La Unión Tranviarios Automotor (UTA) declaró que no se sumará al paro, previsto a partir de las doce de la noche de hoy. En su comunicado oficial incluso pone en duda el robo que la reforma previsional significa para los jubilados, pensionados y beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH).
Con la firma de su secretario general, Roberto Fernández, la UTA aduce que “la política se discute en el Congreso, sobre todo cuando se trata de aspectos que están directamente vinculados a la sanción de una ley”. Da la espalda así al pueblo que, a fuerza de movilización, puso sobre la mesa su reclamo. Y se reconoce asimismo como un verdadero “analfabeto político”, tal cual lo defiera Bertold Brecht.
Para este carnero de la UTA dedicamos las palabras que escribiera Brecht en su célebre poema:
El analfabeto político
El peor analfabeto
es el analfabeto político.
No oye, no habla,
ni participa en los acontecimientos políticos.
No sabe que el costo de la vida,
el precio del pan, del pescado, de la harina,
del alquiler, de los zapatos o las medicinas
dependen de las decisiones políticas.
El analfabeto político
es tan burro, que se enorgullece
e hincha el pecho diciendo
que odia la política.
No sabe, el imbécil, que,
de su ignorancia política
nace la prostituta,
el menor abandonado,
y el peor de todos los bandidos,
que es el político trapacero,
granuja, corrupto y servil
de las empresas nacionales
y multinacionales.






