Escándalo con el jefe de la nueva Policía de la Ciudad
José Pedro Potocar, jefe de la nueva Policía de la Ciudad inaugurada el 1º de enero, duró solo cuatro meses en el cargo y hoy está preso. Lo resolvió el Juez de la causa abierta por la recaudación de “cuotas” a comerciantes y trapitos en la Comisaría 37.
La investigación la lleva adelante el fiscal estrella Campagnoli –el que intentaron remover por investigar la ruta del dinero de CFK–, por lo que se intuye que algo muy groso se está jugando en esta causa. Hay que tener en cuenta que el Jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta (alias LaRata), aun tras la detención de Potocar, expresó su confianza en él y recordó el principio de presunción de inocencia que dicta nuestra Constitución (que quizás a esta altura debería invertirse en el caso de Jefes policiales, según señalamos nosotros, no Larreta).
Los subcomisarios Hernán Kovacevich y Marcelo Stefanetti son los arrepentidos estrella en la causa de Campagnoli que actuaron en la Comisaría 35º de Núñez, el eje de la causa, y que complicaron a Potocar con ampliaciones de indagatorias mientras estaban presos. Ahora también se suman unos videos de cámara oculta a cargo de un agente encubierto de Gendarmería que operó a través de un suboficial poli de la 35.
Y acá es donde entra quizás del extraño robo del 26 de abril a una sede secreta de Inteligencia de Gendarmería, camuflada entre las casas del barrio porteño de San Cristóbal. Y más extraño aún que no hubiera cámaras de seguridad adentro de la sede, sólo una fuera, pero que no filmaba. La Policía se había llevado cámaras que no fueron restituidas en un procedimiento realizado hace varios meses. Guau…!
Como vemos esto recién empieza. La defensa de Potocar también juega fuerte y va por la recusación de Campagnoli de la causa.
Antes de ser jefe de la banda, digo de la Policía, Potocar pasó por áreas como Drogas Peligrosas, fue comisario en la dependencia número 17º de Recoleta, también actuó en la 1º y en la 3º. Y hasta cursó y aprobó según un comunicado oficial de la administración de Larreta, la carrera de Derecho y se graduó también en la Academia del FBI con una maestría en Ciencias Criminológicas Forenses.
El cuaderno encontrado en el allanamiento a la Comisaría 35º, comandada por el hoy prófugo Comisario Norberto Villareal, es un eje de “polémica”. Contiene la sigla “DGC” junto a una cifra. Campagnoli y su equipo infieren que corresponde a la Dirección General de Comisarías que Potocar comandaba al momento de iniciada la causa en 2016. A pocos centímetros de la sigla se pueden leer las iniciales “DA”, que no sería otro que Ricardo De Armas, el predecesor de Villareal en la 35º. No es un secreto que en el mundillo policial los comisarios pagan por ir a las comisarías a cambio de elevar la cuota a los jefes que los colocan ahí.
De Armas fue removido de su silla en 2014, durante la gestión de Sergio Berni. Campagnoli también habla de presuntos negociados en el marco de la “Asociación de Amigos” de la Comisaría 35º. Las “asociaciones de amigos” fueron una institución histórica de las 54 comisarías porteñas, ligas de vecinos que nominalmente colaboraban con las dependencias con pequeños montos. Su cierre el año pasado con la llegada de la nueva Policía de la Ciudad molestó a varios comisarios.
El robo de “casas secretas de Inteligencia de Gendarmería” no es el único delito que ha sufrido un incremento en la Ciudad los últimos tiempos. También los secuestros exprés, que lleva el récord de más de 100 casos en los primeros 100 días de 2017. Y anda dando vueltas por algunos barrios porteños una camioneta blanca que intenta secuestrar niños a la salida de las escuelas.
“Va a estar bueno Buenos Aires”!!! Mamita mía… Y esto recién empieza.
Corresponsal










