En diálogo con el MUS, conversamos con los compañeros Juan Tenuta Delegado UTE y Ezequiel Fulvi docente del barrio Múgica-CABA integrantes del Desborde en La Granate UTE, sobre los dichos de la Ministra Acuña y la situación de la docencia en CABA.
–La funcionaria dijo que quienes eligen ser maestros son personas «cada vez más grandes de edad» y de «los sectores más bajos socioeconómicos» con poco «capital cultural». También habló de la «militancia política» de los docentes e invitó a los padres a denunciar supuestos casos de «bajada de línea» en las aulas.
Juan: Bueno, en principio me parece que responden a una construcción social y política que viene haciendo el gobierno hace ya trece años. Hay que enmarcar un poco esto, este gobierno viene en su cuarto mandato, si bien han cambiado de dirigencia, es el mismo signo político. En ese sentido, no nos sorprende, lo que no quiere decir que nos deje de indignar. Parece que es una profundización y un sinceramiento de algunas cuestiones respecto de cambios políticos y educativos que han ido haciendo a lo largo de los años. El pedido de denuncia hacia les docentes, por militancia u otro tipo de cuestiones no es nueva, ya venía de cuando estaba Esteban Bullrich que sacó el 0800 buchón, así le decíamos. La experiencia que tuvimos desde ese momento, entendiendo que ahora la volvemos a tener, es que es producto de una construcción que venimos haciendo a lo largo del tiempo como gremio, es el apoyo de la comunidad educativa. Me parece que tenemos una construcción hecha con las familias, porque las escuelas las habitamos todes: la sociedad, el barrio, las familias, el pueblo. Con lo cual compartimos sentimientos que nos hermanan. Y desde ahí nosotros hacemos la construcción que logra tener un apoyo.
La ministra dice estos dichos en el medio de la apertura de burbujas en las escuelas, las cuales no les vienen saliendo en el plan que ellos tenían. Sí han logrado instalar en los medios la apertura y lograron abrir escuelas privadas, que era parte del objetivo. Pudieron instalar la apertura de ciertos espacios como depósito de chicos, las escuelas para el gobierno son necesarias para que las familias y les adultes puedan ir a trabajar. Si bien es verdad que es necesario poder ir a trabajar, y eso nos lo cuenta la familia misma, pero también es una realidad que la escuela no es un depósito. Y no es menor que en el fracaso de la apertura de estas burbujas la ministra salga con estas declaraciones queriendo redoblar la apuesta de lo que son las políticas aperturistas en la pandemia. El gobierno ha intentado desde junio abrir las escuelas como sea, con distintos protocolos, y ninguno de ellos ha tenido una real inversión en lo que es la infraestructura en las escuelas. Tranquilamente se podría haber aprovechado de que las escuelas estaban vacías para poner en punto todo lo que hacía falta. Sin ir más lejos, el año pasado empezamos las clases “normalmente” pero con escuelas sin agua, sin electricidad. Y cuando fue el decreto del aislamiento, nosotros nos encontramos con la misma situación. Desde marzo hasta acá no hemos encontrado una política de inversión en infraestructura, pero sí de protocolos en los cuales se juega con lo que hay. De hecho la mayoría de los insumos que han prometido en los protocolos tampoco han llegado, y cuando llegaron fue por la exigencia que se realizó. Pero no hay suficientes barbijos ni alcohol ni lavandina para poder hacer las limpiezas necesarias. Ni hablar de la política alimenticia que llevaron a cabo como la entrega de bolsones, que si bien no alcanza, tuvimos una pelea a principio de año porque le querían entregar solo a algunas familias. Nosotros tenemos un sistema de becas en el cual hay inscripciones en marzo, desde ahí se entrega el alimento a quien lo solicita. Como el aislamiento fue el 15 o 13 de marzo no se había completado la inscripción de la beca y había un número muy bajo de lo que en realidad siempre es, por lo cual ellos sabiendo esto, querían hacer entregas de ese número que habían logrado inscribirse. Logramos que sea un 100% de entrega, pero no logramos la calidad. No hay entrega de lo que son los alimentos nutricionales, es decir con la cantidad necesaria de proteínas. Pero te dan alimentos podridos o fuera de estado con un nivel de deterioro de semanas en depósitos apilados o aplastados. Y uno tiene que entregar eso a las familias que lo van a buscar porque lo necesitan. Algo que hemos valorado es que además de hacer el esfuerzo pedagógico y educativo a lo largo del año, hemos hecho un esfuerzo social y solidario tejiendo redes con las familias generando donaciones y buscando formas de llegar a lugares donde el estado no llega. Eso hay que decirlo y reivindicarlos.
Ezequiel: Me parece que en parte es eso y que también, para agregar, lo que hace Acuña es poner sobre la mesa cual es el modelo educativo al que ellos aspiran. En ese sentido, cual es el tipo de docente que necesitan para ese modelo. No es menor que acuña diga que el problema de la educación es la formación docente. No está diciendo cualquier cosa. Está metiendo un debate interesante que es cuales son los perfiles de docentes que se forman en los espacios de formación docente es decir profesorados, terciarios o normales. Eso no es menor, algo es cierto de lo que dice y es que la mayoría somos jóvenes que venimos de sectores populares y que elegimos la docencia porque estamos comprometidos con una educación que necesitamos precisamente para nuestros pibes en nuestros barrios. Para desarrollar el pensamiento crítico, interpretar la realidad, etc. Entonces, ese es un modelo educativo que apunta a desarrollar el pensamiento crítico, esto que digo no es nuevo sino que lo dice el diseño curricular de la Ciudad de Buenos Aires. Y por otro lado, un modelo educativo que, en una falsa neutralidad, lo que hace es reproducir las lógicas de un modelo deshumanizante que prepare a los pibes y pibas para ser el trabajador modelo rappi, tercerizado sin derechos y que no haga cuestionamientos de nada. Y por otra parte instalar que la única capaz de resolver ese problema es la UniCABA.
Los dichos son graves, pero hay un debate más profundo que tiene que ver con el modelo educativo en la ciudad. Es cierto que las escuelas la sostenemos con las familias y los pibes, pero con los docentes poniendo el cuerpo. Yo soy maestro en la villa 31 y cuando empezaron a explotar los casos fuimos los primeros que pusimos la voz diciendo acá no hay agua ni gas, la urbanización es un desastre y se nos murió Ramona. Y atrás de ella, miles más. Pero fuimos los docentes con la red educativa del barrio los que pusimos eso sobre la mesa. Entonces, si vos tenes docentes que hacen eso es porque tenes docentes comprometidos formados en los espacios de formación docente. Igualmente, hay que ser claros, de un profesorado pueden salir docentes con varias perspectivas. Pero hay algo que es clave que es que lo que genera la formación docente, o lo que genera la escuela, es esta unidad con la comunidad para poner sobre la mesa cuáles son los problemas de la educación.
Nosotros queremos discutir el modelo educativo, lo que hizo esta gestión nunca es convocarnos a eso. Ahí me parece que está una de las cosas profundas que no se está diciendo o no sale tan fuerte en los medios que es que Acuña lo que está planteando que su modelo educativo a lo que apunta es a formar un docente que esté totalmente alejado de lo que es el compromiso con la realidad que tienen los pibes en las escuelas. Me hablas de ideologizar por decirle a un pibe que no tiene para comer no es que su papá es un vago sino que hay todo un sistema armado que genera desigualdad. Cuando problematizamos eso con los pibes, que son contenidos que están dentro del diseño curricular, obviamente que los y las pibes empiezan a notar que hay un sistema que va más allá de lo que le pase individualmente a cada sujeto. Para ponerle un freno a eso te tiran todas estas situaciones y ataques uno atrás de otro para generar un sentido común. Acuña dice muchas cosas y cuando habla del problema de la organización docente también habla de la organización gremial y pone el nombre de Baradel en esa charla. Y Baradel es el secretario General de SUTEBA de provincia de Buenos Aires, es decir que no tiene nada que ver con CABA, pero construye sentido común: Baradel sería el modelo sindicalista que obtura el desarrollo de los procesos educativos o los planes de gobierno. Instalan eso. En el sentido común eso se va desarrollando, entonces en vez de discutir el problema de fondo debatimos si es Baradel o Acuña.
–¿Cómo fue el vínculo con la comunidad educativa en el transcurso de la pandemia y qué genero estos dichos de la Ministra Acuña?
Juan: Tenemos un inevitable lazo estrecho con las familias. La comunidad educativa es eso, una comunidad. Como todo puede haber mejores relaciones o más profundas y mejor construidas, porque a veces las familias pueden mudarse de barrio o los trabajadores cambian de escuelas. Ese vínculo es una necesidad que tenemos para poder dar clases y diseñar la pedagogía con la cual intervenimos en las aulas tenemos que conocer como viene ese chique, qué pasa en su casa, quien es su mamá, su papá o tutor o encargado. Tenemos que conocer de dónde viene esa familia para saber cómo abordarlo también colectivamente con sus otros compañeros y compañeras. Ellos también lo necesitan conocer porque así nos vinculamos en las aulas, desde el festejo de un cumpleaños a ponernos mal porque alguien estuvo o está mal hasta enojarnos o saber qué necesita alguien y ver de poder ayudarlos. Creo que una de las cosas que esta pandemia ha revelado a la luz es la solidaridad que hay y el vínculo que tenemos. En eso hemos tenido, tanto con estos dichos como con los intentos de apertura de las escuelas, buena repercusión y combatimos a la par. En la CABA existe la multisectorial por la escuela pública, donde confluimos distintas organizaciones sociales de la comunidad educativa y desde ahí dimos una pelea cultural. Y entendemos que venimos peleando bien y que hemos crecido y fortalecido, si bien queda mucho por delante. Los dichos de Acuña y el fortalecimiento que tienen la de derecha en el país en términos generales y políticos, creo que dan cuenta de los desafíos que tenemos como campo popular. Parte de ellos dentro del plano educativo es poder generar la unidad necesaria para poder construir nuestra política educativa y defender la soberanía educativa que nosotros consideramos importante para nuestro pueblo.
Ezequiel: Para sumar algo más, un ejemplo de cómo se genera ese vínculo, ayer desapareció una piba del barrio alumna de nuestra escuela, y logramos con la organización de la red educativa y la familia que la piba aparezca. Qué fuerte es el vínculo de la escuela que logramos que lo que nosotros planteamos llegue tan masivamente a otros barrios de la ciudad y todo el mundo estaba compartiendo hoy que había una piba que desapareció. Y que es una de las tantas que desaparece en los barrios populares. Por eso digo que no es menor el ataque de Acuña porque también busca desarmar ese vínculo de la familia con la escuela, pero también fortalecer su propio vínculo con un sector de las familias de las escuelas. Porque así como los docentes no somos un ente monolítico, las familias tampoco lo son. Hay diversidad. No es lo mismo la familia de un sector social o de un barrio, que la de otro. Y ellos apelan constantemente al sentido común pero también a nuclear un grupo de familias que apoyen medidas que en realidad son contraproducentes para los propios pibes. Nosotros estamos en un barrio donde no había ni agua y con miles de pibes sin escolarización y le vinieron a proponer una burbuja. Nosotros debatimos con las familias y esas burbujas se desinflaron. En otros barrios y escuelas pasaron otras cosas. Pero a nivel general, Acuña necesita construir su propio consenso con las familias para llevar adelante su política educativa. También apelando al desconocimiento de muchas familias por ejemplo respecto del manejo interno de una escuela, el cual muchas familias lo desconocen, y está bien que así sea porque es parte de la lógica laboral. Entonces busca generar fantasmas a partir de que “el docente cierra la puerta de su aula y no sé qué pasa ahí adentro”. No solo genera el fantasma de que los pibes están en riesgo si no que apelan a un discurso dictatorial donde un aula era prácticamente era un soviet, porque si uno lee los manuales de la dictadura sobre subversión en el ámbito educativo básicamente lo que decía era eso. Y que no es así, es muy alejado de la realidad eso. Un aula es un espacio donde muches laburamos desde un vínculo afectivo con los pibes. Muchos chicos encuentran en la escuela lo que no haya en otro lugar. Y construimos con esas familias y con los demás compañeros.
Juan: Y se nota que nunca fue a una escuela porque en realidad el 90% de las veces las puertas de las aulas están abiertas.
Ezequiel: Sí, porque nos morimos o de frío o de calor.
Juan: Creo que esta pandemia produjo unos lazos mucho más fuertes entre la comunidad educativa y los docentes. Eso ha sido lo que impidió el regreso a las aulas cuando estábamos en pleno debate con los sectores anticuarentena que planteaban la apertura económica. Ahí los docentes jugaron un papel fuerte para poner un freno. Era una cuestión de solidaridad con los chicos y con las familias que no vuelvan cuando la presión era muy grande. Una de las cosas que también dijo Acuña es “el próximo inicio de clases va a ser más desafiante que nunca porque los chicos y chicas transcurrieron casi 400 días de haber perdido el hábito de estudiantes. Y los chichos no tuvieron una rutina escolar ni un ciclo organizado de tareas escolares”. Por eso era la pregunta que les hacía, cómo fue ese proceso en la pandemia, porque si hay algo que se instala en el sentido común es que los alumnos no estudiaron. Se instala eso y no que el gobierno de la ciudad, que es uno de los que reciben mayor presupuesto por coparticipación, no pudo garantizar en 8 meses ni las herramientas para los decentes como para los chicos. Y también estuvo la frase de que con el sindicalismo no debatimos políticas educativas, debatimos lo salarial.
Ezequiel: Me parece que hay dos cosas, por un lado en lo gremial respecto a los dichos de los funcionarios sobre que los sindicatos no están para debatir políticas educativas, lo cual es falso porque en las normativas y resoluciones de por qué surge el consejo federal y cuál es el rol de cada sector dentro del consejo, se discuten políticas educativas. Los sindicatos y los trabajadores de la educación somos los que llevamos adelante las políticas educativas, ¿cómo no vamos a poder debatirlas? Lo que pasa es que nosotros queremos discutir un tipo de políticas educativas que garantice derechos, ahí está la trampa de esa discusión, porque lo que queremos discutir es que los chicos tengan un acceso a la conectividad o una computadora para poder sostener las clases virtuales durante todo este tiempo. Queremos discutir el enfoque pedagógico. Están en esa idea de que el sindicato está lejos de la escuela y no es así. Quienes tenemos una práctica de construcción sindical somos maestros en el aula, mirá si no vamos a querer discutir políticas educativas. Las charlamos incluso con las familias cada vez que explicamos desde donde nos paramos para decir lo que decimos y hacer lo que hacemos. Eso es discutir pedagogía, didáctica y política educativa. Acuña busca desarticular eso. Acá también tenemos que decir algo muy cierto que pasa en todos los gremios, que no todos los compañeros y compañeras participan sindicalmente. Entonces alientan a la no participación o al desafiliación masiva de los sindicatos, como si el problema fuese la Unión de Trabajadores de la Educación y no la política de gobierno que dejó afuera a miles de pibes sin vacantes a principio de año. Si uno rasca un poco, si va a lo profundo, encuentra con que esto tiene un objetivo y que no se dicen cosas por decir. No acuerdo para nada con quienes aseguran que son improvisados o que dicen cualquier cosa, para mi en muchos aspectos están consolidando mucho más un abroquelamiento de su sector cuando todavía muches de nosotros estamos dispersos.
–Muchas veces se cree que el neoliberalismo es solo un modelo económico y no se tuvo en cuenta o se subestimó, que el neoliberalismo es más que eso, es un modelo cultural y generador de un sentido común. En este sentido, en 2015 tuvimos el triunfo de Cambiemos con un gran apoyo por parte de la docencia tanto en CABA como en Provincia de Buenos Aires. Me parece que es un debate mucho más amplio que el que nos quiere meter Acuña…
Ezequiel: Creo que acá no se puede discutir el neoliberalismo si no se discute la matriz cultural que hay de fondo. Es decir, no se lo puede discutir solo desde lo económico si no discutimos que por abajo hay una matriz cultural política e ideológica que lo sostiene. Porque si no sería algo que existe solo por arriba. Y hay algo que lo sostiene. Hay que discutir ese pensamiento binario y colonial sobre que sos vos o el otro y no ir más allá de eso.
Juan: La política educativa de Cambiemos, esto se demostró también en 2015 cuando asumieron el gobierno nacional, primero fue una aplicación de lo que ya se venía aplicando en la CABA. Y hoy en Mendoza hay compañeros resistiendo los cambios educativos que quieren llevar adelante y que son los mismos que aplicaron acá. Por eso no es extraño el conversatorio que van a hacer ahora los dos ministros de las dos provincias. Esas políticas educativas son una profundización de las de los 90 que, a su vez, son una profundización de las de la dictadura. Y ahora las vienen perfeccionando, Macri presentó el Plan Maestro. Son todos lineamientos con documentos nuevos que ha elaborado el Banco Mundial donde no hay novedades más que las que se ven en lo que mostraron. Por otro lado, es real que se cimientan sobre una base. Nosotros somos más de 80 mil docentes en la CABA y tenemos un nivel de afiliación que llega al 20% como mucho. Con lo cual ellos construyen en un sentido común sobre toda esa base del 80 o 70% que no están afiliados. Y hay una subestimación de esas circunstancias. Creo que eso demuestra un fracaso de algunas políticas tanto electorales como sindicales que se vienen llevando adelante en la organización gremial. Por otro lado, nos plantea un desafío de generar esos espacios y organizaciones que nos den el poder para poder discutir la política educativa que necesitamos. Y claramente no es esta que fracasó y llevó a una mayor desigualdad. En esta pandemia nos encontramos con la necesidad urgente de la entrega de computadoras para poder generar la conectividad. Y así como resolvieron eso en la villa olímpica para la realización de ciertos eventos, lo podrían haber resuelto acá en principio de año antes de tener los 6500 pedidos de computadoras, que además el gobierno nacional ya dijo que las pueden entregar pero falta que el gobierno de la ciudad entregue la lista. Este gobierno de la Ciudad arrastra más de 20 mil chicos sin vacantes. La CTA T había dijo que había un numero de 20 mil chicos sin conexión en barrios vulnerados. La situación es alarmante.
Ezequiel: No es menor lo que decía antes sobre la matriz cultural racista sobre todo, porque ellos se paran en el lugar de que el pobre o el inmigrante vienen a robar laburos y derechos. Eso ellos lo llevan a la práctica, no es casualidad que la mayoría de los pibes que no tienen conectividad estén en los barrios populares ni que digan que el problema de la formación de los docentes es que venimos de los sectores populares. Tampoco es casual que con los dichos de Vidal respecto a por qué construir universidades en el conurbano si total los pobres no van a la universidad. Podemos seguir sumando más frases así que alientan y fomentan este racismo y xenofobia respecto de los barrios populares, los docentes pero sobre todo de los jóvenes. Acá no nos podemos olvidar de la juventud, porque ellos tienen un laburo muy fuerte hacia ellos. No solo en las escuelas sino también en los trabajos con cada vez más precarización. A mi no me parece menor debatir al neoliberalismo atado a esta matriz cultural e ideológica. Debatamos qué pasó en el voto de los sectores pobres a Macri. Necesitamos establecer un diálogo con la comunidad que nos permita desarmar el discurso de la derecha.
-En este mismo sentido, avanzaron en un falso debate, que la escuela no funciona, entrando en una dinámica de la escuela como depósito, digo esto porque los últimos años se ve el ataque a los docentes cada vez que realizan una medida de fuerza, apoyándose que los trabajadores/as que no tienen donde dejar a los pibes.
Juan: Un poco esa es la base o el fundamento mayor por la cual se viene la apertura de las escuelas. La familia necesita ir a laburar y llevar a los hijos a la escuela. Nosotros sabemos, como educadores que es un debate que hay que dar y no está saldado, que todo el mundo por haber asistido a los colegios sabe que la mayoría de los contenidos que se dan en las escuelas se pueden aprender en pocos meses y que el sistema educativo tiene un diseño curricular para que se den de determinadas condiciones para que la asimilación de los conocimientos se den en las mejores condiciones posibles. Lo que no quiere decir que las capacidades de les niñes como del accionar pedagógico de les docentes puedan generar que esos contenidos pueda ser asimilado o generados. A todo el mundo le pasó en su vida personal que algún tema particular no lo pudo aprender en un año y al otro año lo entendió sin embargo su vida escolar no se vio perjudicada. Eso es una realidad que también hay que poner sobre la mesa, que hay que sincerarnos en este sentido común que todos tenemos. El macrismo, pero también otros signos políticos en otras provincias, ha jugado con la suma de cantidad de días de clase del ciclo lectivo –no siempre fueron 180 días-. Eso se da justamente para la discusión con las organizaciones de los docentes que defendiendo derecho pueden hacer un paro y que se entiende que se puede comparar con un corte de calle donde se estaría vulnerando un derecho, pero la discusión que damos siempre es que los derechos los trabajadores no vulneramos derechos porque no está en nuestras manos poder hacerlo. A la vez, nosotros tenemos derechos que necesitan ser garantizados y eso lo puede garantizar el Estado, nosotros no podemos garantizar esos derechos. En ese debate el gobierno avanza con la apertura de escuelas o la sumatoria de días de clases. Sabemos que en realidad todo eso no hace más que apelar a la destrucción del sistema educativo, porque en las situaciones en que estamos dando clases tanto edilicias como laborales sumadas a las situaciones particulares de los chicos y sus familias, la exigencia de concurrir a los establecimiento educativos lo único que genera es una presión innecesaria que no termina siempre sirviendo. La comunidad educativa siempre construye y utiliza los espacios, pero eso no implica eso que siempre sean fructíferos o necesarios. Ahora se viene la apertura de la escuela de verano, fue una de las cosas que anunciaron, eso lo van a garantizar con la precarización laboral que es la escuela abierta y todo el área socioeducativa que es precarizada y construida sobre la precarización laboral de contratos de locación sin la garantización de derechos básicos que tenemos los docentes en nuestro estatuto. Lo van a garantizar con eso porque lo pueden hacer desde el apriete laboral. Los contenidos los chicos los van a poder terminar de abordar, si es que alguno no se terminó, cuando se retomen las clases el año que viene, como siempre fue y como está diagramado en los diseños curriculares y en las resoluciones del ministerio. Tampoco es un invento nuestro, nosotros diseñamos pedagogías pero el Estado si hay algo de lo que se ha encargado es separar la relación entre el diseño pedagógico y la aplicación de las mismas, es decir el trabajo práctico. El diseño pedagógico siempre está en manos de tecnócratas alejados de las aulas y responde a otras necesidades que no son la de los estudiantes. Sin embargo, nosotros aplicamos porque es nuestro laburo las resoluciones que se bajan desde el ministerio, que implican la recuperación de ciertos contenidos si no fueron alcanzados y está todo planificado. Por eso decimos que lo que dicen en los medios es marketing, porque no se refieren a las cosas que ellos bajan en los documentos. Ellos no se remiten a los mismos documentos que implementan donde tienen planificada la recuperación de ciertos contenidos como todos los años. Todos los años pasa que porque los chicos se enferman o porque un docente tuvo algún tipo de problema o que en la escuela faltó el agua y estuvo cerrada una semana por un arreglo. Siempre se pierden días de clases y todos sabemos que son recuperables.
-Última pregunta, ¿cómo fue este año en materia salarial?
Ezequiel: En materia salarial perdimos todo el año. De hecho tuvimos una paritaria que se firmó por decreto. Después podemos debatir que en nación no hay paritarias entonces es mucho más compleja la mesa salarial que ofrece en febrero una suma que la verdad estaba muy lejos de la realidad que vivimos los docentes de CABA, una ciudad muy rica pero con una inflación enorme donde sostener la vida es muy caro. Los salarios perdieron todo el tiempo contra la inflación. En julio deberíamos haber recibido una suma que no la pagaron. Después nos dieron un bono covid, que va a quedar como anécdota que los recibos docentes tenían ese ítem, por una sola vez. ahora hubo un ofrecimiento salarial que no termina de aunque sea equiparar la inflación de la ciudad. Siempre hablando de una ciudad con recursos. De acá, la otra pregunta que le hacemos al ministerio de educación es qué pasó con el presupuesto educativo del año de la ciudad, cuánto ejecutaron y cuánto sub ejecutaron. Esa es una información que no está clara. Hoy no te alcanza con el salario de maestros y maestras, hay quienes que tener dos cargos para poder llegar a fin de mes y el tercer cargo te lo chupa el impuesto a las ganancias. Hay una depreciación del salario muy fuerte, más en un contexto como este donde nosotres estamos pagando nuestras computadoras, internet, luz, etc. Las propuestas salariales del gobierno nunca fueron acordes a la situación que estamos viviendo.
Juan: Para sumar a esto, hace rato que venimos teniendo aumentos diferenciados para los distintos escalafones y modalidades de los docentes. No son lo mismo los trabajadores con cargo como los maestros de grado que vienen teniendo un cierto aumento, cosa que los trabajadores por hora cátedra como pueden ser en primaria pero casi todos son de secundaria, han tenido un porcentaje mucho menor de aumento. En la misma negociación hay una diferenciación ahí. Después, como dijo Eze recién, la mayoría de docentes tiene que laburar mucho más de dos cargos lo cual implica laburar mañana tarde y noche, con las consecuencias que eso trae para cada una de las familias de los y las docentes. Esto se suma al precio que tienen hoy los alquileres en la Ciudad. Yo tengo dos hijes que están en edad de jardín y que para poder tener una pieza para ellos dos juntos tenés que tener una casa o departamento de 3 ambientes que está arriba de los 25 mil o 30 mil pesos. Por lo cual se te va un salario de todo un turno para poder costear solo ese gasto. Este año nos encontramos con una ley de emergencia económica que aprueba el gobierno de Larreta que en un principio quería pagarnos el sueldo en cuotas, logramos que eso no suceda. Pero no logramos que no se aplique la ley. Lo principal que hace esa ley es lograr el congelamiento salarial, con lo cual ellos ahí dejan sin efecto el decreto de aumento que habían firmado a principio de año. También firmaron la derivación de todo el presupuesto para propanganda, eso lo dice explícitamente, y para otras necesidades que se generen con la emergencia sanitaria. Bajo ningún punto explican cómo van a dar cuenta de esos gastos y queda todo el poder ejecutivo del jefe de gobierno, lo que le da superpoderes económicos. Ese fue el año económico para los docentes en la capital.
Ezequiel: Súmale eso a un gobierno que no generó ni IFE ni ATP ni ninguna medida económica para paliar la crisis. Y ahora quieren poner un impuesto para las tarjetas de créditos que sabemos que muchas familias trabajadoras la utilizan para poder rascar hasta fin de mes. Volvemos a la misma discusión, se priorizan los intereses de los grandes grupos y monopolios en detrimento de la clase trabajadora y clases populares. Por ejemplo a los comedores de los barrios les recortaron las raciones. Ahí se evidencia el modelo que respaldan y el que buscan, por qué necesitan un sector docente mansito y amordazado. Y también hay que decir que en CABA hay 17 organizaciones docentes, estamos muy atomizados en organización gremial.




















