En 2018 los profesorados de CABA, junto a toda la comunidad educativa, lograron evitar el cierre de 29 institutos que serian reemplazados por la creación de la UniCABA, dejando a decenas de estudiantes, docentes y trabajadores a fuera. El triunfo fue importante y se obtuvo mediante un ejemplo de unidad y lucha, sin embargo el proyecto de creación de la UniCABA siguió su curso y la lucha por su derogación continua.
En el marco del aislamiento preventivo y obligatorio que dispuso el Gobierno Nacional para cuidarnos a todes, uno de los debates que se plantearon en el conjunto de la sociedad fue como se daría la continuidad de la escolaridad en todos los niveles. Sin embargo el nivel terciario en capital quedo relegado por parte del Gobierno de la Ciudad y recién en el mes de mayo se incluyeron resoluciones específicas para este nivel. Para este momento las autoridades de cada Institución fueron tomando decisiones que implicaron la continuación de la formación de manera remota, en la que cada docente fue haciendo lo que pudo con un esfuerzo atroz, al igual que les administratives y les estudiantes fueron accediendo a las «clases» como podían, cadenas de emails, grupos de Facebook, grupos de WhatsApp o distintas plataformas de videollamadas.
Frente a la continuidad de la formación remota en el nivel terciario muches estudiantes y docentes se alertaron, conociendo la peligrosidad que esto implica con el gobierno de Larreta, teniendo como antecedente que pretendió avanzar con la implementación de clases a través de plataformas virtuales en los proyectos «Escuela del Futuro» y la UniCABA.
Les estudiantes y docentes advierten primero que son muches les estudiantes que quedan a fuera del acceso a educación. Hay estudiantes que no cuentan con computadoras o conexión a internet, teniendo que recurrir a un teléfono celular y al paquete de datos o carga de crédito, e incluso muches estudiantes no cuentan con esta última opción.
Asimismo con la formación remota se puso en debate la importancia pedagógica didáctica de la presencialidad en la educación, marcando desde el gobierno un claro posicionamiento político/pedagógico. Esto genera mucha preocupación, aceptar una cursada virtual puede significar algo posible para todes, cuando a las claras no lo es; dando lugar a que el gobierno de CABA lo enmarque en lo que será una «nueva normalidad» y que en esa línea pretenda avanzar con la UniCABA y la «Escuela del Futuro». Ambos proyectos implican el recorte tanto en lo económico como en contenidos en la educación publica y la transformación de los docentes en facilitadores, que solo administran un programa de computadora que se ocupa de la «educación».
En los profesorados ISP Joaquín V. González y el IES N° 1 Alicia M. Justo se viene logrando que la realización de la cursada remota -que ya se tornó inevitable- pueda ir teniendo en cuenta todas las consideraciones mencionadas. Esto se logró a través de la lucha por la unidad de la mayoría en los Consejos Directivos de las Instituciones, donde les consejeres estudiantiles de las agrupaciones La 28 y Desde las Aulas cumplieron un rol importante, llevando adelante una línea política para que ningún estudiante se quede afuera de la cursada y para que no avancen las políticas del gobierno de la ciudad (que degradan la formación y el rol de les docentes, y en consecuencia la educación pública). Les consejeres estudiantiles de estas agrupaciones combatieron a aquelles que pretenden negociar con el gobierno de Larreta una «nueva normalidad» que perjudica al pueblo.










