Desde ATE Sur explicaron que desde el primer día de la cuarentena se exigió a «a los directores que compañeres de más de 60 años, las embarazadas y trabajadores con enfermedades de base, ejercieran ese derecho, como también quienes no tenían con quien dejar a sus hijes».
Desde el gremio se denuncia que el sistema de licencias es nefasto y que se negó las licencias a quienes estuvieran dentro del grupo de riesgo y sean menores de 60 años, habiendo logrado acuerdos precarios tras discutir con directivos. Así mismo explicaron que en abril presentaron un escrito «desde el sindicato a la Región Sanitaria VI, que debía ser remitido en forma inmediata al Jefe de Gabinete y al Ministro de Salud, exigiendo que se acabara con esta discriminación contra nuestros compañeros y compañeras de salud» y denunciaron que «nunca fue respondido».
70 días después de iniciado el aislamiento social, preventivo y obligatorio, fue autorizado por acuerdo paritario que las trabajadoras de la salud embarazadas puedan ser exceptuadas de ir a trabajar.

«Por eso nuestra indignación. Porque la inoperancia, la desidia y la necedad de los funcionarios llevan a nuestros compañeres a la exposición, el abandono y la muerte», expresaron desde ATE Sur, subrayando que «la realidad es que siguen exponiendo en medio de una precarización laboral inmensa y el abandono que hay en la salud pública, a esos trabajadores y trabajadoras que están en la primera línea, que ponen su vida y la de sus familias en riesgo, con muy pocos elementos de bioseguridad o de muy mala calidad, con protocolos ambiguos, y con la presión y aprietes de jefes de servicio y/o directores, efectuando persecución sindical a quienes defienden los derechos de sus compañeres».
Desde el gremio exigen: las licencias que corresponden para cuidar nuestra salud y nuestra vida para la totalidad de los trabajadores y trabajadoras, porque la vida vale más que las ganancias de los empresarios; elementos de bioseguridad en cantidad y calidad, Exigimos que la infraestructura, las condiciones en que hay que atender a los pacientes, sean las necesarias; nombramientos de todo el personal que se necesita para que el sistema de salud no se desborde ante el Covid o cualquier enfermedad; Basta de achicar gastos en la salud pública a costa de la vida de todas las personas.
En el día de ayer se realizó una jornada duelo en el Hospital para recordar y exigir justicia por María Esther Ledesma.


















