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Informe | El fracaso del plan económico

Los días 19 y 20 de mayo se reunió el Comité Central del CR-PMLM, que analizó la situación política partiendo del fracaso del plan económico y las consecuencias para el pueblo y la Nación del acuerdo con el FMI.

Se describieron la situación de los sectores populares, el avance del ajuste y los despidos, así como la dura situación que está atravesando el movimiento obrero y asalariado. Junto con esto, se hizo un análisis sobre las luchas en curso y las que triunfaron, como las de los mineros de Río Turbio que marca un camino a seguir para los conflictos abiertos, particularmente en el Estado. En este sentido se destacó la importancia de los avances en cuanto al desarrollo de la Corriente Clasista René Salamanca en los territorios y en procesos de asalariados, así como en la CTA Autónoma que conduce Pablo Micheli.

Se analizó los cambios generados por el declive político del gobierno, que aviva los reagrupamientos, particularmente en el peronismo, y cuál es el rol de las fuerzas antiimperialistas de los que empujamos la táctica de la más amplia unidad para derrotar el pacto de Macri y el FMI en la calle y en las elecciones. En este sentido, se vio la necesidad de trabajar para el paro nacional y la Marcha Federal que enfrente y derrote el avance de los tarifazos, el hambre, la represión y persecución a dirigentes que se plantan a esta política masificando las jornadas como el 25M, la Marcha Federal de las organizaciones sociales y el #NiUnaMenos el próximo 4 de junio.

Por último, y como parte de esta misma táctica, se acordó trabajar con los programas que aborden la coyuntura inmediata junto con las propuestas del período. En este sentido, se señaló la importancia de desplegar los instrumentos de frentes únicos y la conformación y desarrollo del Nuevo Movimiento Popular para la Liberación. Reproducimos completo el informe aprobado.


El fracaso del plan económico

La corrida del dólar evidencia el fracaso de la política económica del gobierno, basada en el mega endeudamiento externo. Bajar la inflación era uno de sus objetivos primordiales, pero el alza del dólar ya tiró por la borda cualquier “meta” inflacionaria que esté por debajo del 25%. Frente a esta crisis, el gobierno huye hacia delante y profundiza el rumbo ajustador y entreguistas con el pacto con el FMI y el llamado a un “gran acuerdo nacional” para lograr gobernabilidad y avanzar en su política.

El pueblo ya venía sufriendo las consecuencias de los tarifazos, los despidos, la precarización laboral, la liberación de los combustibles, la reforma jubilatoria y el ajuste en general, que se expresan en la caída del consumo. Los que realmente vienen ganando son los sectores agro-exportadores, los monopolios imperialistas y particularmente los pulpos financieros, beneficiados por el gobierno con tasas usurarias únicas en el mundo que llegaron al 45%.

El macrismo en el gobierno se había propuesto generar “confianza” para atraer inversiones (extranjeras). Para esto avanzó en bajar los costos laborales y eximir de impuestos a monopolios y terratenientes, otorgándoles ganancias extraordinarias a costa del pueblo y del desfinanciamiento del Estado. Si no avanzó más es porque la lucha popular le puso un freno, porque no nos resignamos a tener las condiciones laborales de “competidores” como Bangladesh.

Y mientras esperaba la “lluvia de inversiones” (que nunca llegó), nos endeudó descomunalmente para liberalizar la economía lo más que pudo. Entre las medidas más importantes, eliminó las retenciones al trigo, al maíz, progresivamente a la soja y a las mineras. Abrió indiscriminadamente las importaciones, eliminó la obligación de liquidar las exportaciones en el Banco Central, y quitó el requisito para los fondos financieros de permanecer al menos un tiempo en nuestro país (para limitar la especulación). Y armó la delirante bicicleta financiera de las Lebacs. Junto con esto, eliminó los controles de precios permitiendo a las grandes cadenas de supermercados remarcar.

Con esta política, la suba de las tasas de EEUU al 3% no es la causa sino un cambio en el contexto externo que detona la crisis; ya que al parecer era más negocio un 3% en dólares en EEUU que un 27% en Lebacs argentinos (que se pagan en pesos). Porque está claro que la inflación real puede superar el 25%; por lo que la ganancia en Lebacs se licúa y puede ser menos del 2%. La corrida implicó que el Banco Central vendiera más de 11.000 millones de dólares de la reserva, una devaluación de un 24% y la tasa al 40%. Así, ante la crisis, el gobierno decidió huir para adelante formalizando el pedido “preventivo” de préstamos al FMI. Para grandes masas se parece mucho al Blindaje y el Megacanje de De la Rúa y Cavallo, y lejos de promover la inversión en producción, acelera la recesión.

El gobierno ya anunció el recorte en la obra pública por 30 mil millones de pesos, con la consecuente caída del empleo. Pero en lo que va del año lleva recortado más de 17 mil millones de pesos, principalmente en viviendas previendo en perspectiva más recortes en este segmento clave. Y ratificó los tarifazos, mostrando un combo donde necesitan recaudar, por un lado, pero que sigan ganando fortunas los monopolios de la energía (donde entre los principales están ellos mismos).

La inflación llegó al 10% en el cuatrimestre con 2,7% en abril con impacto directo en los productos de consumo masivo en las góndolas: 15% en galletitas, 15,3% en gaseosas, 7,7% yogures, 6,7% yerba, aceites 6,7%, pasta 6,7%, etc.

El cambio en la situación política

El fracaso del plan económico del gobierno y el acuerdo con el FMI trajo aparejado un cambio en la situación política, donde la crisis y la inestabilidad económica va afectando la vida política expresada, en lo inmediato, en la caída de la imagen del gobierno en las grandes masas.

La convocatoria del Ejecutivo a un “gran acuerdo nacional” es una señal de debilidad del gobierno que busca tomar acuerdos para garantizar la gobernabilidad. Además del radicalismo –al que le abrieron un lugar en la “mesa chica” de toma de decisiones– también esperan que se sumen sectores del PJ, el Frente Renovador y dirigentes sindicales, entre otros.

También se ha abierto el diálogo con los gobernadores ya que las provincias serán alcanzadas por los recortes de gastos, teniendo en cuenta además el impacto del Pacto Fiscal “antifederal” firmado por la mayoría de los gobernadores (salvo San Luis y La Pampa que se retiró posteriormente) y donde aceptaron un importante recortes de gastos a cambio de transferencia de fondos dirigidos a la obra pública, junto con una mayor centralización nacional y beneficios económicos a la provincia de Buenos Aires gobernada por el Cambiemos.

El contexto del Pacto Fiscal III es la situación de asfixia de la mayoría de las provincias, donde el Ejecutivo otorga paliativos coyunturales a cambio de medidas estructurales que afectan el federalismo. Así impuso a los firmantes el renunciamiento a los juicios al Estado nacional y el apoyo a las reformas previsional, tributaria y laboral. El pacto comprometió a los gobernadores a llevar adelante un plan de “responsabilidad fiscal”, que implica congelar los gastos provinciales y municipales. O sea: profundizar el ajuste en las provincias. Este acuerdo, estableció modificaciones sobre los principales impuestos que hoy están en manos de las provincias, es decir: Ingresos Brutos, Sellos e Inmobiliario. También se eliminaron la coparticipación de impuestos como el del cheque, donde las provincias recibían el 30%; lo mismo que el impuesto a las ganancias, donde se distribuía con los distritos, y ya se venía avanzando en la destrucción de las cajas provinciales previsionales con el proceso de “armonización” impuesto por el estado nacional con el objetivo de recortar el financiamiento de más de 14 mil millones de pesos anuales, entre otros puntos del acuerdo.

El gobierno nacional impuso compensaciones y nuevos fondos. Pero estas transferencias serán condicionadas, lo que limita la autonomía provincial en la decisión del gasto, mostrando mayor dependencia financiera de las provincias hacia los recursos nacionales, ahora agravada por el fracaso del plan económico y el plan de ajuste previsto en el acuerdo con el FMI.

Clarín y otros sectores como el duhaldismo pasaron a ser críticos dentro de la línea del acuerdo de gobernabilidad. Pero ya van preparando otros platos en caso de una eventual crisis política o en el caso de un gran desgaste hacia las elecciones del 2019 donde ya se puso en jaque la re-elección de Macri. Esta es una de las características de esta nueva situación, ya que los tiempos de la política se aceleran y, entre otros, no saldrá exenta de golpes la gobernadora Vidal a la que se pensaba como un “Plan B” pero sin crisis económica.

Por otro lado, queda claro que la intervención al PJ también obedecía a tratar de ganar el centro del ring del PJ para que los sectores kirchneristas y aliados no hegemonicen el peronismo en una eventual crisis política. Todo se precipitó y la crisis en el gobierno da más aires al reagrupamiento dentro del PJ para lograr capitalizar y presentarse como recambio. Por ahora no pueden prescindir del kirchnerismo, pero tratan de desplazarlo o subordinarlo. El centro está puesto en el PJ de la provincia de Buenos Aires, donde el kirchnerismo en acuerdo con intendentes controla su dirección. Por eso allí va centrar su trabajo el duhaldismo con Magneto (Clarín).

El movimiento obrero

La situación del movimiento obrero es muy dura, viene soportando el ajuste expresado en los acuerdos paritarios del 15% anual en dos o tres veces, mientras la inflación llegará a 27% o 30%. La política de apertura importadora golpea en el corazón del movimiento obrero y la pequeña y mediana industria. Política que se expresa en el déficit de la balanza que comercial perforó los 8.500 millones de dólares.

La sangría de despidos y cierres de establecimientos desde febrero supera el número de más de 6.000 despidos entre público y privado, y en los dos años y medio de gobierno hay más de 7.800 pymes que cerraron. La combinación fatal de las importaciones y la caída del poder adquisitivo ha llevado a una elevada destrucción de sectores como el textil con miles de despidos, suspensiones y retiros voluntarios.

Los monopolios avanzan en la flexibilidad laboral y el chantaje, mientras concretan acuerdos con los jerarcas para imponer suspensiones, retiros voluntarios, extensión de la jornada laboral y nuevas categorías que afectan el salario. En definitiva van modificando los convenios laborales de hecho.

El plan de “reducción del Estado” comenzó con la eliminación de decenas de programas que atendían a los sectores populares más vulnerables. Con el cierre de éstos, se despidieron miles de trabajadores/as que trabajaban allí de manera precaria bajo el modo de monotributo o contrato a término. Desde aquí fueron avanzando con los despidos del personal de planta, desatando una verdadera “caza de brujas”. Solo en el verano hubo más de 3.700 despidos entre la Nación, provincias y municipios. El cierre de Fanazul, los despidos en la mina de Río Turbio, INTI, Hospital Posadas, SENASA, Ministerio de Economía y de Trabajo son solo una muestra del impacto nacional. Junto con estos hay cerca de 700 despedidos en el ámbito de la cultura, de programas y canales de TV, así como radios del gobierno nacional y provinciales.

En la CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómica), dependiente del Ministerio de Energía, lograron frenar el recorte, incorporando al presupuesto un incremento en $1350 millones. Este conflicto arrancó en octubre del 2017 con el debate del presupuesto 2018 y la incorporación fue en marzo de este año.

El reciente triunfo de los mineros de Río Turbio, que conquistaron la reincorporación de los 170 despedidos, marca un quiebre tras la ofensiva del gobierno de este año. Es el primer conflicto contra los despidos que se gana de todos los que están abiertos en estatales. Es un duro revés para el gobierno nacional y muestra que la crisis lo afectó en el terreno político, en cuanto a la correlación de fuerzas, pero también muestra que los conflictos largos, si se tiene una política de amplia unidad y dirigentes combativos se puede ganar. Este triunfo ayudará a estimular la de los trabajadores/as del INTI, Posadas, SENASA, ARS, etc.

Este triunfo se inscribe en el inicio de un nuevo momento en el movimiento obrero luego de la crisis del plan económico con la devaluación del 24% y el alza de la inflación, donde las paritarias firmadas quedaron en el piso del 15%, pero sobre todo con el acuerdo con el FMI, ya que es sabido las consecuencias que traerá.

Síntoma de esta nueva situación fue el triunfo de los obreros aceiteros que conquistaron antes de la devaluación un 19,2% más adicional en la paritaria, luego de un paro y movilizaciones. También fue masiva movilización de los obreros del Astillero Río Santiago contra una posible privatización y despidos. En la asamblea de los 3200 trabajadores en el Astillero se cantó masivamente el “hit del verano” contra Macri. Lo mismo la masividad del corte de rutas con más de 10 kilómetros de vehículos de los metalúrgicos de la fábrica de cosechadoras Vassalli en Firmat, provincia de Santa Fe, que padecen las consecuencias de la importación de maquinarias agrícolas y les adeudan salarios y amenazan con despidos; o el estado de alerta y movilización de los petroleros que repudiaron en asamblea los 1.000 despidos que pretende YPF aparte de los 1700 “retiros voluntarios” que ya había entregado Guillermo Pereyra del sindicato de petroleros privados. La crisis en el petróleo la vienen soportando los trabajadores quienes ya en el mes de enero paralizaron los pozos de la cuenca neuquina.

La lucha de los docentes en diferentes provincias contra los aumentos que se quieren imponer, atado al 15%, y en otras por la reapertura de paritarias se sostienen y el gobierno no las puede quebrar. En la provincia de Buenos Aires se da una pulseada que golpea directo al gobierno nacional y que no pueden cerrar. En la provincia de Tierra del Fuego se repiten los paros y movilizaciones al igual que en la provincia de Neuquén, donde son masivos los paros y movilizaciones. Estas luchas “parieron” la Marcha Federal Educativa que llegará a la Capital Federal el 23 de mayo y que pondrá en la Plaza de Mayo la ecuación de que no puede haber salarios al 15% cuando ya el gobierno admite una inflación que superará el 22%. Esta es una de las pulseadas centrales con el gobierno nacional y condiciona la negociación con las provincias.

Son luchas muy duras, donde el gobierno nacional cuando puede avanzar lo hace y busca condicionar a los que salen a luchar, ya sea con recursos “legales” como las suspensiones a los trabajadores/as del subte o por la represión como hacen con los obreros de Cresta Roja.

En este marco, el Movimiento 21F junto con las dos CTA’s, la Corriente Federal y organizaciones sociales se han transformado en un centro coordinador de las luchas que tienen un punto central en los tarifazos, pero que es mas abarcativa hacia toda la política de ajuste del gobierno. Ya está lanzada la convocatoria a la jornada nacional con un acto central en la Capital Federal para el 25 de Mayo bajo el lema “La Patria está en peligro”. El gigantesco acto en la 9 de Julio, con más de 350 mil personas, fue la señal de largada de este reagrupamiento. Este centro coordinador tiene dos actores de mucho peso, como lo es camioneros y el kirchnerismo y se incluye también a otros como la CTA-A de Pablo Micheli, la Corriente Federal de Trabajadores, organizaciones sociales y políticas. En la última jornada en el Congreso se vio a otros gremios producto del efecto “pacto con el FMI”.

En este sentido, y registrando la nueva situación política y el papel que va jugando el movimiento obrero, cobra mayor importancia el hecho que un compañero de la dirección del Partido integre la Secretaría de Organización nacional en la CTA conducida por Micheli para las próximas elecciones. Es importante por el papel que está jugando esta CTA en el acuerdo en la línea de “unidad en la acción” con la CTA conducida por Yasky y Camioneros, y por otro lado, nos da la posibilidad de avanzar en la fuerza propia en cordones del movimiento obrero y asalariados. También nos permitió presentar la lista en Córdoba, donde la cabeza es un compañero de la CCRS, que ya están coordinando con la CTA-T y la CGT local medidas de luchas contra el ajuste y el acto del 29 de Mayo en aniversario del Cordobazo. También afianzamos la CTA de Tierra del Fuego. Estos son importantes avances del Partido y la Corriente Clasista René Salamanca.

El acuerdo con el FMI, al que todos los sectores saben dónde termina, ha llevado a tomar posiciones más duras dentro de la propia CGT, donde los dirigentes conciliadores toman distancia, amenazando con el paro nacional si se veta la ley contra los tarifazos y si se avanza con la flexibilización. Esto deja más expuestos a los sectores colaboracionistas que buscan dar el apoyo a la gobernabilidad como Gerardo Martínez de la UOCRA, aunque sin desatender el avance de la inflación y el ajuste para no quedar aislados.

El fracaso de la política económica dio más aire al moyanismo quien corrigió su decisión de abandonar la CGT, y volvió a sentar a un integrante de camioneros en la mesa con el objetivo de liderar la oposición y tratar de coronar en el próximo Congreso de la central en el mes de agosto, a Pablo Moyano como nuevo secretario de la CGT acompañado por Sergio Palazzo de la Corriente Federal de Trabajadores. Para eso están haciendo un trabajo capilar con diferentes gremios. El gobierno, en acuerdo con un sector de la Justicia, busca pararlo con nuevas denuncias de lavado de dinero en la empresa OCA, allanando reiteradamente el gremio de camioneros y manteniendo abiertas las denuncias en el Club Independiente.

La táctica

El fracaso del plan económico y el acuerdo con el FMI pusieron por delante el conflicto social y las luchas frente al ajuste en marcha. El gobierno luego de sortear, con un elevado costo político, el tratamiento en el Congreso de las leyes de recorte a los jubilados, el pacto fiscal y la aprobación del presupuesto 2018, retomó la ofensiva y lanzó en el verano un plan de decenas de miles de despidos en el Estado, impuso el 15% en cuotas para las paritarias en acuerdo gran parte de los jerarcas sindicales, cambió la contraprestación de los programas para golpear a los movimientos sociales y posteriormente lanzó la persecución sindical utilizando la judicialización de Moyano para mostrar el “sindicalismo que no va mas” mientras avanzaba en la quita de la personería al sindicato del subte. En este marco lanza la reelección, habilita el debate del aborto en el Congreso y avanza con los tarifazos de marzo.

Ya en las movilizaciones y combates con las fuerzas represivas en diciembre pasado, se mostró el alto grado de combatividad de grandes sectores del movimiento obrero y asalariados. Pero también sorprendieron al propio gobierno y sectores de las clases dominantes, los cacerolazos en todo el país la noche del 18 de diciembre cuando se consagra el robo a los jubilados y los despidos en el Estado. Grandes sectores del pueblo “rompieron” con el gobierno y muchos llenaron las calles el 21F. Grandes sectores se volcaban a la lucha pero también se preguntaban con qué podemos ganarle en el 2019, ya que el propio gobierno instaló el tema al lanzar la reelección. Por lo que no se puede separar la lucha contra esta política de la necesidad de impedir su continuidad en el 2019.

Por eso, cuando se convoca a un encuentro amplio para derrotar la re-elección en el 2019 concurrimos con nuestra propuesta programática al encuentro de la militancia “Hay 2019” en San Luis en el mes de febrero.

Partiendo de las necesidades populares impulsamos la línea de trabajar una gran unidad que enfrente el ajuste, la represión y la entrega y que impida la continuidad de esta política en el 2019. Desde esta línea fuimos precisos en cuanto a que no nos proponemos “alternativizar” ni las luchas actuales, ni en el terreno electoral, donde buscamos confluir con los reagrupamientos populares que se propongan y tengan posibilidades de derrotar la reelección de Macri-Vidal-Larreta.

A partir de definir esta línea táctica, dimos un tratamiento en cuanto a definir cuatro cuestiones. En primer lugar tener claro que el blanco de la lucha popular a nivel nacional está en el gobierno de Macri-Cambiemos y sus aliados. En segundo lugar un programa para el período que parta de las necesidades de las masas populares en la lucha contra el ajuste, la represión y la entrega, que potencie y nos aproxime al programa de la etapa que deberá resolverse con la liberación nacional y social. En tercer lugar los aliados ya que en general aparecen hegemonizando la oposición las corrientes kirchneristas y moyanistas que adoptaron un programa popular y democrático en muchos procesos de luchas.

En este sentido, poniendo la política al mando, es importante comprender el concepto táctico de pueblo que describe Mao Tse-Tung (“sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo”). En cuarto lugar, y partiendo de esta realidad, donde avanzamos en la confluencia contra un blanco en común y un programa mínimo, pugnamos por generar los instrumentos políticos de Frente Único como el Nuevo Movimiento Popular para la Liberación, agrupaciones que se vayan integrando a la CCRS, “Estudiantes x la Liberación” y de los distintos movimientos de masas, donde presentamos un programa del período en el camino de la liberación nacional y social, que nos permita manejarnos con independencia y disputar a grandes sectores peronistas, antiimperialistas y democráticos. Desde esta línea, elaboramos el programa de 14 puntos en el CC del mes de febrero para desde allí confluir con otros en la lucha, ante una crisis política y las elecciones.

Para este objetivo, es fundamental el papel del Partido, donde el funcionamiento orgánico es la base angular para poder desplegar los frentes de trabajo y dirigir los procesos desarrollando la línea de masas, que parte de las necesidades y el protagonismo de ellas. Haber llegado al 100% en el mes de la prensa es muy importante en términos generales, donde hay ejemplos de ventas masivas y saltos en la venta en los movimientos de masas. Pero no fue parejo y tuvimos resultados dispares en particular. Junto con este informe es necesario hacer el balance para poder reforzar los aciertos y corregir los errores. De la misma forma debemos hacer para que en el mes de junio planifiquemos la Colecta Financiera partiendo del cambio en la situación política donde el proletariado va entrando en escena y donde el Partido y la Corriente vienen dando pasos importantes.

En lo inmediato

La pulseada con el gobierno para aplicar el pacto con el FMI, está abierta. En lo inmediato urge retrotraer algunas de las medidas: Para empezar, se debe volver a exigirle a los exportadores que liquiden sus divisas en la Argentina, así como restituir las medidas que impedían la libre salida de capitales especulativos. Luego, frenar la avalancha importadora que no sólo acrecienta nuestro déficit en la balanza de pagos sino que, encima, es trabajo argentino que se pierde. Y, si se quiere mantener bajo control la inflación, no se puede sostener liberalizado el precio de los combustibles atado a su precio internacional. Impedir los tarifazos en los servicios y transportes. Se debe restituir el control de precios e imponer los precios máximos de los productos de consumo masivo.

Una nueva situación que acelera los reagrupamientos, y le imprime una dinámica que no es otra que la lucha para impedir que el pacto con el FMI se aplique. Frente a esta realidad, de una película que empieza y sabemos dónde termina, es necesario trabajar para la más amplia confluencia popular para derrotarlos e impedir que a esta crisis la pague le pueblo. Lo que exige trabajar por el paro nacional, mientras se fortalece la lucha contra los tarifazos y se rodea de solidaridad a los trabajadores de Cresta Roja, brutalmente reprimidos, los estatales de Astilleros Río Santiago, SENASA e INTI, entre otros que vienen de protagonizar un paro nacional de ATE.

En esta dirección, es importante el frente que se constituyo en el Congreso de FUA integrado por La Mella, MPE, Miles, CEPA, SUR, UES, La Cámpora, Nuevo Encuentro, Movimiento Evita y Estudiantes por la Liberación, que se constituyó como segunda fuerza, aunque mediante el fraude en la acreditación y la votación, Franja Morada y el PJ impidieron que obtuviera formalmente la Secretaria General.

La masiva marcha nacional universitaria el día 17 de mayo potenciará la marcha nacional de CTERA el día 23 de mayo y la Marcha Federal de las organizaciones sociales del 28 de mayo al 1º de junio. La lucha histórica de las mujeres y el pueblo por el aborto legal, seguro y gratuito se va abriendo paso generando el marco para el próximo #NiUnaMenos el próximo 3 de junio. Desde el 21F, las CTA’s y organizaciones sociales, barriales y políticas prepararemos la gran jornada del 25M “la Patria está en peligro”. Ganemos las calles e impongamos desde abajo el paro nacional y una gran Marcha Federal por:

• Reapertura de paritarias. Aumento de jubilaciones y salario mínimo vital y móvil.

• Basta de tarifazos. Congelamiento del precio de combustibles.

• Control y precios máximos a los productos de consumo masivo.

• No a los despidos. No a la reforma laboral.

• Basta de libre importación. Obligación a exportadores a liquidar los dólares al BCRA.

• Basta de bicicleta financiera, fuga de divisas y saqueo al ANSES.

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