El plenario de comisiones de la Cámara de Diputados que debatirá el proyecto de interrupción Voluntaria del Embarazo, y otros proyectos presentados sobre despenalización y legalización del aborto, aprobó el martes 20 de marzo pasado un cronograma de trabajo que se iniciará el martes 10 de abril, con reuniones los días martes y jueves, con el objetivo de poder dictaminar entre fines de mayo y principio de junio. En aquel plenario de comisiones, el diputado Lipovetzki (de Cambiemos y presidente de la Comisión de Legislación general) fue el encargado de leer el cronograma, que tuvo el apoyo de la mayoría de los bloques parlamentarios y de las presidentas de la comisión de Salud, Carmen Polledo (PRO), de Familia, Alejandra Martínez (UCR), y de Legislación Penal, Gabriela Burgos (UCR). Esas cuatro comisiones son las que deben dictaminar sobre el proyecto. Una vez obtenido el dictamen el proyecto podría tratarse en el recinto de la Cámara de Diputados.
Se acordó que cada diputado podrá proponer hasta cuatro expositores/as ante el plenario de comisiones, que se reunirá para escucharlos desde el martes 10 de abril durante todos los jueves y martes subsiguientes. Cada uno de los/as expositores/as tendrá siete minutos para su presentación y se espera que se expresen las distintas posiciones que existen en relación al aborto, como también que tengan lugar profesionales y especialistas de distintas disciplinas, como también mujeres y personas que vivieron distintas situaciones relacionadas con el aborto clandestino.
Al igual que el martes 10 de marzo pasado, la Campaña Nacional por el Derecho al aborto convoca a manifestarse frente al Congreso cada día de reunión del plenario de comisiones en apoyo al proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo. También a realizar distintas acciones en cada lugar de trabajo, escuela, barrio o universidad en apoyo a la legalización del derecho al aborto. Sostenemos la necesidad de la despenalización y legalización del derecho al aborto. Si bien son respetables todas las opiniones, los abortos siguen ocurriendo. Por lo tanto entendemos que la disyuntiva no es entre aborto sí o aborto no, sino entre aborto legal o aborto clandestino. La clandestinidad del aborto constituye hoy uno de los grandes problemas de salud pública que enfrentan los sectores populares, que lleva a la muerte a decenas de mujeres pobres cada año.

















