Daniel Bendersky, ¡presente!

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El 16 de septiembre de 1978 fue secuestrado Daniel Bendersky. Daniel estudiaba en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA (FCEN). Era un comunista revolucionario y militaba en el Frente de Agrupaciones Universitarias de Izquierda (FAUDI).

Daniel tenía 27 años y se estaba recibiendo de físico realizando una investigación sobre la vida útil de la central nuclear Atucha. Su tesis de licenciatura quedó escrita, pero nunca pudo defenderla: el secuestro se lo impidió. El sábado 16 de septiembre, cuatro personas vestidas de civil fueron a buscarlo a su casa, le dijeron que eran de la Policía Federal y lo llevaban a un interrogatorio. Nunca más volvió.

«Era sábado al mediodía, Daniel estaba tocando su órgano nuevo. Me dijeron que eran de la Policía Federal y que tenían que ir a la comisaría. Esperaron a que se cambiara y se lo llevaron. Me miró con una cara que todavía tengo grabada», relató su madre.

Fue secuestrado mientras organizaban la solidaridad con las madres y familiares de desaparecidxs frente a las brutales violaciones a los derechos humanos durante la dictadura. Llevaba adelante además la campaña para frenar los intentos de llevar a nuestro país a una guerra con Chile durante el conflicto del Beagle, y denunciaban la penetración imperialista rusa y yanqui en la FCEN.

Daniel fue parte de una generación marcada a fuego por el Cordobazo, el ejemplo de René Salamanca y Gody Alvarez en el SMATA Córdoba, la revolución cubana y el Che Guevara. Protagonizó la lucha contra el golpe y luego la lucha contra la dictadura genocida.

Un diploma por la memoria

En 1998, a 20 años de su secuestro, por iniciativa del entonces Centro de Estudiantes de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA la tesis de Daniel fue recuperada y evaluada con el máximo puntaje. A Daniel sólo le faltaba la defensa pública del trabajo.

Cuando la patrulla de las Fuerzas Armadas violentó la casa de Villa de Parque de la familia Bendersky, Daniel ya había solicitado mesa examinadora para su tesis, que le había deparado dos años de investigaciones en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), y que ya contaba con el aval de su director.

Su madre, Fanny, y su padre, José, recibieron en nombre de su hijo el título de Licenciado en Física entregado por las autoridades de la Facultad. Por primera vez la UBA entregó el título a los xadres de un desaparecidx.

¡Seguimos luchando por Memoria, Verdad y Justicia!

Hoy, a 42 años de su secuestro y desaparición, lo recordamos desde su ejemplo de vida al servicio de la lucha revolucionaria y seguimos luchando por el mundo que él y tantos otros soñaron y que hoy seguimos soñando: un mundo sin explotación del hombre por el hombre.

Reafirmamos que seguiremos luchando hasta que todxs lxs responsables del secuestro de Daniel y lxs 30 mil detenidxs-desaparecidxs sean juzgadxs y castigadxs.