Brasil: El grito de #EleNão

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Masivas movilizaciones y actos en todo el país llevaron el grito de #EleNão contra Jair Bolsonaro a tan solo una semana de la segunda ronda electoral. Con epicentro en la explanada del Museo del Arte de San Pablo, miles de brasileros salieron a las calles para repudiar e impedir el ascenso al gobierno de un declarado fascista, misógino, xenófobo y homofóbico. También hubo concentraciones en Minas Gerais, Río de Janeiro, Río Grande do Norte, Fortaleza, Porto Alegre, Belo Horizonte y Brasilia.

Al grito de “Bolsonaro va a caer” y “Atención trabajador, Bolsonaro está con el patrón”, la jornada tuvo como protagonistas principales a las mujeres y el movimiento LGTB, que también recordaron a Marielle Franco, militante feminista asesinada a principios de este año. También se notó una importante presencia de la población afrodescendiente.

La iniciativa se dio en medio de nuevas declaraciones ultraderechistas del candidato presidencial Bolsonaro, que planteó nuevas expresiones de desprecio a las instituciones democráticas y sostuvo que “los rojos” tendrán que irse del país o acabarán presos. Esto se dio en simultáneo con una oleada de ataques fascistas de sus seguidores, como el asesinato a puñaladas del capoeirista Moa do Katendê tras reconocerse como votante del candidato Fernando Haddad, la mujer trans golpeada con una barra de hierro por tres hombres, la joven lesbiana arrojada a las vías del subte, la joven a la que le tatuaron una esvástica en el vientre y la agresión contra la hermana de Marielle Franco al grito de “sal de aquí, puta de izquierdas; sal de aquí, feminista”. Como si esto no fuera suficiente, el ex líder del Kli Klux Klan norteamericano, Daivd Duke, hizo público su apoyo a Bolsonaro señalando que “es blanco” y “suena como nosotros”.

Pero también salió a la luz el escándalo de las “fake news”: la operación de cientos de millones de mensajes falsos y fotos trucadas a través de WhatsApp, orquestada por el bolsonarismo la semana previa a las elecciones con el financiamiento ilegal de grandes empresarios de Brasil. Entre las mentiras difundidas, estuvo que Haddad cuando era ministro de Educación mandó a distribuir entre los alumnos un “kit gay” para convertir a los niños en homosexuales, que es dueño de una Ferrari, que defendía el incesto entre padres e hijos, que el hombre que apuñaló a Bolsonaro era del PT y muchas otras. Como era de esperar, la Justicia brasileña, la misma que encarceló y proscribió a Lula, se lavó las manos ante esta evidente trama de mentiras, corrupción y fraude.

Las elecciones presidenciales de nuestro país vecino Brasil se dirimirán el próximo 28 de octubre entre Jair Bolsonaro, del Partido Social Liberal, que en la primera vuelta obtuvo el 46% de los votos emitidos, y Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores, que obtuvo el 29%.