Las declaraciones del nuevo embajador de EEUU en Argentina, Peter Lamelas, desnuda los planes de ese país gobernado por Donald Trump en acuerdo con Javier Milei, para someter y reducir a nuestro país a una colonia para el saqueo y dominio en la disputa geopolítica con otras potencias como China en la región.
El descaro con que este nuevo “Virrey”, Lamelas, se refiere al control de las provincias, nuestros recursos, la justicia y dejando en evidencia la participación de su país en la persecución y cárcel de Cristina Kirchner, representa un verdadero peligro y un escalón mas descarado en la entrega y sumisión que significa la política del gobierno de Javier Milei alineado a EEUU e Israel.
El gobierno ha llegado muy lejos en el ajuste y la entrega, pero se prepara para un nuevo período de sometimiento en momentos donde las contradicciones en el plano internacional se agudizan con la guerra comercial y la guerra militar y EEUU, en serios problemas económicos y políticos en su interior, huye hacia delante y recurre a la confrontación en lo económico con los aranceles como lo hace con Brasil, y pretende manejar nuestro país confrontando con China como lo manifestó Lamelas, recibiendo la respuesta inmediata y desafiante de la potencia asiática, que hasta plantea que ¡argentina no sea campo de batalla de la disputa de las potencias en pugna!.
Lamelas también se inmiscuye abiertamente en la política planteando la necesidad de que “al oficialismo le vaya bien en las elecciones para que este proyecto continue”, de la misma manera que lo planteó en su momento la titular del FMI otorgando luego los 20.000 millones de dólares al gobierno argentino, de los cuales ya se fugaron mas del 40% sin ninguna inversión en una escuela, puente o salud…todo para sostener la timba y la mentira del superávit financiero, pero evidenciando la crisis con el ofrecimiento de “super tasas de interés” a los bancos como un “respirador” de corto alcance para sostener un plan económico muerto, sin inversiones y sin prestamistas a la vista, tratando de evitar que los pesos se vayan a la compra de dólares.
En la historia, este presente de nuevas “relaciones carnales” con Milei, solo se compara con el embajador de EEUU Spruille Braden quien en 1945 impulsó la llamada Unión Democrática contra Perón, o años después con la llegada de Richard Nixon a nuestro país en 1958 siendo recibido por Isaac Rojas, aquel nefasto almirante, cabeza de la llamada “fusiladora” que bombardeó Plaza de Mayo el 16 de junio de 1955 con más de 300 muertos y meses después dieron el golpe palaciego al General Perón.


Derecha Fest
La ultraderecha encabezada por Milei, en su evento “privado” en Córdoba, expusieron la retorica dogmática del sostén de sus aspiraciones, bordeando “un fascismo exterminador” sobre el populismo, las minorías y la izquierda. Juran exterminar en la “batalla cultural” la ideología comunista o todo aquello que se acerque al “estatismo”. Rara y atrasada forma de presentar una cruzada que mas temprano que tarde termina en represión, persecución o dictadura como la vivimos con 30.000 desaparecidos y asesinados.
Pero no puede haber avance de estas ideas en la superestructura política-cultural que pretenden, al margen de la base económica, que se basa en tener al pueblo sometido, mirando y contando cada peso para poder llegar a fin de mes, agachando la cabeza, rebuscando la inventiva para laburar en tres o cuatro changas para poder comer o directamente endeudarse para comprar alimentos y lo básico de cada día.
Pero la realidad va mostrando también que crece el rechazo y la bronca de muchos que creyeron en las promesas y mentiras del presidente sostenedor de esta base económica que se achica para las grandes mayorías, recortando en salud, educación, obra publica y cientos de miles de despidos en el Estado y privados, con salarios planchados, jubilaciones de indigencia y una industria diezmada mientras se agranda para la elite monopólica que detenta el poder como Milei lo expuso hace pocos días en el Jockey Club.
Una ideología que esgrime la “baja de la inflación” mientras aumenta todo lo que consumimos, una mentira dirigida como “zanahoria a los chanchos”. Otra mentira es la “no emisión” de dinero, pero no pueden explicar porque la inflación es fluctuante y sube…
Este es el peligro del apoyo desembozado del imperialismo yanqui a estos proyectos medievales en lo cultural y económico, donde solo se propone “ser siervos de la gleba”, acudiendo a las necesidades de la centralidad que ejerce un supremo, en este caso Trump, Israel y occidente.
Lucha y elecciones
Este proyecto necesita ser revalidado en las elecciones de medio termino en la Pcia de BsAs el próximo septiembre y en octubre a nivel nacional. La ultraderecha, expresada en la LLA, se deglutió al PRO y busca ampliar su papel en el Congreso, que le de mas espalda para una segunda etapa de entrega y despojo nacional, pero también para avanzar sobre el movimiento obrero con flexibilización a fondo y privatización del sistema previsional.
Si bien es cierto que el campo popular debe cerrar filas para que esta política no avance, lo central está en las luchas, antes y después de las elecciones. En este escenario, sin dudas es necesario optar por las expresiones que pueden derrotar a la alianza de la ultra derecha y la derecha con apoyo de EEUU. A la vez que fortalecer las luchas como la del Garrahan,

jubilados, discapacitados, Río Tercero, etc., es la garantía para que los sectores verdaderamente populares puedan avanzar y pugnar por dirigir el gran desafío de derrotar esta política y este gobierno, sabiendo que las fotos y personajes repetidos del pasado reciente, solo traen resignación e incertidumbre en bastos sectores del campo popular que responden no yendo a votar o siendo “presas fáciles” de las mentiras de la ultraderecha.
Es necesario golpear juntos en estas elecciones con todos aquellos sectores que enfrentan esta política de ajuste y cruel despojo, pero la realidad muestra que es necesario también, imponer con el pueblo en las calles, el juicio político y el llamado a una Asamblea Constituyente Soberana que cambie la matriz económica en que se asienta el país, como condición para aspirar a una matriz cultural y política soberana donde las amplias mayorías sean protagonistas en la construcción de su propio destino.










