El juez federal subrogante de Bariloche, Gustavo Villanueva, sentenció la extradición del lonko de la Pu Lof de Resistencia Cushamen, Facundo Jones Huala, a Chile, en una audiencia para la que prohibió el ingreso del público y la prensa. El imputado no fue citado y tuvo que enterarse desde la cárcel en la que se encuentra preso en Esquel. Afuera, la Policía de Seguridad Aeroportuaria y Gendarmería reprimieron y se llevaron 19 personas detenidas.
En Buenos Aires también hubo una concentración frente al Congreso a las 18hs, convocada por varios organismos de derechos humanos. La Madre de Plaza de Mayo Nora Cortiñas expresó su repudio: “Esto va a terminar en un fiasco, en un papelón del gobierno argentino, porque lo que le endilgan a Facundo no está comprobado. El gobierno quiere aprovechar para reprimir, para favorecer a familias como Benetton, que tiene las tierras nuestras. Es una infamia tan grande que parece que estuviéramos en la época de Roca por la persecución a las comunidades aborígenes”.
Al enunciar los fundamentos del fallo, el juez federal sostuvo: “Entiendo que el expediente tramitado en la República de Chile –en el que Jones Huala es acusado– se ha desarrollado normalmente, sin indicios ni de otros elementos que permitan siquiera dudar de la objetividad y legalidad del procedimiento”.
Sin embargo, Villanueva no cuenta con pruebas fehacientes para ninguno de los delitos que se le imputan a Jones Huala, que está preso desde el 27 de junio del año pasado, cuando fuera detenido arbitrariamente en un control de tránsito.
El fallo se da en el contexto de una creciente represión a los pueblos mapuche que reclaman por su territorio ante el Estado Nacional luego de su apropiación por parte de grandes latifundistas como Luciano Benetton y John Lewis; y luego del asesinato de Rafael Nahuel a manos de Prefectura y de la muerte de Santiago Maldonado en una represión brutal de Gendarmería.
En este sentido, la dirigente mapuche Moira Millán sostuvo que “los grandes latifundistas se creen dueños de la montaña, de los lagos y de los ríos, pero solo son dueños de los alambrados”, y que el gobierno “está tratando de medir las consecuencias de sus acciones y si ven un país que no sale a levantar la voz indignado frente a la represión, luego van a ir de cacería contra todos y cada uno de nosotros”.
Todavía resta la apelación por parte de la defensa ante la Corte Suprema de Justicia, tras lo cual se definirá si el lonko de la pu lof de Cushamen pasa a disposición de la justicia chilena.










