Días después de los enfrentamientos con la policía y los cacerolazos en repudio de la aprobación del robo a los jubilados por parte del Congreso nacional, compañeros y compañeras de Capital Federal, La Plata, Chascomús y zonas del gran Buenos Aires nos reunimos para despedir el año y brindar por un 2018 cargado de luchas. La charla se inició contando que las dos compañeras de la CCRS que habían sido internadas el lunes –por las heridas de balas de goma y un culatazo en la cabeza– se encontraban en buen estado. Luego tomó la palabra Gustavo Funes, secretario del CR-PMLM, cuyo discurso reproducimos:

Tuvieron dificultades. Tuvieron que postergar la ley laboral hasta febrero. Las consecuencias de las medidas que han tomado son de la misma magnitud que los problemas que tienen. No pueden controlar dos factores. Uno, muy importante, que es el déficit fiscal lo están sosteniendo con deuda y con la bicicleta financiera, básicamente. Porque apostaron a eso y no a engordar la inflación. Pero el otro problema que tienen es que tampoco pueden controlar la inflación. Esto sirve para entender de lo que se está hablando con la cuestión del robo y el saqueo a los jubilados, esos 110 mil millones de pesos de los que se habla.
Tienen un problema fiscal y de presupuesto. Por eso han negociado con los gobernadores como un paquete único: el proyecto de ley previsional y el pacto fiscal. Es histórico, porque nunca se vio que haya un acuerdo político de esta magnitud en el que los gobernadores banquen con su cuerpo en el recinto, en el Congreso, el engendro que se discutió. Están las excepciones como Rodríguez Saa; y otros gobernadores que, o mandan segundas líneas, o no aparecen públicamente, como el caso de Alicia Kirchner pero que en la primera reunión, cuando se pactó esto, mandó a su gabinete de economía.
Hay un elemento coyuntural de magnitud que sostiene la política del gobierno. Porque esto no podía salir sin el acuerdo de los gobernadores y la paz social de la propia CGT. Está claro que sin eso, este proyecto no pasaba. Y pasó. ¿Por qué? Porque la correlación de fuerzas es así. Fue con un altísimo costo político. Nosotros lo habíamos advertido en el Vamos!: puede ser pírrico. Vamos a ver cómo se van recomponiendo políticamente de todo esto. Pero hay una franja que lo votó y se siente estafada con respecto a esto; y ese voto está fresquito todavía.
Vamos a graficar el tema con números, porque me parece que es importante. La deuda creció más del 20 por ciento. Ya llegó a 217 mil millones de dólares, y, con este gobierno, en dos años sumó 134 mil millones de dólares de esos 217 mil millones. El crecimiento tiene dos factores: uno, por endeudamiento (se siguen endeudando); y el otro por intereses de deuda. Tengan en cuenta que aumenta la deuda, más o menos se calcula, entre mil y mil cien dólares por segundo por intereses.
El otro elemento que también es una verdadera catástrofe histórica, por la dinámica del endeudamiento, son las deudas de las provincias. Este país ya ha vivido las consecuencias de que a las provincias se les deje la libertad de endeudamiento. El propio Ministerio de Economía está asombrado por la dinámica y la rapidez con que se endeudan las provincias. Se endeudan en dólares para pagar gastos corrientes. Un desastre. No sé si les suena a todos los viejitos que estamos acá: Patacones, Lecops. Terminan haciendo papeles que al final compra el Estado Nacional, y aquí viene cuando no se pagan los salarios. Ya sabemos en qué termina. Eso es lo que se ha abierto desde el punto de vista del ciclo de la economía en la Argentina.
Uno dice “fracasó, ésta es la muestra de que hay un plan económico que ha fracasado”. ¿Cuáles son las medidas que toman ahora? ¿Sacarles 100 mil millones de pesos a los jubilados? ¿Qué proyección es esa? 19 mil 500 millones de dólares fue, hasta ahora, la fuga de divisas este año, solamente superada en 2011, cuando llegó a 21 mil millones de dólares, que fue cuando empezaba a ir para atrás el gobierno kirchnerista. Pero ya vamos dos años consecutivos de una fuga similar.
El otro elemento es la bicicleta financiera. Es catastrófico. Lo que están haciendo con los bonos, con las Lebacs, no se conoce en la historia de la Argentina. Ese globo se va inflando. ¿Cuál es la salida que hay? Un pacto de gobernabilidad, porque desde el punto de vista económico no va. Ni siquiera es que a la par hay inversiones, no hay nada, o muy poco. Solamente en la construcción, que es el rubro que más se mueve. Por eso los propios economistas del sistema lo dicen: “así chocamos, no estamos viendo que haya preocupación en el gobierno”.
Las medidas impositivas que va tomando el gobierno son de beneficios a los monopolios y objetivamente avanzan contra las pymes, avanzan sobre los trabajadores, avanzan sobre las economías regionales. Pagan ganancias las indemnizaciones, pero a la vez se elimina el 1 por ciento sobre las facturas de los celulares que financiaban el ENARD. Entonces ahora a muchos deportistas que recibían una contribución se las van a empezar a recortar. Se bajó el impuesto al tabaco. No se tocó, por pedido del monopolio de Coca Cola, Pepsi y demás gaseosas, el impuesto a las bebidas azucaradas. Se rebaja el 10 por ciento de ganancias a empresas que reinviertan sus utilidades. Nunca podés comprobar eso. Y los que generen energías no renovables van a tener cero impuestos, tanto de ganancias como de IVA. Da la casualidad que Mindlin y Caputo son los que dominan el rubro. Pero eso es pura casualidad, tampoco vamos a andar con prejuicios. Se rebaja el IVA a los pollos y cerdos, de 21 a 10 por ciento. Es otra casualidad que Perea, que compró Cresta Roja, sea amigo de Macri, juegue al fútbol con Macri. Eso, entre otros regalos, en todas esas medidas que han tratado en el Congreso, aparte de la previsional. Después está el presupuesto. Hay más destinado a pagar intereses de deuda que lo que se va a poner en educación.
Entonces aparecen elementos vinculados directamente al tema de la economía y que han emergido como una cuestión latente alrededor de las luchas populares contra estas medidas que el gobierno va tomando.
Si esto va a ser como fue en diciembre, el gobierno va a decir “¿cómo hacemos para que este barquito pueda navegar en esta tormenta del ajuste, donde están las luchas populares, donde está todo esto que venimos viendo?”. Entonces se habla de la gobernabilidad. Ellos azuzaron el tema del golpe de estado, la desestabilización. El jueves 14, cuando entra el proyecto y se va a tratar, ese proyecto se pasa. Ahí, el gobierno transita una crisis política. Porque ¿quiénes son los que garantizan que esto siga adelante sin el decreto? Los gobernadores, nuevamente. La crisis duró lo que duró, pero muchos dicen “lo que ganó con los votos en el Congreso lo perdió en el debate de masas”, y eso es lo que está transitando ahora.
El otro elemento de la nueva situación política es que la lucha de masas ya se visibiliza a un nivel como hace mucho no se veía, con un nivel de violencia como desde el 2001 no se veía, acompañado de los cacerolazos en todo el país, de los que participaron gran parte de los que votaron a Cambiemos. Los cacerolazos no tuvieron como blanco, como hubiera querido el gobierno y los medios masivos de comunicación, en los “violentos” de la Plaza Congreso.
Lo que está claro es que naturalmente tiene que haber una crisis en la CGT. No solo por el acuerdo en relación a la flexibilización laboral, sino porque ese acuerdo es parte del paquete que presenta el gobierno, que incluye la reforma previsional, por lo tanto no zafan. La forma en que convocan al paro grafica la crisis que tienen. Terminan convocando porque, como se demostró en la plaza, están desbordados. No lo pueden controlar así nomás, y por lo tanto tienen que decir “estamos en contra de la ley previsional, dejamos libertad de acción”.
Lo que se puso de manifiesto es que los trabajadores no están dispuestos a discutir la salsa en la que van a ser comidos. Muchos contingentes de trabajadores no están dispuestos a que pase lo que está pasando. Nosotros lo vimos. Es mentira lo que dicen los medios de comunicación, que eran grupitos de izquierda los que ocasionaban desmanes. Eran grandes contingentes de obreros combatiendo con la policía delante de la manifestación: de la UOM, de jaboneros, del subte, estatales, docentes. Todos estaban ahí. Yo nunca vi, salvo en el 2001, imágenes como ésas de combate de masas. Tuvieron una refriega con muchas cosas condensadas. Por eso es que viene el cacerolazo a la noche, que tampoco se puede descolgar de lo que pasó ese día a la tarde y cuatro días antes. Es una medida tan antipopular que el 87 por ciento de la gente, dicen las encuestadoras, está en contra.
Por eso hay que analizar la fractura en el PJ en el sentido histórico de la división del peronismo. Grandes contingentes de trabajadores se encuentran guachos, y nosotros, que somos una fuerza revolucionaria, antiimperialista, clasista, con ejemplos como el de René Salamanca de la unidad con esa masa peronista, tenemos que saber cómo estar en esos lugares. Esa es la gran dicotomía que se abre en la Argentina: si van a seguir esos traidores toda la vida, con una ley flexibilizadora que retrasa cien años, o va a ser algo nuevo lo que emerja, que no puede ser chiquito, tiene que ser de masas.
Esta situación que se ha abierto es de grandes luchas. Y el gobierno se prepara para eso. Por eso es que aceita todos los mecanismos represivos. Ayer lo vimos con los obreros del ingenio La Esperanza en Jujuy, perseguidos hasta adentro de las casas, con orden de captura sus dirigencias, reprimidos ferozmente en la ruta. Los tienen incomunicados, totalmente ilegal, no dejan que los abogados pasen a verlos.
Ese es el cambio cultural que nos traen. Pero no hay cambio cultural sin los operadores de ese cambio en el nivel de la conciencia de las masas, que son los medios masivos de comunicación, que pasan a ser un elemento central.
No podemos entrar a discutir ni un segundo de la violencia en general, como nos quieren imponer. No, acá hay una base objetiva que genera la bronca. Mientras les roban a los jubilados 110 mil millones de pesos, a los monopolios, pooles de siembra y acopiadores de semillas, se les condona una deuda por 200 mil millones de pesos. Eso está en el presupuesto y en la reforma impositiva que han tomado. Entonces, eso no tiene punto medio, va a choque, acá y en país va a choque. Si hay 860 policías cada 100 mil personas, o sea, un policía cada 105 mil personas, eso va al choque. Porque no existe en ningún lugar del mundo la saturación esa. Va al choque objetivo. Si encima te meten la Gendarmería acá a la vuelta en el Congreso –que asesinó a Santiago Maldonado, a Rafael Nahuel–. Te militarizan la zona directamente; eso va al choque, no hay otra forma. Eso no tiene puntos medios. Pero en la televisión te ponen que el problema es el gordo mortero.
Le sacan el 0,5 por ciento a la soja, arranca ahora en enero. Le van reduciendo a la soja, mientras a vos te aumentan los impuestos, el boleto. Y eso no tiene punto medio. Entonces, los choques son como son. Por eso no es una discusión en abstracto la violencia por la violencia. Por eso es importante tener los números. Uno más uno es dos y eso no tiene punto medio, hace mucho que esto es así.
Y en esta etapa nueva que se abre, el propio Partido, las instancias de frente único que motorizamos y en las que participamos, tenemos que ampliarlos, tenemos que ensancharlos. Tenemos que crecer, porque necesitamos tener también mecanismos para empezar a acercarnos y dar vuelta, al nivel de masas, en los lugares en los que estamos, lo que bombardean permanentemente los medios.
Nos preparamos para un año de grandes luchas. Así termina el año y así arranca el 2018. Ahora, nosotros dimos muestra de cómo queremos participar. No queremos estar atrás, en el fondo, corriendo y viendo qué es lo que pasa. Queremos estar a la cabeza, en todo. Ahora, que podamos hacerlo, que lo lleguemos a hacer, es otra cosa, pero es importante tener la voluntad.
Nosotros también cerramos un año en el que hemos avanzado. Porque acá hay compañeros que vienen del Gran Buenos Aires, que también son compañeros nuevos, son compañeros que se han incorporado este año al movimiento y al Partido. Tenemos compañeros que son protagonistas. Hemos crecido en varias provincias del país. ¿Tenemos que dar un salto más grande? Sí. Tenemos que ir afianzando lo que vamos creciendo también. Hay muchos compañeros nuevos que van haciendo experiencias nuevas. Hay que ayudarlos mucho. Hay que darles seguridad, apoyo, fortaleza. Hay que darles un lugar que pueda ser habitado, donde se puedan equivocar, puedan discutir y nos podamos poner de acuerdo y salgamos para delante.
Cerramos un año que ha sido histórico, por los acontecimientos históricos que han sucedido. Ha sido el centenario de la Revolución Rusa, que marcó para millones en el mundo un faro que muchos otros siguieron, como Mao Tse Tung, para encarar revoluciones en otros lugares del mundo. Cumplimos 16 años del Argentinazo. Para nosotros no es una hoja más en el calendario; eso marcó a fuego a la Argentina, mostró el camino más probable para las masas obreras y populares en la lucha por la liberación nacional y social. También se cumplieron cincuenta años del asesinato del Che Guevara. Fue una delegación del Partido y de Lucha y Trabajo a Bolivia. Fue muy importante para nosotros.
Nosotros tomamos esos acontecimientos históricos, que tienen plena vigencia y que han protagonizado las grandes masas, en los que ha habido vanguardias y partidos, como el bolchevique dirigido por Lenin, o el Partido Comunista Chino dirigido por Mao Tse Tung, que han sido la garantía del triunfo de esas revoluciones. Nosotros hemos decidido hace ya cinco años transitar ese camino. Rompimos con quienes enterraron esas banderas. Y acá estamos, sin prisa pero sin pausa, aprendiendo de los aciertos y los errores. Por eso nos parecen importantes estas fechas, para actualizar y reafirmar los principios y los objetivos históricos por los cuales nosotros hemos fundado este Partido: el triunfo de la revolución de liberación nacional y social en marcha ininterrumpida hacia el socialismo. Son los momentos en que a nosotros se nos vienen a la memoria todos los mártires que han dado la vida por esos objetivos y son los momentos en que nosotros reafirmamos dar la vida y entregar todo lo que tengamos en pos de esos objetivos.
A nosotros nos parece que el camino que han trazado los que protagonizaron esos acontecimientos históricos es lo más maravilloso que han vivido millones en el mundo, que no puede ser comparado con la miseria que nos propone todos los días el capitalismo imperialista. Por eso el año 2018 vamos a dar todo nuestro esfuerzo y nuestra pasión, para poder arrimar toda la fuerza a la lucha de las masas, para parar esta política y abrir una situación en la Argentina donde podamos ser protagonistas y, sobre todo, el pueblo y los trabajadores puedan ser los grandes protagonistas de los cambios que necesitamos. Por eso es este brindis, esta juntada de camaradas, de compañeros, de amigos, por estos objetivos.”





















