Un grupo de afiliados de Capital y Matanza, han decidido romper con el Comunismo Revolucionario PMLM y armar otra organización.
Aducen cuestiones antagónicas, aunque a menos de veinte días de romper nos vinieron a proponer un “congreso de reunificación”.
Lo hacen cuando en la última reunión de CC, de la que ellos fueron parte, se acordó marchar a la realización del primer Congreso del Partido, poniendo como fecha de inicio del período de Congreso la próxima reunión del CC en la cual se comenzaría la redacción de las tesis. Les propusimos retrotraer la situación orgánica para que puedan participar del mismo. Por lo tanto, desde el punto de vista de la posibilidad de debate de la línea política, estaban dadas todas las condiciones para profundizar los debates que tenemos y unirnos en los acuerdos. Todo teniendo en cuenta que venimos desarrollando una táctica común, empujando la lucha contra el macrismo e integrando el Frente de Todos.
Este grupo rechazó la propuesta, dejando en evidencia que con esta maniobra querían imponer una correlación de fuerzas dentro de la organización con la que no contaban. Entonces pasaron a cristalizar el manejo tendencial que venían haciendo desde capital, para luego manejarse como una fracción, violando abiertamente el estatuto del Partido. Para lograrlo tuvieron que tergiversar hechos, inventar acciones y maniobrar con los recursos de la organización territorial, aprovechando la correlación de fuerzas que tienen en la administración de la misma.
El debate político se manifestó en el último período alrededor de cómo abordar el frente único, tanto para la lucha popular como para el frente político electoral que se cristalizó en el Frente de Todxs. Por un lado cuestionaron la línea de “Unidad en la Acción” que se materializó en la coordinación de las dos CTA´s, la Corriente Federal y camioneros entre otros gremios, ya que esa línea planteaba la unidad frente al macrismo manteniendo la independencia de cada sector. En particular polemizaron con la CTA de Michelli de la que somos parte y desde donde se impulsaba esa línea. Ahora en el marco de la unidad de la CGT van más allá, planteando una unidad sin polémicas con quienes fueron los garantes de la tregua (los gordos de la CGT y Cachorro Godoy).
Esta línea también tuvo su expresión en cómo abordar el Frente de Todos. Uno de los ejemplos lo dio el cambio de dos puntos del programa del MP Liberación, que efectuaron al margen de la dirección nacional, para que se amoldaran a la posición dominante en el Frente de Todos en cuanto al acuerdo con el FMI y la estatización de los servicios públicos.
Las diferencias se fueron manifestando en un proceso de debate donde este grupo fue modificando los fundamentos teóricos del leninismo y el maoísmo en cuanto a la táctica y estrategia. Su interpretación definía a la táctica y la estrategia “como dos polos” o dos aspectos de una contradicción, siendo la táctica el aspecto principal y la que desempeña el papel dirigente de la contradicción.
Esta novedosa formulación ubicaba a la táctica como “lo realizable ya”, y a la estrategia revolucionaria sólo expresada recién en la toma del poder, viéndolas como dos compartimentos estancos, negando el proceso mismo de la contradicción en cuanto a ubicar la táctica como aproximación a la estrategia, cayendo de esta manera en una línea reformista.
También necesitaron modificar el concepto de pueblo como lo formula Mao Tse-tung, donde señala que “en el seno del pueblo, las contradicciones entre las masas trabajadoras no son antagónicas, mientras que las existentes entre la clase explotada y la explotadora, además del antagónico, tiene un aspecto no antagónico”, llevando en la práctica solo a ver este último aspecto, acompañado con exacerbar la contradicción entre la base económica y la superestructura política, llevando en los hechos estos conceptos tácticos a cambios en la caracterización de clase de sectores dominantes con quienes nos aliamos en determinados períodos, rechazando la propia practica de Mao TseTung y el PCCH en cuanto a que en determinados períodos, de manera condicional y atendiendo a la historia y particularidad de cada país, es necesario aliarse con sectores de clases dominantes para enfrentar a otros que han pasado a ser el blanco político. “Quien golpea a todos por igual, no golpea a ninguno” sostenía Chou En Lai.
Esta posición desguarnece a las fuerzas revolucionarias haciendo prevalecer solo la unidad y subordinando todo a través del Frente Único, cayendo en el oportunismo político.
Sostuvieron esta línea, poniendo en el centro en la presión “izquierdista”, relativizando la presión principal en la sociedad en cuanto a la ideología burguesa” esa presión “izquierdista”, según este grupo, se manifestaba en querer realizar ya tareas que obedecen a otro período dentro de la etapa revolucionaria, “quieren hacer la revolución ya” y en el terreno político lo usaron para argumentar la supuesta oposición a la alianza con el peronismo-kirchnerismo. En realidad tapaban su línea seguidista.
La propia realidad se encargó de desmentir. La línea que predominó en la dirección nacional del Partido y la que llevaron adelante los zonales, fue la que sostiene una amplia unidad frente al macrismo, compartiendo parte del programa general del Frente de Todos, así como sostener los desacuerdos y la lucha contra aquellas medidas o anuncios que consideramos un retroceso en cuanto a las necesidades populares.
Para esta realidad, que contempla la unidad y la lucha en el frente único, es que generamos los instrumentos para poder disputar la hegemonía sin perder la independencia y esto nos permita acumular fuerzas. Esta línea fue señalada como “estrategista” o “alternativista” por ese grupo.
Esta línea, minoritaria en el Partido, se imponía a una parte violando los métodos utilizando la estructura de la zona para cristalizarla, a sabiendas que estaba en debate en la dirección nacional del Partido.
Esta línea oportunista tiene como base ideológica el escepticismo en cuanto a los objetivos revolucionarios. Estos por estar “tan adelante” constituyen un factor secundario, estanco, contradictorio, que se activara por “arte de magia” algún día, en el mejor de los casos.
Por el contrario, desde el Comunismo Revolucionario PMLM consideramos que la estrategia en política preside y reside en la táctica, reconociendo que la modificación en los hechos de esta ley científica lleva al oportunismo político por más que se lo disfrace con teorizaciones pseudo maoístas bien elaboradas.









