Desde el Comunismo Revolucionario PMLM repudiamos enérgicamente la publicación realizada, el pasado sábado 5 de septiembre, por el Ejército Argentino a través de sus redes sociales reivindicando la memoria de dos militares que participaron del «Operativo Independencia», realizado en la provincia de Tucumán en 1975.
#UnDíaComoHoy, pero de 1975 el subteniente Rodolfo Berdina y el soldado Ismael Maldonado ofrendaron su vida en cumplimiento del deber militar en el #CombateDePotreroNegro, provincia de Tucumán.#HonrarElValor #AliviarElDolor #CumplirConLaPatria #SomosElEjército pic.twitter.com/sAXUfh82uy
— Ejército Argentino (@Ejercito_Arg) September 5, 2020
En el medio de la ofensiva pro imperialista desatada tras la muerte del General Perón el 1 de julio de 1974 que aceleraron los planes golpistas. 1975 arrancó con el estado de sitio que regía en el país sumergido en el caos económico y social, el accionar de bandas fascistas como la “Triple A” y otras, grupos radicalizados de la pequeña burguesía y las FFAA controladas por los golpistas como Videla y Massera llevaron a Isabel Perón a firmar el decreto 261/1975 el 5 de febrero llamando a «neutralizar y/o aniquilar el accionar de los elementos subversivos que actúan en la provincia de Tucumán».
El «Operativo Independencia» fue ejecutado inicialmente por el coronel Adel Vilas y desde diciembre de ese año por el luego gobernador de facto Antonio Domingo Bussi. El Ejército Argentino desplegó 10 mil militares en la provincia de Tucumán, uno de los legados más conocidos de este «Operativo» fue la inauguración del primer centro clandestino de detención, torturas y exterminio de todo el país: la “Escuelita” de Famaillá.
Estos sectores fascistas, fortalecidos y controlando las FFAA, aprovecharían el operativo para poner en marcha el plan sistemático de desaparición de personas, adelantando desde Tucumán lo que después sería el terrorismo de Estado. Con el «Operativo Independencia» en marcha y con la ruptura de la tregua por parte de Montoneros con el Ejército al atacar el Regimiento 29 de Infantería de Formosa, se aceleraron los planes golpistas, sobre todo al haber fallado el intento de golpe institucional encabezado por Ítalo Luder en el mes de octubre de 1975, en medio de una crisis social producto del Rodrigazo de junio de ese año. Estos hechos se fueron acrecentando día a día con el desenlace en el Golpe de Estado abierto al gobierno constitucional de Isabel Perón el 24 de marzo de 1976.
A partir de los dichos amenazantes del ex presidente Eduardo Duhalde, que pone el intento de golpe como inevitable, poniéndose él como «prenda de unidad», también se muestra ahora con el propio Twitt del Ejército, que los sectores que reivindican el Terrorismo de Estado no solo están presentes en la FFAA, sino que son parte de la conducción. Mostrando brutalmente que no basta que «no haya ningún militar en actividad que haya estado en la dictadura», ni dándoles más y mejores armamentos y tecnología, sino en ver ejemplos en nuestra historia y procesos recientes en la región como el golpe de Estado al gobierno de Evo Morales en Bolivia.
Estigmatizar a lxs pobres e inmigrantes, tomar como usurpadoras o terroristas a las comunidades originarias, poner por delante el derecho a transitar que a comer o trabajar, son algunas muestras de los paradigmas que se han reforzado en las FFAA y de seguridad en el gobierno de Juntos por el Cambio.
Como parte de garantizar un rumbo popular, es urgente avanzar con medidas democráticas, con mayor control de los sectores populares avanzando en el necesario e inevitable camino de liberación para que no quede piedra sobre piedra de una estructura represora y golpista.










