«Ahí está Rosario, pero no se ve por el humo», dice una voz que refleja la magnitud de las quemas y el padecimiento que vivió la zona por los intensos incendios en las islas durante el 2020. El documental «Detrás del Humo», elaborado por un equipo de productores, periodistas y realizadores de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) acaba de estrenarse e indaga sobre las causas de los incendios que se intensificaron en 2020 y dejaron más de 400 mil hectáreas destruidas; las consecuencias en la flora y fauna -más de 900 especies animales afectadas- en el humedal, el impacto en la biodiversidad y el ecocidio, la importancia del humedal, el papel de las organizaciones sociales y las causas de los incendios sobre los pastizales y su repetición en el tiempo que, aún hoy, no encuentran condena ni solución.
Sólo en el 2020 se registraron más de 36.500 focos, se quemaron más de 400 mil hectáreas, el equivalente a 22 veces la superficie de la ciudad de Rosario. Las quemas se replicaron en 800 kilómetros de costa: desde Jaaukanigás (norte de Santa Fe) al bajo Delta (Buenos Aires).. La peor crisis socioambiental que vivió la ciudad de Rosario: meses de pandemia y humo en el aire, con niveles muy por encima de los promedios tolerados.
Aquí se abordan sus causas, por qué es indispensable detener este fenómeno y revertir a tiempo las formas de producción, la alimentación y la renta desmedida a través de la destrucción de los ecosistemas.
El documental cuenta con las voces de Néstor Di Leo, Ingeniero Agrónomo, del Centro de Estudios Territoriales de la UNR; Graciela Klekailo, licenciada en Genética, doctora en Ciencias Agrarias de la UNR; Eugenio Magliocca, vocal de la Dirección de Parques Nacionales perteneciente al Ministerio de Defensa; Romina Araguas, abogada ambiental perteneciente a la ONG “El Paraná no se toca”, Juan Camelia, integrante de la Multisectorial por los Humedales y gran cantidad de archivo periodístico que refleja los largos años de padecimientos del humedal.
Los datos detrás del humo: el año del fuego en las islas, mes por mes
(informe multimedia de Rosario3)
Desde la medición satelital del Museo de Ciencias Naturales Antonio Scasso de la ciudad de San Nicolás un recorrido que permite balancear el desarrollo de los focos, el empobrecimiento de la calidad de vida para un sus pobladores, la respuesta social y el ecocidio generado.
El estudio es sobre “focos de calor” cada 375 metros (que perciben los sensores). Un incendio puede implicar decenas de focos. Incluso puede continuar más de un día y moverse. Por eso no hay que confundir “focos” con “incendios”, concepto que es más amplio y difícil de mensurar.
La comparación con los últimos años solo confirma lo extraordinario de este 2020. Hay que remontarse a 2008 para encontrar un fenómeno similar, aunque aquel año que se tomó como pico histórico el daño provocado al medio ambiente fue menor al actual.
La serie del satélite Viirs no permite la comparación directa porque comenzó a funcionar en 2012. Pero sí es posible analizar la superficie afectada. Según el Servicio Nacional del Manejo del Fuego (SNMF), los incendios reportados entre el 01/01/2020 y el 21/12/2020 arrasaron con 309.760 hectáreas en la provincia de Entre Ríos. Si se añaden los registros de Santa Fe (19.058) y de Buenos Aires (4.657) la cifra asciende a 333.475 hectáreas.
Esa zona excede al Delta del Paraná que contiene a una parte de cada una de esas tres provincias y no su totalidad. Sin embargo, para tener una referencia de la dimensión del ecocidio, en 2008 se estimó que el fuego afectó a 170 mil hectáresas del Delta, según consta en la página del Ministerio de Medio Ambiente de la Nación.
Ya a fines de agosto de este año, el SNMF que depende de Medio Ambiente informaba que en el Delta del Paraná la superficie afectada por el fuego era de 198.863 hectáreas (once veces la ciudad de Rosario). A esa altura del año, sin computar los focos de septiembre (que fueron muchos: 6.665), más octubre, noviembre y diciembre, ese cálculo parcial superaba lo informado en 2008.
Si se se toman, en cambio, las 333 mil hectáreas (3.330 kilómetros cuadrados) implica 18 veces la ciudad de Rosario o más de cinco veces el Gran Rosario, que es una zona que va desde Puerto General San Martín, al norte, hasta Arroyo Seco, al sur y Roldán, al oeste; que incluye once localidades con más de 1,2 millones de habitantes, además de campos y granjas. Todo eso, multiplicado por cinco, hecho de fuego, primero, y de cenizas, después.









