El pasado 24 de agosto los docentes realizaron un masivo paro nacional que tuvo más del 90% de adhesión. El reclamo central es la urgente reapertura de la Paritaria Nacional Docente. Los docentes exigen un aumento salarial acorde a la inflación, el cumplimiento de los acuerdos paritarios firmados en febrero, el no pago del impuesto a las ganancias, que no se realice ninguna modificación en las leyes jubilatorias y la continuidad de los programas nacionales socioeducativos. A esto se suma la situación de muchos de docentes que están sin cobrar normalmente el salario, cargos que no se nombran dejando sin clases a estudiantes, escuelas en ruinas, etc.
La convocatoria partió de la Confederación de Trabajadores de la Educación (Ctera), junto con el Sindicato de Docentes Privados (Sadop), la Confederación de la Educación Argentina (CEA), la Unión Docentes Argentinos (UDA), la Asociación de Maestros de Escuelas Técnicas (AMET) y los gremios de docentes universitarios Conadu y Conadu Histórica. El Ministro de Educación, Esteban Bullrich, afirmó que las medidas de lucha de los docentes “le hacen daño a la educación estatal” y rechazó la reapertura de paritarias.
Criticando el carácter “dominguero” del paro convocado por Ctera y la dirección del Suteba, las seccionales opositoras de Suteba (Escobar, Tigre, La Matanza, Quilmes, Berazategui, La Plata, Ensenada, Marcos Paz y Bahía Blanca) realizaron además del paro una movilización al Ministerio de Educación de la Nación. Tras la movilización, se realizó en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA un Plenario de Delegados convocado por las seccionales opositoras. Entre otros puntos, allí se votó rechazar la evaluación educativa presentada bajo el título “Aprender 2016”, denunciándolo como un intento de avanzar en el salario por mérito, y la exigencia al Suteba y el Frente Gremial de que se llame a paro de 48 horas para el 1 y 2 de septiembre y que se concrete como paro nacional la convocatoria del 2/9. En el caso de que esto no ocurra, los Suteba’s opositores convocarán de todas formas a los docentes de toda la provincia de Buenos Aires a parar el 1 y 2 de septiembre.
En Tierra del Fuego los docentes realizaron movilizaciones en Ushuaia y Río Grande unificando los reclamos nacionales con la lucha que vienen llevando adelante hace meses contra el ajuste provincial y a la que ahora se suma la exoneración de Horacio Catena, el secretario general del SUTEF. Junto a la Unión de Gremios, marcharon además a los supermercados contra la remarcación de precios y por el respeto a la Ley 19.640 lo que debería implicar una rebaja del 40% al precio al cual se venden los productos.
En La Plata, más de 1.200 docentes se movilizaron el 23 exigiendo la devolución de los descuentos, el pago en tiempo y forma de los salarios y la reapertura de la paritaria salarial. En Santiago del Estero los docentes realizaron un jornada de lucha con marchas, volanteadas y batucadas por sus derechos y repudiando la intervención del Consejo General de Educación. En Río Negro UNTER Cipoletti se movilizó a la sede local del IPROSS (Instituto Provincial del Seguro de Salud) y posteriormente una marcha denunciando la emergencia de la educación pública con docentes, madres, padres y alumnos. En Santa Fe el paro fue masivo y hubo una gran movilización de más de cuatro cuadras en la ciudad de Rosario encabezada por ANSAFE-Rosario junto con estatales. El sindicato de los docentes de la CABA Ademys marchó del Cabildo al Ministerio de Educación de la Ciudad. También hubo importantes movilizaciones en Córdoba, Neuquén, Tucumán y Jujuy.
El paro fue contundente y mostró la voluntad de lucha de la docencia. Pero para que no sea solo una medida aislada por parte de Ctera y para forzar al gobierno a abrir la mano hace falta un plan de lucha con continuidad y el protagonismo de todos.






