Un 9 de julio de 2025
La soledad del presidente donde solo iban a concurrir tres gobernadores lo obligó a levantar su presencia en la vigilia del 9 de julio en Tucumán. Este fue el adelanto de la derrota que iba a venir un día después en el senado donde por unanimidad o dos tercios aprobaron la recomposición a las jubilaciones recuperando lo perdido por la devaluación del 2023 y la actualización del bono que hoy es de 70 mil pesos. Se aprobó la emergencia en discapacidad y la prórroga de la moratoria jubilatoria. También se rechazó el veto a la ayuda a Bahía Blanca y los proyectos introducidos por los gobernadores en cuanto a los ATN y el porcentaje del impuesto a los combustibles, ambos confiscados por el ejecutivo nacional.
Lo que ha sucedido es muy importante y es la primera derrota de magnitud del gobierno nacional, desnudando dos cuestiones centrales, por un lado, que el supuesto superávit se sostiene con estos recursos que aprobó el senado, hoy en manos del ejecutivo. Un verdadero saqueo a los jubilados y las provincias; y por otro lado muestra la crisis del “no-plan” económico que se basa en la acumulación de pesos para sostener la bicicleta financiera en dólares (“carry trade”). El saqueo a las provincias, el ajuste en el Estado y el robo a las jubilaciones, fue frenado y esto, sumado a la falta de dólares luego de haber quemado en primer lugar los dólares que entraron del blanqueo, luego intentaron con el RIGI que fracasó, luego el plan “colchón”, para terminar en un nuevo endeudamiento con el FMI por 20.000 millones de dólares.

La fórmula dólar planchado, jubilaciones y salarios pisados no va más.
Por mas que un Milei aparezca “jocoso y tranquilo” bajo el efecto de pastillas, saben muy bien que el barco sufrió un duro un impacto de misil que averió seriamente el casco. Hay sectores dominantes que mientras apoyan las medidas económicas, no descuidan la política y trabajan para un recambio dentro de la derecha que mantenga gran parte de las medidas que este gobierno logró imponer por los poderes que le dio el DNU anticonstitucional 70/23.
La rebelión de los gobernadores obedece a la elevada crisis de las provincias, algunas que no han pagado los aguinaldos y la mayoría se endeuda en dólares para pagar gastos corrientes. La situación no da para más y varios gobernadores ensayan imprimir bonos para abordar los gastos corrientes como salarios y otras obligaciones.
Desde ya que conocemos el doblez de la mayoría de los gobernadores, en especial los del PRO y otros conversos que se acomodan con los gobiernos de turno. La mayoría entiende cuando los de abajo se levantan y amenazan sus gobiernos o cuando se acercan elecciones como las de medio termino de este año. Recordemos que la inmensa mayoría de estos que hoy están de punta, otrora le votaron todas las medidas que el ejecutivo necesitó para entregar y ajustar, lo que los constituye en corresponsables de la ignominia vigente.
Es posible derrotarlos en las calles y en las urnas
El gobierno de Milei insiste en que vetará las leyes aprobadas, pero el golpe entró en la mandíbula y ensayan desafíos como que en las elecciones de octubre les dará su merecido a los desestabilizadores y traidores, pura retórica, mientras los troles oficialistas desde la Rosada piden que “saquen los tanques a la calle”, “cierre el Congreso” o entregue armas a sus seguidores…Para estos no existe ninguna pena de esas que ejecuta Bullrich o Arroyo Salgado para la militancia opositora.
Pero es importante tener en cuenta porque estos que quisieron violar un poder democrático como el senado, tratando de que sesione, si consiguen una elección buena en octubre lo que le daría plafón para ir por una segunda vuelta del ajuste con reforma laboral y jubilaciones privadas, pero con mayor represión para garantizarlo.

Este gobierno no se va ir por las buenas y va a cantar “desestabilización” si la crisis se agudiza. Esto lo dejaron en claro estos días.
Por esto que esta derrota política debe estimular y ampliar la unidad por abajo en cada lucha y en cada alianza electoral que tenga como centro la derrota abrumadora de este proyecto medieval. Que tenga como centro incorporar la compaña por el juicio político antes que sea demasiado tarde y corra más sangre.
Los sectores populares que engrosan el campo popular estamos obligados a pensar el futuro alejados de la rosca política, esa foto que atrasa y no cambia, donde los mismos de siempre deciden todo y para el resto dejan las migajas, dejando de lado que ya fueron castigados por sus políticas.
“Dentro del cardumen todo, fuera del cardumen nada…”. El campo popular, ese gran cardumen con todo su potencial, está en permanente cambio y movimiento, y lo une la misma dirección y los mismos enemigos tácticos. Un cardumen donde hay peces de todos los tamaños y especies, y los grandes se comen a los chicos si estos se descuidan, pero el potencial es imparable cuando avanza…hacia donde irá esa masa viscosa dependerá de los que encabezan, que suelen tener el peso para hacerlo, aunque no sean la especie mas grande de ese cardumen.
Los sectores populares, la clase obrera, antiimperialistas, anti terratenientes, ambientalistas o feministas, entre otros, son los que deben pugnar por encabezar ese cardumen porque son los consecuentes que nunca gobernaron, aquellos que dejan el cuero en cada lucha y están dispuestos a luchar por el poder.
La enseñanza de la lucha de clases marca que cuando un gobierno hambreador y entreguista está en crisis, no hay que dejarlo levantar y recuperarse.
Romper los techos salariales es una de las tareas de la hora. El camino de la docencia fueguina que plantea tocar las vacas sagradas para garantizar el financiamiento educativo, se puede aplicar en cada provincia. La combinación de la lucha y la elaboración de un proyecto de ley en la provincia marca un camino para todos los gremios.
La unidad de las luchas es crucial para agudizar la crisis y que se transforme en una de gobernabilidad para tratar de darle una salida popular.











