La Plaza de Mayo se colmó de docentes en una jornada histórica que muchos no veían desde la “Marcha Blanca” con el gobierno de Alfonsín. También las diagonales Norte y Sur. Y se combinó con actos en todo el país y delegaciones que viajaron hasta Buenos Aires. La enorme convocatoria de las federaciones docentes del 22 de marzo volvió a mostrar el amplio frente que se va forjando contra el ajuste. Fue otro duro golpe al gobierno de Cambiemos en su intento de imponer el techo del 19% a las paritarias docentes.
Desde el sur viajaron especialmente una delegación del SUTEF de Tierra del Fuego –votado en su Congreso Provincial de Delegados–, que enfrentan no sólo el ajuste sino también la exoneración de 17 docentes por parte de Rosana Bertone, gobernadora elegida por el FpV pero hoy aliada al gobierno macrista. La denuncia de esta persecución fue justamente una de las actividades durante la jornada, con afichadas, pasacalles y carteles. Horacio Catena, secretario general de SUTEF y exonerado, estuvo en la plaza y en el palco para sostener esta denuncia.
Otra de las delegaciones, también desde la Patagonia, fue la de ADOSAC de Santa Cruz. Enfrentan nada más y nada menos que a Alicia Kirchner, dando muestra de lo heterogéneo del frente que confluyó en la Plaza. Claro que esto por sí mismo no evitó los cantos entre soberbios y sectarios de “vamos a volver” que se escucharon desde el micrófono en boca del titular de SADOP.
El cierre de la jornada estuvo a cargo de la secretaria general de CTERA, Sonia Alesso, que buscó bocetar un discurso emotivo contra Macri; aunque no le salió ni una mención contra la gravísima exoneración de docentes fueguinos (evidentemente en esto no contribuye a la unidad docente).
Al fin de cuentas, en el contexto de una intensa semana, la jornada volvió a señalar la exigencia del llamado a paritaria nacional docente –que inclumple ilegalmente el gobierno macrista– y significó un espaldarazo a las luchas salariales y por la educación en cada provincia.










