La negociación por la deuda domina los dos meses del gobierno del Frente de Todxs. Todos los primeros movimientos están sujetos a cómo será el acuerdo con los acreedores y en particular el FMI. Las partidas para afrontar las paritarias, presupuestos para los ministerios y las negociaciones con las provincias están sujetas a esta negociación.
Los anuncios de aumento a las jubilaciones del 13% tiene que ver directamente con la primera señal en cuanto a reducir el déficit fiscal, donde se ahorrarían cerca de 60 mil millones de pesos. El incremento que percibirá la totalidad de los beneficiarios del régimen general, estará compuesto por una suma fija de $1.500 más un monto extra del 2,3%. La medida abarca también a los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y demás Asignaciones Familiares. El achatamiento de la pirámide es tal que un jubilado/a que cobre 20 mil pesos recibirá menos del 10% de aumento.
En términos generales este aumento del 13% supera solo por 2,3% al 11,56% que hubieran percibido con la fórmula de movilidad del gobierno de Juntos por el Cambio. Lo positivo del anuncio es que se suman una lista de 170 medicamentos gratuitos para afiliados al PAMI.
O sea, sabor a nada porque todos estamos de acuerdo con que el macrismo nos dejó “tierra arrasada”, pero estas medidas no están ni cerca del “manotazo” que tiene que haber sobre los que se llenaron los bolsillo y nos endeudaron con una verdadera estafa como la deuda. Si lo que se busca es el “mejor acuerdo” con los buitres de la deuda, ya sabemos quiénes son los que pagan. Encima el FMI ahora redobla la apuesta y dice que no va haber quita, por si alguien se había ilusionado.
Si el default es el resultado de poner por delante las urgencias de los jubilados, los pibes que se mueren de hambre y los laburantes, entonces que se imponga el default de una deuda odiosa y que se convoque al pueblo para bancar esa medida.
La dura experiencia también la viven en la Provincia de Bs. As. donde se pagó todo el capital a los acreedores privados de una deuda a cambio tuvieron que postergar pagos a los docentes y ofrecer un aumento exiguo que fue rechazado por los estatales.
El default puede implicar más de un 2% de la caída del PBI, pero, ¿acaso no es lo que está cayendo ahora con la herencia macrista?, y ¿no llegó hasta un 20% del PBI los intereses de deuda? Tendremos que vivir con lo puesto si dejamos de pagar, pero también es cierto que los intereses que están por delante se podrán volcar al desarrollo económico y desde ya las urgencias serán más que atendidas.
Cabe recordar que en el 2001/2002 no se pagó la deuda pero no dejamos de vender soja y el gobierno de Néstor Kirchner recibió el gobierno con el viento de cola y con superávit (perdiéndolo justamente cuando, de la mano del primer canje de deuda y volvió a pagarle a los acreedores en 2006). El temor al default lo fogonean los acreedores porque son los únicos que no les conviene.
UN CAMINO EQUIVOCADO
Las muertes por hambre en la población Wichí en el “chaco salteño”, son la expresión mayor de un drama nacional con responsables directos, donde la sojización que trae el desmonte y la falta de agua lleva a la desaparición de pueblos enteros y a un verdadero genocidio silencioso en esas comunidades de la argentina profunda, promovido en este caso por gobiernos como el del ex gobernador Urtubey (hoy radicado en España) pero hay muchos ejemplos más ya que es el modelo de atraso imperante.
Pero la falta de recursos y el antifederalismo postergando o recortando partidas para las provincias producto de la política de achicar el déficit fiscal que impone “honrar las deudas” con los acreedores y en particular el FMI, ha llevado a profundizar el hambre, postergar partidas y programas en la salud y educación.
Frente a esta situación heredada de un país en quiebra como el que dejó el macrismo y Juntos por el Cambio es equivocado arrancar con “guantes de seda” y “buenas intenciones”, para con quienes son parte del problema como sostiene el presidente Fernández o como lo hace la misma vicepresidenta Cristina Kirchner, al afirmar que el FMI violó el convenio constitutivo donde no le permite financiar la fuga de capitales, constituyendo una verdadera estafa para el país, una deuda odiosa, donde queda demostrado que el dinero que ingresó se usó para la fuga.
Entonces, si partimos de esta certeza, sumado a que en la historia hasta la actualidad la deuda constituye un mecanismo de dominación política que traba el desarrollo como país, la salida no es llegar al “mejor acuerdo” con el FMI y los acreedores “quienes ahora deberán hacer su aporte”, como sostiene el Ministro Guzmán sino, por el contrario, deben pagar por lo que hicieron y la forma es la de suspender los pagos, sabiendo incluso que caeremos en default, auditar el endeudamiento con una comisión independiente, una “Conadep de la Deuda”, (en el banco Central está el detalle de las operatorias) mientras se arbitra una política impositiva que apunte a ir recuperando la economía, con aumento de las retenciones a la altura de sus mega ganancias para los monopolios cerealeros, las petroleras y las mega mineras, tomando las riendas del control de la banca y el comercio exterior, la vuelta a la Junta Nacional de Granos y Carnes y la estatalización de las empresas de servicios para cesar con la fuga de divisas, mientras se juzga a los responsables de esta estafa como Macri, Dujovne o el ex ministro Caputo (que nos endeudó a 100 años y que operó de los dos lados del mostrador) o los propios bancos que manejaron estas operatorias antinacionales y que hoy, impunes, se relamen sabiendo que en la reestructuración que se está negociando manejaran las comisiones que algunos hablan de decenas de miles de millones de dólares.
LA LUCHA POR EL RUMBO POPULAR
La orientación hegemónica en el gobierno es la que aprobaron el Congreso de la Nación en cuanto a “sostener y reestructurar” la Deuda para evitar el default, cuidándose al máximo de no mencionar el verbo prohibido “auditar” o “investigar”. Es desde esta premisa que el presidente recibió los “apoyos” de los gobiernos de Alemania, Francia, España y el Papa en su gira por Europa. Y es desde esta perspectiva que Alberto se para en el escenario internacional para presionar y lograr ese “mejor acuerdo” que se busca con los acreedores y el FMI. Antes había estado con el primer ministro de Israel Netanyahu, aliado a Donald Trump ambos opresores y usurpadores de Palestina.
La negación de que haya presos políticos por parte del ejecutivo ha avivado una discusión interna en el frente del gobierno ¿también está inscripta junto con la permanencia en el Grupo Lima en las “buenas intenciones” hacia los EEUU?.
Estas actitudes no caen bien en muchos de los que votamos y somos parte del Frente de Todos y van llevando confusión y bronca en quienes observamos que se hacen gestos de “buena voluntad” a quienes son los responsables externos de nuestra crisis.
Por esto, es bueno recordar que las fuerzas populares, como el CR o el MPL sostuvimos desde el inicio que el pueblo debe seguir en las calles para garantizar el rumbo popular. Y esto es lo que está en la pelea diaria en el nuevo periodo político.
No discutimos lo importante que es atender las urgencias y lo que significa poder tener para decenas de miles de familias una tarjeta para alimentos o reconvertir los planes en trabajo (si bien van a ser el último eslabón de precarizados, pero ahora “sindicalizados”).
No discutimos que se desarrollan vacaciones record con plena ocupación porque la medida del “dólar solidario” hizo a muchos sectores medios quedarse en el país.
Pero estas medidas positivas necesarias no se sostendrán en el tiempo si no se va a fondo con la transformación de la economía reconvirtiendo su matriz agroexportadora de monocultivo, mega minera y petrolera (que mata a los niñxs wichis, expulsa las comunidades originarias y saquea nuestras riquezas) desarrollando la industria mirando al mercado interno, sustituyendo productos donde las Pymes y cooperativas industriales y agrícolas sean las protagonistas de esos cambios.
Transformaciones donde se aplique todo el peso de la ley contra los funcionarios y el monopolio Vicentín que estafaron al fisco por 18 mil millones de pesos y sea expropiado sin indemnización por parte del Estado y así poder dar de comer a millones de familias, como parte de la lucha contra los monopolios y grandes supermercados que controlan los alimentos y siguen remarcando sin ninguna razón más que la especulación sin que haya ninguna represalia hacia ellos.
Por eso decimos que el pueblo debe seguir movilizado y convocado para hacer frente a la reacción que trabaja sin descanso y que si se les da alguna ventaja la vamos a pagar caro en la coyuntura y en el futuro político inmediato.
La realidad exige ir a fondo con las medidas soberanas que hagan falta para poner en marcha la economía comenzando por suspender los pagos de una deuda que es una verdadera una estafa, una lápida sobre nuestro desarrollo y soberanía y tiene nombres, apellidos y razón social.
¡O GANAN ELLOS O GANA EL PUEBLO Y LA NACIÓN!




















