Esta Ley alcanzará a 9 millones de habitantes en Argentina. Familias que sufren todo tipo de abusos por parte de las grandes inmobiliarias y propietarios que manejan, a través de sus cámaras, el mercado inmobiliario de intermediación y construcción.
Esta Ley da un fuerte puntapié inicial, en este nuevo periodo político a la lucha democrática y económica del pueblo. Se incorporan con fuerza de Ley reivindicaciones de una lucha histórica por derechos elementales de los inquilinos.
Los senadores de Juntos por el Cambio se desconectaron y abandonaron la sesión para negarse a acompañar la sanción de la ley, con el argumento de que “el tema no forma parte de la emergencia por la pandemia y que no debía formar parte de las sesiones remotas acordadas por el Congreso”, la semana pasada argumentaron que “no habían pasado los siete días reglamentarios desde el dictamen”.
Pero lo mismo hicieron en el 2019 luego de aprobarse en diputados. La manifiesta oposición del bloque macrista, deja a las claras los vínculos con los negocios inmobiliarios y los monopolios de la construcción, principalmente en la CABA y el conurbano bonaerense atestado de barrios privados. Defienden una política de hacinamiento en las villas y barrios populares, introduciendo el negocio desde el estado con ceos y exponentes de esas empresas en la gestión pública.
Salen como ratas contra 9 millones de personas que esperan que salga la #LeyDeAlquileres pic.twitter.com/gdW02tIZiR
— Vamos por la liberación (@prensavxl) June 11, 2020
También esta conquista estimula la lucha por rescatar conquistas adquiridas en otros periodos políticos particularmente con el primer peronismo.
En ese período se presentaron diferentes propuestas asociada a vastos programas de reivindicación social que se venían planteando, junto a políticas tendientes al mejoramiento de las condiciones de vida, con importantes planes de obras públicas, en los que la educación, la salud y el esparcimiento popular ocuparon espacios centrales.
Las conquistas logradas en cuanto a los ingresos y derechos laborales y la expansión del consumo, fluyó a lo largo de la pirámide social urbana y tuvo diversos alcances dentro de la población.
Entre los sectores asalariados significó la ampliación de sus necesidades más allá de las necesidades de subsistencia, comenzando a presionar por el acceso a una mayor variedad de bienes y un mejor aprovechamiento de los beneficios de las políticas sociales y del gobierno.
Se puede observar esta dualidad en las diversas políticas respecto a la vivienda y a la cuestión urbana.
La ley 13.512 (Ley de Propiedad Horizontal) fue propuesta por el gobierno peronista (1946-1955) e integraba el primer plan quinquenal (1947-1952), formaba parte de las políticas de democratización del acceso a la propiedad inmobiliaria y de la ampliación del parque habitacional propuestos por el peronismo como así también se estableció una política de congelamiento de alquileres y mejores condiciones favorables a lxs inquilinxs. El golpe de estado de 1955 barrió con partes de estas conquistas y luego la dictadura que se impuso con el golpe de 1976 terminó de barrer con la Ley.
El retroceso fue significativo, si bien se siguió en durísimas condiciones, se lograron algunos avances con las modificaciones realizadas en 1984 luego de la dictadura. En diferentes provincias y municipios se libraron luchas de gran importancia en diferentes períodos políticos.
Esta Ley sienta un precedente y ayuda a seguir la lucha contra la especulación inmobiliaria, por mayor democratización en las relaciones contractuales y una política de congelamiento de alquileres, ya que la revancha por parte de la inmobiliarias y propietarios será el aumento de los alquileres y la falta de oferta. También debe servir para abrir un gran debate sobre el déficit estructural de la vivienda, ya que se calcula que son más de 3 millones de familias las que tienen problemas habitacionales en Argentina.
La actual crisis económica que intensificó la pandemia y la cuarentena agudizaron la crisis de la vivienda y el golpe en los salarios que se ve reflejado en la acumulación de deudas de alquileres, expensas e impuestos inmobiliarios.
Según un informe de Inquilinos Agrupados, la mitad de los inquilinos no pudieron pagar el alquiler de junio, debido a una pérdida de ingresos. En una encuesta realizada a 3000 inquilinos de todo el país concluyeron que el 68% de los inquilinos cuenta con menos ingresos, o dejó de percibirlos.
Los principales puntos de la Ley de Alquileres
1- El alquiler se ajustará una vez al año mediante un índice que contempla el salario y la inflación. El precio del alquiler tiene que ser un valor único, por periodos mensuales, y sólo con reajustes anuales.
2-Los alquileres para vivienda, serán como mínimo por 3 años.
3- Como inquilino/a ya no tendrás que pagar expensas extraordinarias, gastos no habituales ni impuestos sobre la propiedad.
4- Un mes de depósito por los 3 años de alquiles que será devuelto actualizado al finalizar el contrato. El monto a devolver será equivalente al alquiler del último mes.
5- Se podrá descontar del alquiler el costo de arreglos y reparaciones que realice el inquilino/a Si el locador no realiza los arreglos estando notificado.
6- Inquilinos/as podrán rescindir sin pagar penalidad o indemnización RENOVACIÓN: En los últimos 3 meses de contrato inquilinos/as podrán solicitar que se informen los términos de la renovación, si no hay notificación o acuerdo podrán rescindir sin penalidad o indemnización. RESCISIÓN Si transcurrieron seis (6) meses y se notificó al locador con tres (3) meses de anticipación, no habrá que pagar indemnización.
7- No podrán requerir a inquilinos/as la firma de pagarés u otros documentos que NO forman parte del contrato




















