Un balance político positivo con un resultado económico que, aunque en algo le obligó a abrir la mano al gobierno, es insuficiente en el marco del brutal ajuste. Unidad y divergencia dentro de la confluencia de las federaciones docentes en la lucha frente al gobierno de Macri.
Tras una histórica lucha en la que confluyeron todas las federaciones de docentes universitarios y que sostuvo siete semanas de paros progresivos, carpas frente al Ministerio de Educación y la multitudinaria movilización del 12 de mayo con estudiantes, docentes y no docentes que marchó al Ministerio y a Plaza de Mayo, después del rechazo de una primera propuesta que igualaba lo ya asignado por el presupuesto del Congreso, el gobierno tuvo que subir su oferta.
Tras siete semanas de lucha, CONADU y FEDUN firmaron el acuerdo, sin coordinación con ConaduH a la hora de firmar el acta que cierra la paritaria 2016. Al cierre de esta edición se realizará el Plenario de Secretarios Generales de ConaduH que adoptará la postura respecto a este acuerdo.
La marcha nacional
Tras la movilización del 12 de mayo el gobierno de Macri recién hizo una oferta que igualaba lo asignado el presupuesto aprobado por el Congreso Nacional a fines de 2015. Esta oferta, aunque ya pesaban las siete semanas de lucha, fue rechazada por todas las federaciones.
Básicamente, el rechazo se dio por dos cuestiones: la primera, que el aumento de 18% en mayo no superaba el 20%, que es la inflación de los primeros cuatro meses del año; y en segundo lugar, que se dejaba recién para noviembre un segundo escalón de 15%.
Surge a la vez una realidad política que pesa a la hora de la evaluación de todas las propuestas del gobierno, tanto a nivel de las bases como de las direcciones de las federaciones: el contraste entre lo extenso y profundo de la lucha docente, viniendo además del deterioro salarial que implicaron la anterior paritaria y la devaluación más el desfasaje de 18 meses en el 2013; y por otra parte el carácter ajustador de todas las propuestas oficiales, no muy distintas al común general de las paritarias de otros gremios estatales.
Parte de esa realidad política se graficó en que recién apareció tras siete semanas de lucha una oferta que se acercara al acuerdo de los docentes de primaria y media, alcanzado en marzo bajo la presión del no inicio de clases. Y en esto caben las similitudes, pero también las diferencias a la hora de confrontar desde los docentes universitarios frente a un gobierno ajustador como el de Macri. A la vez, el alerta presupuestario lanzado por la UBA y otras universidades en medio del conflicto lo potenció políticamente y masificó la lucha estudiantil que acompañó todo el conflicto docente desde el inicio.
El rechazo de la propuesta del 13 de mayo
Por esto, el rechazo unificado de las federaciones a la propuesta del 13 de mayo, luego de la multitudinaria movilización, fue un rechazo de la propuesta en lo económico pero fundamentalmente en lo político.
La movilización del 12 manifestó dos aspectos: el de la unidad frente al gobierno de Macri y a la vez una bifurcación a la hora de marchar a Plaza de Mayo, donde las federaciones dirigidas por el kirchnerismo no fueron, sin dar mayor explicación. A la vez, desde un palco en el que tuvieron su lugar prácticamente todas las expresiones estudiantiles y también los trabajadores de Tierra del Fuego. En lo que hace a ConaduH, en alguna expresión se exageró la crítica a las demás federaciones docentes y en otra, como la del actual secretario general, se adelantó en balancear la nueva oferta del gobierno macrista como “triunfo”, lo que adelantaba una voluntad de firmar, aunque posteriormente fue rechazada por las asociaciones de base por 56 a 20. Más aun cuando las federaciones dirigidas por el kirchnerismo se posicionaban desde el rechazo a la propuesta del 13 de mayo, que igualaba lo asignado por el Congreso a fines de 2015.
La propuesta firmada
El jueves 20 el gobierno hizo una nueva oferta que adelanta la mitad de la cuota original de noviembre a septiembre, lo que implica desde el punto de vista de la masa salarial pasar del 30% aprobado por el Congreso al 31,50% pero básicamente manteniendo la primera cuota por debajo del 20%. Es decir:
• 18% en mayo, a cobrar en junio (16% + 2% de jerarquización por CCT).
• 7,5% en sep., a cobrar en octubre.
• 7,5% en noviembre, a cobrar en diciembre.
• % en diciembre, a cobrar en enero 2017 (de jerarquización por CCT).
• Plazo de la paritaria: 10 meses (reabre en febrero con el resto de los niveles educativos).
• Incluye un relevamiento de los ad Honorem y una cláusula de revisión por inflación el 29/9.
• Sube ligeramente el nomenclador y los plus por maestría y doctorado.
• Incrementa la garantía salarial casi un 40% (esta garantía achata las escalas, la cobran pocos docentes a nivel nacional y deja afuera a los ayudantes de 2da).
Esta es la propuesta que, sin mayor consulta a las bases, Conadu y Fedun firmaron. No fue unánime porque por ejemplo la Federación de Rosario de Conadu resolvió rechazar.
La consulta a las bases en ConaduH
La ConaduH, como lo vino haciendo todos estos años, lleva adelante el proceso de consulta y resolución en las asociaciones de base, que al cierre de esta edición aún no había concluido. Restaba el Plenario de Secretarios Generales, donde las variantes más probables a ser aprobadas serían la firma en disconformidad o la firma, sin desconocer que aún donde se aprobaron cada una de estas posturas estaban en general repartidas con una proporción considerables de opiniones y votos por el rechazo.
Un primer balance
Como señalábamos al principio, dentro de los alcances y límites del gremio docente universitario en el que también un factor decisivo es el acompañamiento estudiantil que tuvo el proceso de paros, carpas y movilizaciones, de la unidad alcanzada entre federaciones y también de las divergencias –que tampoco se superarán mágicamente–, de los reposicionamientos tras el cambio de gobierno, de las variantes de firmar, firmar en disconformidad o rechazar y que promulgue unilateralmente el gobierno… el amplio proceso de reagrupamiento en esta lucha frente al ajuste macrista da un balance político positivo, con un resultado económico que, aunque en algo le obligó a abrir la mano al gobierno, es insuficiente en el marco del brutal ajuste general.
En definitiva también las luchas por gremio tienen un techo cuando se enfrentan a un salvaje plan de ajuste. Y es aquí donde también valoramos el reagrupamiento y la unidad en la lucha por un paro nacional.
Es muy importante que podamos balancear en profundidad este proceso con nuestros compañeros y compañeras en cada facultad. Son miles los que se sumaron a esta lucha que sin dudas dejará una huella. Por eso, es importante ir haciendo un balance, para de darle continuidad, administrando nuestras fuerzas para seguir luchando por el presupuesto, por la educación pública, por la unidad de los trabajadores y el pueblo, y por un paro nacional frente al ajuste y la entrega del gobierno de Macri.










