La estratégica lucha de lxs aceiterxs: si ellxs ganan, ganamos lxs trabajadorxs y el país…

Desde el miércoles 9 de diciembre, la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina (FTCIODyARA), popularmente conocidos como la Federación de Aceiteros, el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros de San Lorenzo (SOEA) y la Unión Recibidores de Granos y Anexos de la República Argentina (URGARA) iniciaron una nueva huelga nacional en unidad que paraliza la industria aceitera y la exportación de granos.

La histórica huelga de lxs trabajadorxs aceiterxs y recibidorxs de granos entró en el día 16. En el día 15 la huelga se amplió, sumándose la Intersindical Marítima Portuaria y Afines del Cordón Industrial (Impaci) que nuclea a diez gremios. Daniel Yofra (Secretario General de la Federación de Trabajadores Aceiteros) sintetiza que «la Federación sigue con el mismo planteo, no sólo desde el principio de esta negociación, sino histórico de nuestra organización gremial, que es el salario mínimo vital y móvil. Los empresarios dan vueltas, hacen acusaciones, después dicen mentiras, pero el pedido es siempre el mismo, un salario que nos corresponde para una vida digna», que sintetizan en la propuesta de una mejora salarial de la Federación Aceitera de un básico de 92.000 pesos a partir de enero.

Las patronales sostienen que «se pierden por día alrededor 100 millones de dólares, la mitad de ellos son embarques requeridos desde el exterior y estaban comprometidos. También hay otros costos, como los 25 mil dólares por alquiler de buques por día», si es así, queda a la vista las siderales ganancias que obtienen y que giran a sus casas matrices y Estados imperialistas.

Asimismo deja a las claras que no se está discutiendo aumentos que vayan a afectar la tasa de ganancias de esas empresas, sino que hay una clara intencionalidad política para negar las divisas y forzar a una devaluación al gobierno nacional, (casualmente en la misma dirección que empuja el FMI exigiendo mayor ajuste fiscal).

Fotografía de Sofía Alberti – En el 11º día de la huelga nacional de la Federación Aceitera, el Sindicato Aceitero de San Lorenzo y URGARA, el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros de Rosario realizó una asamblea en las puertas de Dreyfus General Lagos. Intervención de Daniel Yofra.

Lxs aceciterxs y recibidorxs de granos marcan el camino

Una lucha ejemplar que pone a la clase obrera en el centro del debate económico y político en medio de la crisis y el nuevo rebrote de la pandemia.

La lucha de lxs aceiterxs y recibidorxs de granos muestra descarnadamente la estructura de un país dependiente y rapiñado por un puñado de monopolios y terratenientes que están parados arriba del control de la entrada de divisas del país. Un país que mientras mantenga la matriz económica de producción y exportación de materias primas, no romperá jamás su dependencia de la división internacional que imponen los países imperialistas a países como el nuestro y los de América Latina.

Esta lucha muestra la estructura del Estado, donde los monopolios controlan las divisas y el gobierno, en este caso del Frente de Todxs, padece el chantaje de esas empresas, pero no se pone abiertamente del lado de lxs trabajadorxs en el conflicto enfrentando a los poderosos. La única explicación es que comparten el modelo agro exportador de materias primas y ceden a la presión para no perder la entrada de divisas como quedó demostrado con Vicentín.

El conflicto muestra la necesidad de avanzar hacia una política soberana con la creación de una Junta nacional de Granos y Carnes o un nuevo IAPI (Instituto Argentino de Promoción del Intercambio) donde el Estado controle las exportaciones, la comercialización y el transporte de granos mirando principalmente el mercado interno, evitando la especulación y la permanente fuga de capitales como en la actualidad.

Fotografía de Sofía Alberti

Si bien el corazón del conflicto tiene un centro en lo salarial, la dirección de la Federación de aceiterxs, no se cansa de decir que esta es una muestra de la lucha de clases, que no tomará diversas formas, pero seguirá.

Es un conflicto estratégico porque golpea al corazón del poder y es la propia clase consiente que mide fuerzas y va por más.

Es estratégico porque hace mucho tiempo que la clase obrera no se ubica en el centro del debate político y económico, señalando al conjunto de las clases oprimidas por dónde está el camino para salir de una crisis inmensamente profunda. No es la conciliación y el equilibrio con lxs saqueadores destituyentes, sino todo lo contrario, es enfrentándolxs para que abran la mano y larguen un poco de lo que tanto se llevaron y se llevan. No es casual que se sume la Mesa de Enlace a la condena a la lucha de lxs trabajadores aceiterxs y recibidorxs de granos. No es casual tampoco que no haya grietas en cuanto a los medios de comunicación a la hora de silenciar tamaña lucha histórica. Se están tocando las fibras más sensibles que sostienen el andamiaje dependiente de la economía nacional.

Un conflicto obrero que impone una disyuntiva nacional: o ganan los aceiteros y el país, o ganan los monopolios y terratenientes que chantajean, especulan y la fugan.

Fin de año con vacuna, lucha obrera y aborto legal

La lucha de aceiterxs y recibidorxs de granos pone al movimiento obrero en el centro de la escena política, junto con la histórica lucha de las mujeres y disidencias que imponen en las calles el tratamiento para que salga la Ley a favor de la Interrupción Voluntaria del Embarazo, que ya cuenta con media sanción en Diputadxs y el 29/12 estará el desafío que se apruebe. Una lucha que muestra el protagonismo de millones que no quieren que se decida nunca más por ellas, ni por sus cuerpos.

Acaba de aterrizar el vuelo proveniente de Rusia con 300 mil dosis de la vacuna Sputnik V para empezar la primera etapa de vacunación comenzando por el personal esencial. Es un triunfo popular porque el gobierno se abrió paso por sobre la feroz campaña en contra de los sectores reaccionarios a los que solo les importa que le vaya mal al gobierno aprovechando el costo político, mostrando en este terreno una durísima disputa inter-monopolista y el desprecio más profundo sobre nuestro pueblo.

Sin dudas estamos haciendo historia transitando la nefasta pandemia, pero ahora con la esperanza de iniciar el principio del fin con la vacuna, luchando por el aborto legal, seguro y gratuito y con la clase obrera protagonizando una huelga histórica marcando a fuego a los enemigos declarados del pueblo argentino.

Nada mal para terminar un año durísimo que nunca olvidaremos…

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