La tregua con la CGT acordada entre el gobierno y la Iglesia significó una conquista para el Ejecutivo ya que podría aspirar a llegar al primer año de mandato sin un paro general de la central sindical.
La tregua significa más aire para el gobierno y eso se traduce principalmente en nuevas medidas de ajuste en un marco donde la economía no repunta y se manifiesta en la caída del consumo en 7,8% en supermercados. En septiembre la industria cayó un 8% (comparada con el mismo mes del 2015) y la industria Pyme un 5,4%; en estos últimos la comparación interanual sigue en baja y el descenso ya lleva 12 meses consecutivos.
La brecha entre ricos y pobres se ensanchó. Según los datos del INDEC los hogares más pobres tienen ahora ingresos por $3.730 y los más ricos por $51.321. Mostrando que se profundizó el ajuste y también que “la re-distribución de la riqueza” en el sistema capitalista es utópico.
Mientras tanto, el presidente Macri utiliza a la pobreza y a los pobres para castigar los conflictos y mostrar sus objetivos privatistas, como lo hizo condenando el conflicto de los pilotos y personal de Aerolíneas Argentina por aumento de salario, diciendo que “Hoy, Aerolíneas Argentinas nos cuesta dos jardines de infantes por semana”. Usa una falsa dicotomía privatista para que “el Estado gaste más en los que más necesitan”. Viejo verso de la década de los noventa con que el menemismo privatizó las empresas estatales y sumió al pueblo al hambre.
Pero con la tregua, el gobierno avanza en proyectos de ley como la reforma a las ART’s con el objetivo de bajar los costos laborales, como piden los monopolios respecto a los juicios por accidentes de trabajo. También se está discutiendo en el Congreso el presupuesto 2017 enviado por el Ejecutivo que introduce recortes en el 95% de los ministerios con importante repercusión en Educación y Salud. La movilización de los trabajadores de Ciencia y Técnica al Congreso la pasada semana fue muy importante sobre todo luego de que el ministro Lino Barañao alentara a la fuga de cerebros para justificar la baja de presupuesto, mostrando la verdadera estructura ideológica de este ministro “otrora ultra K” y del gobierno nacional.
Avanzan los tarifazos nuevamente en la luz con subas de entre un 30% o 40% en enero, junto a otra suba pasando la mitad del 2017, sumado a los aumentos en el gas. Las audiencias no vinculantes son una verdadera puesta en escena para reírse en la cara de los usuarios. También aumentó el subte llevando el boleto a $7,50.
La tregua a la Iglesia le reditúa ser garante de la estabilidad política y social y ubicarse en el centro de la escena en cuanto a la pobreza. Es así que son los curas los que se sientan en la mesa junto con las organizaciones sociales amigas en Desarrollo Social para discutir el bono de fin año, otras ayudas que aparecen antes de fin de año y porque en definitiva coinciden en alguna medida en que el gobierno tiene que aplicar esta política de hambre “por la pesada herencia”. Es más, el reagrupamiento de organizaciones sociales conducido por la Iglesia acordó con el gobierno tercerizar el trabajo del censo de hogares pobres.
La división de la oposición
La división política en el peronismo favorece al gobierno y es la razón, entre otras cuestiones, de por qué todavía Macri retiene un margen de 40% de imagen positiva. Las esperanzas se van apagando rápidamente en grandes sectores que aún conservan expectativas de que la situación mejore. Pero, como tampoco desde las clases dominantes ha surgido alguna opción que empiece a capitalizar el descontento con las medidas del gobierno, la situación se “ameseta” y esto favorece al gobierno.
Sergio Massa viene pagando los acuerdos con el Ejecutivo en el Congreso y en la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires. Aunque parece que esos tiempos han terminado y ya hizo pagar un costo político importante al Ejecutivo al hacer naufragar una ley de mucha importancia para el gobierno como lo es la que regula la participación público-privada en la obra pública que exigían monopolios como Siemens, como condición para invertir los 1000 millones de dólares que anunció.
Por otro lado, las encuestas en la Provincia de Buenos Aires desvelan tanto a Massa como a Cambiemos en cuanto a la medición de CFK, que mantendría cerca de un tercio del electorado “peinándose para la foto” en la terna del podio. La fórmula del oficialismo podría ser Elisa Carrió-Jorge Macri (primo de Mauricio); pero no seducen en el conurbano, sobre todo al aparecer el Frente Renovador con la posibilidad de presentar la dupla Stolbitzer-Galmarini (esposa de Massa). El gobierno especula con que la presentación de CFK baje la performance del massismo, pero no a riesgo de quedar en la parte más baja del podio.
La tregua también apunta a que el conflicto no desgaste al gobierno y pueda capitalizarlo el kirchnerismo. Con otros sectores sociales opositores, el gobierno hace un “buen trabajo”, ya que no les cuestiona su crítica y sus manifestaciones, pero también los atrae y hace acuerdos para trabajar y mostrarse en actos con ministros del Ejecutivo.
La lucha rompe la tregua
Los metalúrgicos de Río Grande, en Tierra del fuego, se han plantado contra los despidos, libre importación y el plan de destruir la Ley 19.640 de Promoción Industrial que beneficia al territorio. Las movilizaciones han sido muy grandes en esa ciudad acompañada por numerosos gremios, y por la Cooperativa Renacer en Ushuaia que salió a la ruta con una jornada de propaganda en repudio a estas medidas y solidarizándose con los metalúrgicos en lucha. La pulseada recién empieza y la voluntad de lucha es muy grande porque la situación no es como en otra provincia: allí si se pierde el trabajo se tiene que volver ya que la mayoría son de otras provincias del país.
La Unión de Gremios Estatales y Jubilados fueguina a lo largo de su histórica lucha vino denunciando lo que hoy está pasando. “Quieren una provincia para pocos”, denunciaban y las dos medidas nacionales que comparte el gobierno provincial apuntan a esa denuncia: Una la libre importación, como la que se anunció para las notebook, que deja en la calle entre 6 y 10 mil trabajadores de las plantas de ensamblado electrónico; y la otra es la reforma del sistema previsional y de jubilación que quita el 82% móvil y lo equipara con ANSES, reduciendo el monto como si el costo de vida en Tierra del Fuego fuera lo mismo que en el resto del país. Así, en Tierra del Fuego el proletariado junto a otros asalariados da la pulseada frente a una política nacional que destruye mano de obra y profundiza la dependencia.
Los petroleros privados de YPF anunciaron que está todo preparado para lanzar un paro total de actividades en Santa Cruz, porque meses atrás la contratista Baker Hughes se retiró de la provincia y dejó en la calle a trabajadores petroleros.
Los bancarios realizaron un paro muy importante exigiendo la reapertura de paritarias. Los estatales de ATE exigen un bono de fin de año de 10 mil pesos, aunque la conducción nacional decidió no ser parte de la jornada de lucha de las dos CTA’s que plantea la reapertura de paritarias el próximo 4/11. Los trabajadores precarizados de la economía social se movilizaron en la CABA, en Córdoba y otras provincias por puestos de trabajo y aumento de partidas. El paro de mujeres convocado bajo la consiga “Ni una menos, vivas nos queremos” fue un acontecimiento histórico que entró en el calendario de las grandes movilizaciones de la lucha de género en el mundo. Mostró la decisión de denunciar la violencia y los femicidios cotidianos que padecen las mujeres, sumando en cada lugar de trabajo o estudio en todo el país a una hora determinada los reclamos propios.
Estas luchas tonifican la jornada nacional convocada por las dos CTA’s y organizaciones sociales para el 4 de noviembre para romper la tregua y luchar por:
• Reapertura de paritarias
• Aumento de emergencia a los jubilados
• Basta de despidos
• No a la precarización laboral
• No a la criminalización y
persecución de los que luchan
• No a la exoneración y despido de
los docentes fueguinos




















