Se cumplen ya 13 años desde la muerte de Norma Nassif un 14 de mayo de 2004. Ella marcó a fuego a toda una generación de jóvenes comunistas revolucionarios que empezaban a transitar la lucha por la liberación y el socialismo. Se destacó por su pasión por la revolución y el odio visceral a los enemigos del pueblo. Y por la firmeza con que enfrentó a la represión desde la cárcel, en la que estuvo desde 1975 hasta 1983. Inquebrantable, así describió su actitud durante esos años:
“A mí me llegaron a decir que firmara un papel de que era inocente, eso ya a lo último. Pero era como te decía antes, porque yo los miraba, me acuerdo como si fuera hoy y me decía “¿qué carajo necesitan tanto que yo firme algo?”. El que encabezaba me decía: “¿Por qué no quiere firmar?”. “¿Y usted por qué quiere que yo firme, para qué quiere un papel que diga que soy inocente?”. “Yo, para nada”. “¿Entonces para qué me lo piden?”. Yo pensaba “estos algo van a hacer con el papel”. Yo no sabía de qué les iba a servir, pero si en algo les servía, no les iba a dar un papel, porque de algo les servía, si no, ¿para qué? Después descubrís que, en realidad, el punto es que no les importa qué, pero cuando ellos en función de darte algo logran que vos les des algo, es que te han empezado a quebrar.” (texto completo en Vamos! N°27)










