Este nuevo aniversario del golpe cívico-militar del 24 de marzo de 1976 encontró a los trabajadores de Ford por primera vez con un triunfo conseguido tras 42 años de lucha. Se trata de la condena a dos funcionarios de la empresa y a un militar por su participación en la comisión de delitos de lesa humanidad contra 24 ex trabajadores y delegados de Ford. Días antes, el Tribunal Oral Nº1 de San Martín dio a conocer los fundamentos del fallo que condenó a dos altos funcionarios del monopolio y a un militar con penas de 10 a 15 años (ver recuadro). En medio de la movilización el pasado 24, desde Vamos! conversamos con Pedro Troiani, ex delegado de Ford y víctima de la represión dictatorial.
–¿Qué se siente este 24 de marzo, el primero después de la sentencia contra Ford?
–Para nosotros esta es la mejor marcha y es un triunfo de los obreros organizados. Fuimos 24 compañeros sacados de Ford, de nuestros puestos de trabajo, y luchamos por justicia, y se dio. Están los directivos de Ford condenados. Así que qué más podemos pedir. Es una alegría para nosotros y esto, imagínate, ver tanta gente acá, tanta gente que nos acompañó, es un éxito para muchos compañeros y un reconocimiento para la gente que no está. Hoy nosotros lo podemos decir: somos los que sobrevivimos, pero en la memoria están los 30.000 desaparecidos y este triunfo nuestro es para ellos.
–¿Cómo sigue la lucha contra la impunidad?
–Bueno, ahora va a haber que luchar para ver si podemos entrar en un juicio laboral. Están los abogados estudiando ese tema, y ver cómo se puede hacer justicia. Porque ¿quién paga este daño que hizo Ford? Esto sin la complicidad de Ford no se podría haber hecho. ¿Cómo encontraron a los compañeros entre 7.000 obreros que éramos sin la indicación de la empresa? La empresa nos marcó, nos puso en una lista y no tuvo reparo en hacernos desaparecer.
–¿Algo más que quieras agregar?
–El quincho de Ford tiene que quedar como un lugar de la memoria. Vamos a luchar por señalizar a Ford y que el quincho quede como un lugar para la memoria para la gente que trabaja en derechos humanos.









