El último caso se conoció el domingo, era un niñx de un año y nueves meses que vivía con su madre en la comunidad de El Tráfico -de 150 familias wichí- en la localidad de Embarcación al norte de la Provincia.
Murió en la ambulancia que se rompió cuando lo trasladaban entre dos centros de salud. El gobierno salteño informó de que el pequeño estaba en un estado general grave, con fiebre, deshidratación severa y diez días de vómitos y diarrea. “Tenía una enfermedad de base: desnutrición crónica”, admitieron las autoridades.
Ya son 6 lxs niñxs que murieron por causas vinculadas a graves problemas de nutrición, acceso al agua y empeoramiento de las condiciones climáticas.
El secretario de Relaciones Institucionales del municipio de la localidad salteña de Santa Victoria Este informó a Télam que «hay unos siete chiquitos más en situación crítica; dos de ellos en situación de extrema gravedad».
El gobierno provincial declaró la emergencia sociosanitaria en los departamentos de San Martín, Rivadavia y Orán.
La medida apunta a cubrir de forma inmediata las necesidades de alimentación, salud y agua segura; y tendrá una vigencia de 180 días y podrá ser prorrogada por 90 días más.

En la carta lxs profesionales de la salud denuncian que «la población Wichi, Qom, Iyojwa’ja y Niwaclé que habita desde siempre el este y noreste de Salta y el oeste de Formosa y Chaco se encuentra en crisis humanitaria crónica desde hace años, situación que se profundizó en forma de catástrofe en los últimos 10 años en que el agronegocio desmontó 1.200.000 hectáreas del bosque salteño que ocupaban armoniosamente estas poblaciones. Hoy sin monte que les de refugio y alimentos, se acumulan en pueblos y villorrios sin agua, sin alimentos y con profundas dificultades para adaptarse a la nueva situación. Estos pueblos han sido históricamente cazadores-pescadores-recolectores y requieren de nuestra sociedad un trato humanizado con contenido intercultural y de género».
«La crisis humanitaria es tan grande que en lo que va del año han muerto 6 (seis) niños a causa de la desnutrición, pero solamente el Hospital de Tartagal tuvo 26 niños wichís internados por desnutrición crónica en este mes – detallaron – La situación sanitaria es gravísima, el hambre y el strees del despojo para un pueblo tan pacífico es terriblemente traumatizante, la desnutrición es generalizada, y niños con marasmo y kwashiorkor al estilo africano se detecta en casi todas las comunidades, la tuberculosis y el chagas tiene índices de incidencia altísimos, la mortalidad materna se sospecha que es muy elevada también» denuncian en la carta enviada a Josefina Martorell, presidenta de MSF.
Fundan su pedido en la ausencia total de los gobiernos ya que «la respuesta del estado nacional y provincial ha sido totalmente insuficiente para ayudar a los pueblos nativos despojados de sus bosques. Incluso el gobierno de Juan Manuel Urtubey siguió autorizando desmontes a favor de grandes grupos sojeros en el lugar y sus equipos de salud en el terreno son muy escasos y no cuentan con recursos suficientes ni capacidad para enfrentar la crisis humanitaria».










