8M: Desde cada lugar

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Al igual que el año pasado, tanto en la Argentina como en más de 50 países, el 8M tendrá lugar el Paro Internacional de Mujeres. En Buenos Aires, se realizará una marcha que partirá a las 17 horas desde el Congreso de la Nación para dirigirse a la Plaza de Mayo. Allí se leerá un documento consensuado por las organizaciones y mujeres participantes de las asambleas que se realizan todos los viernes para organizar el 8M.

Sin embargo la jornada no es solo la marcha, sino que el paro tomará distintas modalidades durante el transcurso del día, desde suspensión de actividades, ruidazos dentro y fuera de los lugares de trabajo y estudio, cortes de calle al mediodía, aplausazos y distintas medidas que irán definiendo las mujeres en reuniones de comisiones de mujeres donde las haya o bien en reuniones de organización del 8M. En estas actividades, se incorporaran también las reivindicaciones o reclamos específicos de cada lugar. La principal pelea es ganar el protagonismo y la participación de todas las compañeras, como así también el apoyo activo de los compañeros varones.

Entre las principales razones del paro están los despidos y la política de ajuste de Macri que afecta centralmente a las mujeres por ser las más precarizadas, por la ausencia de jardines, etc.; el reclamo por el debate parlamentario de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo presentada por la Campaña por el Derecho al aborto; el aumento de presupuesto para políticas públicas contra la violencia de género que se lleva la vida de una mujer por día, a la vez infinitos reclamos y denuncias a la justicia machista que ampara y deja libres a femicidas y violadores. También el paro tiene como objetivo desnaturalizar la doble jornada laboral que nos afecta a las trabajadoras, ya que el trabajo doméstico de alimentación, limpieza, cuidados, etc. es un trabajo no remunerado que sigue recayendo en nosotras, trabajemos fuera de casa o no. La lucha contra la trata también es un punto importante de los reclamos de esta jornada, mientras que somos muchas las que decimos que la prostitución en una de las peores formas de violencia y no puede ser considerada un trabajo.

Últimamente, han tomado más notoriedad –sobre todo en las redes sociales– algunas posiciones que si bien denuncian la violencia contra las mujeres, lo hacen concentrando su ataque en los hombres en general y no en el machismo como una cuestión de raiz social. Es una posición equivocada porque soslaya la responsabilidad gubernamental y estatal; y porque divide al pueblo en la lucha por la liberación de las mujeres, que es un problema de todos los que luchamos por terminar con este sistema de explotación y opresión.

Miles de personas se van dando cuenta de la necesidad de luchar contra la opresión que sufrimos las mujeres. Lo demuestran la masividad de las asambleas, las marchas y actividades a lo largo y a lo ancho del país. Trabajamos para que el 8M no sea la culminación sino un nuevo disparador de la organización de las mujeres en todo el país para la lucha contra la doble opresión y por nuestros derechos.