Con el acto de las centrales sindicales, la histórica lucha en Tierra del Fuego, el paro y movilización de los 50 mil petroleros en Chubut y Santa Cruz, el movimiento obrero se puso en el centro de la escena política y abrió un nuevo período en la lucha contra el ajuste. Esta realidad estimula la lucha de los docentes universitarios, estudiantes y estatales por salarios y contra los despidos, y está en el trasfondo de puja por arriba que tiene su expresión en el tratamiento de la llamada “Ley Antidespidos” en el Senado.
Calor fueguino
La lucha histórica de los estatales fueguinos contra el paquete de leyes de ajuste muestra un laboratorio nacional y entró en una nueva etapa luego de 70 días de lucha. Nueva etapa que se evidencia en la derrota de una nueva provocación del gobierno –que lo tiene como protagonista al vicegobernador–, la represión y encarcelamiento a los dirigentes estatales, por un lado. Y por el otro, la gigantesca marcha de las antorchas –que conmovió a la provincia con más de seis cuadras mostrando que esta nueva etapa arranca con mucha fuerza– pone un marco de gran presión a la reunión que se inicia este lunes 9/5 y echa por tierra que “la provincia se está normalizando”, como quiere hacer creer el gobierno.
Los allanamientos brutales a las 4 de la madrugada, rompiendo puertas y golpeando a los dirigentes y sus familias, fueron denunciados como el accionar de las oscuras noches que vivió nuestro pueblo en la dictadura. Pero además fueron respondidas con movilización y la ruptura del cerco mediático en el orden nacional, ya que se denunció en todo el país, hecho que molestó mucho al gobierno de Rosana Bertone y el gobierno nacional.
La escalada represiva no sorprende a los más viejos de la isla, ya que conocen a sus protagonistas como el vicegobernador, Juan Carlos Arcando: egresado de la Marina donde estudió y se recibió durante la dictadura militar; conocido también por ser echado de la fábrica electrónica Aurora Groundig (donde se desempeñaba en las oficinas de personal) por quedarse con el dinero de la licencias por maternidad de las trabajadoras.
Muchos recuerdan estos tiempos como los que padecieron los trabajadores bajo el gobierno de Carlos Manfredotti, menemista, que albergó entre sus filas nada más y nada menos que a “jeringa” Barrionuevo (quien fue legislador del PJ): el genocida de la Marina que se desempeñó en la ESMA ejecutando los vuelos de la muerte. Por eso, cuando se viven hechos como los allanamientos y las detenciones a la madrugada, y conociendo la historia y el presente de los que gobiernan, el pueblo reacciona mostrando que la memoria no se perdió.
Vale aclarar que estos hechos tampoco son casuales, ya que a medida que avanza el ajuste, avanzan los aprestos represivos en el orden nacional y son trasladados a los gobiernos que se alineen como el de Tierra del Fuego.
Es importante tener en cuenta que la gobernadora Rosana Bertone (como denunció en su momento el secretario general del SUTEF y CTA-A, Horacio Catena) siempre fue “oficialista” con los diferentes gobiernos nacionales y ahora lo es con Cambiemos. Ya en su asunción no mencionó –siendo del FPV– ni a Kirchner, ni a CFK y sí a Macri. Ahora está cerca, dentro del peronismo, a Urtubey, con quien compartió el viaje al Vaticano con el presidente. Fue para fastidio del Papa Francisco, que tuvo que verle la cara a la sobrina de Tarcisio Bertone: quien organizó la votación en contra de Bergoglio en el conclave de obispos que finalmente lo eligió Papa. Pero sobre todo, vale recordar que la campaña de la gobernadora fue costeada por Rubén Cherñajovsky, socio fundador y presidente del Grupo Newsan.
Ahora encuentra a la gobernadora muy activa en el orden nacional. Algunos empresarios dicen que las reuniones de gabinetes son una formalidad, ya que Bertone está permanentemente comunicada con el Ministro del Interior, Rogelio Frigerio, y viajando semanalmente a la Capital donde toma las decisiones. Allí recibe dinero; pero no para destrabar el conflicto, sino para apuntalar el rumbo que tomó el 8 y 9 de enero. Por eso al cierre de esta edición de Vamos!, no dejaban entrar a la reunión con el gobierno en Río Grande a la Unión de Gremios y Jubilados Estatales porque no levantan el paro y el acampe, como sí hicieron los carneros de la dirección de ATE Provincia, ATSA y UPCN que traicionaron a sus bases. La crisis sigue.
Santa Cruz y Chubut
La lucha sostenida de los docentes y estatales de Santa Cruz por paritarias y contra los despidos pone en jaque al gobierno kirchnerista. Estatales, docentes y obreros, armaron la Mesa de Unidad Sindical (MUS), y realizaron el miércoles y jueves pasado el tercer paro general en sólo 150 días de gobierno de Alicia Kirchner. Los docentes llevan 21 días de paro en 42 días de clase. Se realizaron muchas movilizaciones gigantescas en Río Gallegos. Algunas de ellas fueron reprimidas.
Esta lucha fue precedida por el paro y cortes de rutas en numerosos pueblos del interior de la provincia por la UOCRA, donde fueron despedidos miles de obreros de la empresa de Lázaro Báez, quien cayó en “desgracia” al cortarse los contratos con el estado provincial.
Pero a esta gigantesca lucha se le sumaron los petroleros, que venían amenazando con paralizar la producción de petróleo y gas. A principio de año hubo un paro con movilización, donde los monopolios lograron que el gobierno nacional le mantenga el subsidio a las petroleras, manteniéndoles la tasa de ganancias. Ahora esos monopolios van por más, con un plan de despidos y suspensiones a pesar del aumento de la nafta que aplica el CEO de la Shell, Aranguren, ministro de Energía.
Esta dura realidad hizo que los trabajadores explotaran y presionaran a gobernadores como el peronista Das Neves de Chubut, que salió –junto a los intendentes– a bancar la marcha de más de 50 mil petroleros en Comodoro Rivadavia el pasado viernes 6/5. Esta realidad también la viven petroleros de la cuenca de Neuquén y Río Negro.
La lucha por arriba
La lucha entre los sectores dominantes se ha agudizado y la expresión se trasladó a la llamada “Ley Antidespidos”, que ya se aprobó en el Senado y esta semana se trata en el Diputados.
Frente a esto, el peronismo aparece unido después del acuerdo de la “Lista Unidad” para la interna del PJ, que encabezan Luis Gioja y Scioli. Aunque es cierto que esa foto se puede romper en cualquier momento.
Hasta ayer domingo, Massa le advirtió al gobierno que sería muy torpe si veta la ley. Y no es para menos, ya que se generará, en el marco de un creciente ascenso de la lucha asalariada en todo el país, una contradicción política muy seria entre el gobierno y el Parlamento, trayéndole mayor debilidad y aislamiento al Ejecutivo.
Por estas horas el gobierno trata de romper el frente que tendría mayoría en Diputados, lanzando un acuerdo con los principales monopolios para que no haya despidos por 90 días. Así busca que sobre todo el massismo se divida aun más y no avale la ley, como así también llegar a un acuerdo firmado con la CGT’s y los empresarios.
Este es el centro de la disputa política, mientras que las denuncias de corrupción son prendas de cambios para acallar o disciplinar a algún adversario. Son maniobras donde generalmente alguien “tiene que trabajar de preso” para que sea creíble la lucha contra la corrupción. Pero no pasa por aquí la madre de las batallas.
El camino popular
Solo los trabajadores con su lucha, como los de la “Patagonia Rebelde”, los docentes, los estudiantes y precarizados, pueden unir a todos los sectores populares para imponer desde abajo un paro general que cambie el rumbo de este ajuste brutal y abra una perspectiva con el horizonte en la liberación nacional y social.






