En el día de ayer, domingo 4 de octubre, lxs trabajadorxs de la educación de la provincia de Mendoza se enteraban -a través de los medios de comunicación y no por los canales correspondientes- de que el gobernador Rodolfo Suárez postergaba para la segunda mitad del 2021 el debate sobre el proyecto de ley de educación provincial.
La inmediata respuesta y unidad de lxs trabajadorxs de la Educación hicieron retroceder al gobierno que pretendía imponer -en el contexto de emergencia sanitaria por la pandemia del coronavirus- una ley mercantilista y precarizante. Desde el SUTE emitieron un comunicado donde se resaltó que «los/as trabajadores logramos que se dé marcha atrás, retomando la experiencia de lucha por la Ley 7722».
Con asambleas y un masivo plenario provincial -con la representación de mil escuelas de la provincia- se rechazó de manera unánime el proyecto de Suárez-Thomas por su contenido, por ser inconsulto, por no estar en la agenda de lxs trabajadorxs de la salud y por el contexto.
«Nos unimos para gritar fuerte #NoAEstaLeyDeEducacion en todos los rincones de la provincia: en caravanazos multitudinarios de veinte mil personas, convirtiendo las jornadas institucionales en espacios de protesta, haciendo estallar nuestras redes sociales», sostuvieron desde el SUTE. «La unidad del sindicato la garantiza la unidad de las escuelas. Y ese es el camino. Con el mismo impulso debemos seguir peleando. Porque hay que enfrentar el presupuesto de ajuste que quieren votar».
Desde el sindicato docente se exige el espacio paritario y la convocatoria de manera urgente, para tomar la agenda de lxs trabajadorxs de la educación y poder «discutir todas las condiciones del sistema educativo y lograr un aumento de emergencia y actualización salarial para docentes y celadorxs, pago de aguinaldo y deudas, conectividad para poder enseñar y para que lxs estudiantes puedan aprender, basta de sobrecarga laboral».
Sin dudas el pueblo de Mendoza toma nota que con la lucha se logró frenar al gobierno de Cambia Mendoza en dos ocasiones y que ni la Educación ni el agua se negocian.






