La situación económica del pueblo es asfixiante. La economía atada al dólar (hoy a 31,5) es criminal y golpea la canasta básica de alimentos, medicamentos y bienes que consume el pueblo, así como la energía que necesita la industria. ¡Es insoportable!
La dinámica devaluacionista no se detiene por el déficit de comercio exterior y las Lebac’s que se transformaron en una aspiradora de dólares, que ya ha hecho a esta altura no cumplir con el acuerdo con el FMI obligando al Ejecutivo a pedir un nuevo rescate de varios miles de millones de dólares más, ya sea del FMI o de los fondos buitres con los que se entrevistará el propio Macri. Dejan así en evidencia que el destino de esta política ¡es el default! (cesación de pagos).
El plan del gobierno es el acordado con el FMI y en eso avanzan sin misericordia. Implica seguir achicando el Estado (todo lo que sea parte de él sería negativo y vinculado a la corrupción y los “vagos”). Así avanzan en el desguace y los despidos en Fabricaciones Militares como se ve en Río Tercero, Beltrán o Villa María. En el Astillero Río Santiago pretenden vaciarlo para privatizarlo. Los obreros y el pueblo resisten. Por otro lado, planchan los salarios para bajar los costos laborales.
La economía cayó 6,7% en julio y la industria 7,3%. Se extiende y profundiza la recesión, donde la ola importadora hace estragos en ramas como la de calzados. En esta rama ya cerró la fábrica Adidas con 600 trabajadores, o Goland con 60 trabajadores. El consumo cae en picada y el gobierno solo hace anuncios y toma medidas como tarifazos, recorte a las jubilaciones sin aportes o suprimir vacunas a los niños de 11 años contra la meningitis, a la par que avanza en el recorte en la educación golpeando particularmente a las universidades.
El FMI sabe que al gobierno sin plan no le queda otra salida que ajustar y endeudar al país en busca de dólares cada vez más escasos. De los primeros 15 mil millones, 900 millones se “fugaron” con las corridas. Ahora debe avanzar en el acuerdo en las provincias, que según el gobierno estaría acordado con la mayoría en un 70% u 80% (dice), luego que les quitaron el Fondo de la soja que implica que las provincias y municipios dejan de recibir 8.500 millones de pesos en 2018 y 26.500 millones de pesos en 2019: casi 1.000 millones de dólares.
El gobierno nos lleva como el Titanic hacia el iceberg. No produce dólares pero no está dispuesto en desandar pasos y ratifica la política de no obligar a rendir las divisas a los exportadores, regular la ola importadora, aplicar retenciones y control de precios, etc. Su propia política va afectando directamente la gobernabilidad del país.
Cuadernos, operaciones y disputa
El circo de los cuadernos va dejando claro, por un lado, que hay corrupción en la obra pública (y agregamos, en todos los órdenes de este sistema capitalista imperialista y este Estado). Por otro, que se pueden armar operaciones desde sectores de la Justicia. En este caso con el juez Bonadío –juez de la “servilleta” de Carlos Korach, ministro de Interior de Carlos Menem– en acuerdo con el fiscal Carlos Stornelli –otrora ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires con el gobernador Carlos Scioli y luego jefe de seguridad del Club Boca Juniors con Macri–. Cuentan con el aval explícito del presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, en acuerdo con un sector del gobierno contra la principal dirigente de la oposición: Cristina Fernández de Kirchner.
Por último, muestra la disputa por el control y el reparto de la obra pública es parte de la disputa donde la protagonizan los monopolios locales e internacionales. Algunos de ellos en alianza con estados imperialistas, como es el caso de Electroingeniería –de Gerardo Ferreyra, vinculada a los Kirchner– en alianza con la China Gezhouba Group Corporation, que por estar mencionada en los cuadernos podrían demorar las obras y hasta quitárselas. También están involucradas otras empresas como Techint, Cartelonne, Roggio entre otras que históricamente han disputado y han fundado lo que se llama la patria contratista en la obra pública.
También se paralizaron obras a cargo del sistema PPP (Participación Publica Privada) porque la mayoría de las empresas están mencionadas en las coimas y varios de sus empresarios ya declararon como arrepentidos. Por tal razón, los bancos internacionales no financiarían las obras por lo que el gobierno armó un fideicomiso para lograr esos préstamos.
Ahora el Juez Bonadío cerró un acuerdo con la familia Macri en cuanto a que la investigación será desde el 2008 hasta el 2015, aunque uno de los “arrepentidos”, Wagner de la cámara de la Construcción, afirmó que los sobornos venían desde el 2004 y mencionó a IECSA, empresa que en esos años la controlaba Franco y Mauricio Macri.
Lo cierto es que lo que empezó con un objetivo de golpear a algunas empresas y vincular la corrupción con el kirchnerismo, se amplió porque el sistema funciona así. Por lo tanto, ahora solo resta conocer la mayor impunidad de cómo se llevan puesto el derecho con allanamientos sin la defensa presente, o con testigos afiliados al PRO o directamente plantando pruebas o micrófonos.
Nuestra posición es clara respecto a las denuncias de corrupción. Impulsamos una investigación independiente con control popular desde la dictadura a estos días donde se investigue tanto a los funcionarios como a las empresas, que en el caso del grupo SOCMA (Sociedad Macri) tenía 7 empresas en 1976 y salió de la dictadura en 1983 con 47 y la deuda estatizada.
Sería equivocado analizar todo esto solo desde la táctica política, donde el objetivo es solo “bajar a una posible candidata”, perdiendo de vista que los que gobiernan, empezando por Macri y la mayoría de los funcionarios, son ceo’s de monopolios, terratenientes y bancos en un país dependiente y en disputa, en el marco de un avance de los EEUU en la región donde busca recuperar el rol hegemónico centrando su disputa con el imperialismo chino y también ruso (en menor medida). El jefe del Pentágono de EEUU, Jim Mattis, visitó Brasil, Argentina, Chile y Colombia y se refirió a la necesidad de avanzar en la cooperación y la presencia en la región. Un mes antes, uno de los diarios más importante de EEUU, The New York Times, titulaba una extensa nota: “Desde una estación espacial en Argentina, China expande su presencia en Latinoamérica” (refiriéndose a la base militar del imperialismo chino que se instaló en Neuquén durante el gobierno de Cristina Kirchner).
Unir las luchas en un
paro activo de 36 horas
La masividad de la lucha de la universidad muestra la ruptura de grandes sectores populares que en su momento veían con expectativas al gobierno. Lo mismo que los trabajadores estatales que enfrenta y se movilizan. Los docentes de la provincia de Buenos Aires van nuevamente al paro contra la propuesta miserable de Vidal. Las organizaciones sociales se movilizan por mayor presupuesto, contra el hambre y por trabajo.
Este es el camino frente a la avanzada ajustadora, entreguista y represiva del gobierno y el FMI. Este es el camino para evitar que el gobierno nos lleve al abismo donde se dirige. Al calor de esta lucha la nueva conducción de la CTA A que integramos va tomando cuerpo y se va desarrollando en los lugares donde el ajuste golpea para organizar a los trabajadores para la lucha. Al calor de la lucha se desarrolló el Congreso Nacional de la Multisectorial 21F (que integramos en Bahía Blanca y Córdoba), que sacó las medidas que deberemos masificar en todos lados, como es la movilización el 19 de septiembre al Congreso cuando se trate el presupuesto del hambre y el repudio al G20 en octubre. Este reagrupamiento viene participando en numerosas luchas en el interior del país. Al cierre de esta edición de Vamos!, se convocó a conferencia de prensa para anunciar el paro activo de 36 horas con movilización a Plaza de Mayo para la última semana de septiembre. Presionada por este contexto, la CGT convocó paro nacional de 24 horas para el 25/9.
El pueblo necesita una unidad amplia para derrotar la política del gobierno macrista y su pacto con el FMI, en la calle o en octubre de 2019. Incluso varios sectores del peronismo, pretendiendo expresar esto, se han pronunciado por internas abiertas o al menos ampliar la unidad en el PJ: desde Felipe Solá, el kirchnerismo, Miguel Pichetto, Alberto Rodríguez Saá desde el movimiento “Hay 2019” y Hugo Moyano. Aunque la crisis del PJ, que es profunda, tiene final abierto.
En este sentido trabajaremos para hacer masivo el paro activo de 36hs convocado por Camioneros, las CTAs, la Corriente Federal y el 21F e impulsamos la conformación del Nuevo Movimiento para la Liberación y un acuerdo con fuerzas, dirigentes y sectores interesados en construir un frente popular y antiimperialista para confluir con los sectores que buscan terminar con la política de Macri y el FMI hacia un gobierno de unidad popular.




















