Con un fuerte aplauso las compañeras cerraron la entrevista con Vamos!. Durante unas horas, las mujeres hablaron sobre los motivos que las llevaron a conformar la agrupación Bartolina Sisa, que hoy es parte de la organización de la movilización del 8 de Marzo que marchará hasta las puertas de Fabricaciones Militares de Beltrán. Allí fueron despedidos 35 trabajadores. “Tres de ahí son mujeres; aunque los otros treinta y dos también tienen su familia y las mujeres sufren el despido y la necesidad porque el marido se quedó sin trabajo. Por eso elegimos ese punto”, explicó Paty.
Dentro de la sede de una Junta Vecinal en Capitán Bermúdez, ellas contaban y sus niños jugaban alrededor. El calor obligó a un receso para tomar unas gaseosas. Desde allí podía verse la columna de humo por la quema cotidiana de basura a unas cuadras de allí. Calles de tierra. Casas de chapa y ladrillo mayormente sin revocar. Mujeres que luchan.
El barrio
“La organización en sí –explicó Paty– empezó por la necesidad que teníamos cada una de las familias, de las mujeres, que nos encontrábamos y charlábamos. (…) Mi planteo siempre fue querer hacer un merendero, un comedor. (…) Cuando le salió esto de los programas a los compañeros de Buenos Aires, nos dio pie para avanzar. Eso fue lo primordial para poder convocar a las compañeras debido a la situación que tenía cada una y empezamos a anotar a las compañeras; y de ahí arrancamos a hacer el merendero a pulmón de cada una de las compañeras, trayendo un poquito de harina, azúcar, leche, lo que teníamos para poder hacer el merendero. Hicimos actividades, vendimos rosquitas, tortas fritas. No teníamos un lugar bien hecho, pero empezamos así, a juntarnos para comprarnos las tacitas, las jarras, nos prestaron la olla, y así arrancamos. Éramos once compañeros, y después de eso empezamos a organizarnos como mujeres también.”
Desde un inicio la organización barrial se llamó Corriente Clasista René Salamanca. “Lo decidimos en asamblea”, puntualizó Paty, principal referente de la Corriente en Capitán Bermúdez. Como también ocurre en otros barrios, hay más mujeres que varones. “Lo vemos en las marchas, porque nos cansamos llevando las banderas”, rieron.
“La mayoría acá se dedica a cartonear –describió–. El que puede y tiene suerte entra en la fábrica, ya sea celulosa o alguna otra fábrica o empresa de construcción que haya. Las mujeres estamos desocupadas, a menos que tengamos alguna changa de limpieza de algunos lugares. También ayudamos a cartonear. Debido a la situación política que estamos atravesando hay más gente desocupada y más gente trabajando en los carros, más gente en los merenderos, más gente en los comedores, y hay pocas salidas para encontrarle.”
Por eso, uno de los reclamos centrales de la agrupación es trabajo digno. “Para salir adelante”, agregó Gabriela mientras no dejaba de amamantar a su hijo. Ella trabaja casi todo el día fabricando ladrillos junto a Hortencia y Anselma.
“Obviamente nosotros pensamos primero en la panza, porque los chicos necesitan comer”, dijo Paty en referencia a los merenderos. “Pero si nosotros tuviéramos un trabajo digno, no tendríamos que ir a buscar a un merendero la leche, sino que la leche la tendríamos en casa. Nosotros no queremos nada de arriba, nosotros la peleamos.”
También está el problema de la falta de falta de cloacas y agua potable. Y la contaminación: no sólo por la basura quemada, sino también por las plantas industriales de la zona; o las plantaciones de soja que están a cuadras de la Junta. Además, “básicamente, no tenemos un sistema de salud al que acudir: turnos, ni ahí; medicamentos, ni ahí; si vos te estás muriendo, no tenés ni una ambulancia, arregláte. Entonces, todo esto lo hacemos por nuestros medios”, denunció Paty y explicó: “Cada vez que tenemos que ir al Hospital Baigorria, tenemos que ir en bicicleta o caminando, incluso cuando son las dos de la mañana, como le pasó a la compañera Rocío”.
La Corriente René Salamanca sostiene cuatro merenderos en la zona, aunque funcionan en casas particulares. “No tenemos un espacio que nos den para poder hacerlo, uno que sea de todos”. La mercadería es en parte entregada por la Nación, más un subsidio de la Municipalidad, “después de mucha exigencia”, que abastece de verduras y carne al comedor.
Las bartolinas
Habiendo constituido la René Salamanca, en las tareas del merendero fue surgiendo la necesidad de una instancia específica para las mujeres. “Cada compañera tiene su historia de vida. Y haciendo la leche nos las íbamos contando. Y dijimos ‘bueno, hay que juntarnos nosotras’. Porque en las reuniones generales hay hombres también; y cuando hay hombres nosotras no podemos abrirnos como nos abrimos en un taller de mujeres. (…) Y de ahí arrancamos haciendo el taller de mujeres”, contó Paty.
Entonces surgieron también interrogantes sobre qué hacer ante las situaciones de violencia, ya sea por maltrato psicológico o cuando pasa a ser necesario denunciar al hombre si hay una compañera golpeada. En ese camino tomaron contacto con otras agrupaciones de mujeres, una de ellas llamada Las Evas. “Una es psicóloga, otra abogada, y saben del tema. Entonces, se puede confiar en otra gente”, opinó Eva.
El abordaje de cada situación es por demás complejo: “Capaz salimos amenazadas por denunciarlo, por ejemplo, con que nos van a quitar a los chicos, y no los podemos denunciar. Por eso decidimos hacer una organización de mujeres: para que se pueda tomar conciencia, no sentirnos solas. Tratamos de que sea una familia, y muchas veces una presta el hombro para que llore la otra, y también pelearla juntas. Para que la compañera sepa que cuenta con nosotras. Al ser muchas, podemos contenernos, enfrentar cuestiones que quizás solas no podemos. Por eso la Bartolina Sisa”.
Cada una lo expresó a su manera la necesidad de la agrupación:
Rocío: –Mi marido está sin trabajo. Yo estoy desde el principio de la organización. Cada una traía un poco de leche, de azúcar, para darle la leche a los chicos, porque había mucha necesidad. Después nos salió el proyecto para poder cobrar. Empezamos con Bartolina Sisa, nos juntamos entre mujeres contando cada una nuestra historia. A mí me ayudó muchísimo al principio. Ahora igual, porque puedo hablar, sé que tengo compañeras, tengo mucho diálogo con cada una. Tengo la posibilidad de trabajar. Tengo dos chicos, una de tres años y uno de un año [y otro en camino]. Vamos a seguir luchando, queremos más trabajo, poder salir adelante, seguir ayudando a más chicos, poder darles la leche, la comida. Y obvio queremos que pueda ingresar mucha más gente para ayudarlos a tener trabajo.
Pochi: –Yo conocí gente nueva, pude hablar, porque acá te escuchan, y está bueno. Me gusta esto.
Eli: –Bueno, a mí me ayudó porque en el momento en que ingresé estaba pasando una situación fuerte de mi vida y ellas me ayudaron a salir adelante. Nos sentamos a contarnos todo y se hizo un lindo grupo.
Coto: –A mí me ayudó un montón porque yo estaba muy encerrada en la casa.
Roci: –Me ayudo bastante, en el tema personal en el sentido de cada día ir atendiendo un poquito más de cada cosa. También una distracción de la cabeza. Algunas vienen y cuentan sus cosas. (…) Pensar cómo hacer para mejorar nuestras vidas. Proyectos y tirar ideas.
Gabriela: –A mí me ayudó mucho. En lo económico también porque con lo que cobramos me ayudó a terminar mi casa. Y también tuve unas buenas compañeras porque casi no salía de mi casa también.
Anselma: –Yo también, lloré. (…) Conté mis cosas y me puse a llorar.
Desde la agrupación no han llegado a abordar alguna situación judicialmente. “Sí le hicimos entender a la compañera que estaba mal que la trate así. La apoyamos y ella lo habló”, contó Rocío, tras lo cual la situación mejoró.
8M a Beltrán
Las bartolinas participan de la asamblea que está organizando las actividades del 8 de Marzo en Capitán Bermúdez, Fray Luis Beltrán y Granadero Baigorria. En esta zona se decidió concentrar en Bermúdez para ir marchando hasta la fábrica militar de Beltrán. Participarán las despedidas y familiares de despedidos. Los días previos habrá actividades en cada uno de estos municipios. Las bartolinas se involucraron principalmente en la Comisión de Prensa, que se está encargando de las banderas, remeras, afichadas, etc.
En una región con muchas fábricas, se decidió que marcharán con barbijos, denunciando la contaminación, y llevarán puestos cascos de obreros blancos, simbolizando la igualdad entre el hombre y la mujer.
En la asamblea hubo que resolver un debate sobre la participación de los varones, que finalmente se acordó. “No vamos a perder el eje que es el Día Internacional de la Mujeres Trabajadoras”, argumentó Paty. Debate similar se dio en torno a los o las artistas en las actividades planificadas. “Nosotras planteamos el tema de que si una mujer artista canta y el hombre tiene que tocar la guitarra, ¡no va a cantar a capela!” Entonces se acordó aunque “la protagonista principal debía ser la mujer”.
Las movilizaciones por el 8M tendrán su repercusión en cada lugar que se logre concretar. En palabras de las bartolinas:
Rocío: –Para que vean todas las mujeres que se pueden unir, que nos escuchen… Que ellas vean, a pesar que muchas mujeres no se van a unir pero en el trayecto va a ir acercándonos; y dándole una cintita a cada mujer que no se puede unir y hablándolas. Que nos escuchen, basta de violencia. Hemos ido a muchas marchas, han matado chicas, desaparecen y eso tiene que terminar. Nosotras nos unimos porque hicimos una amistad que podemos tener esa oportunidad. Pero hay muchas mujeres que no hablan. No tienen esa oportunidad de sentir que alguien la escucha. Por eso está bueno que se unan muchas mujeres y pueda pasar esto, el paro del 8 de Marzo.
Paty: –Nosotras también somos trabajadoras que trabajamos en la casa, hacemos changas, trabajamos afuera, trabajamos con los hijos, prácticamente tenemos las 24 horas trabajando.
Roci: –Nos va a servir para conocernos, pero sobre todo es llamar a las mujeres que están en su casa, que todas partimos de eso, de estar siempre en casa, para salir a luchar. Yo quiero que me escuchen, que simplemente las bartolinas no seamos ni más ni menos que ninguna otra trabajadora. Seamos todos iguales y más que nada ir llamando a seguir sumando más chicas y seguir formando este grupo que es hermoso.
¿Por qué Bartolina Sisa?
Paty: “Acá no conocían a Bartolina Sisa. Les conté la historia. Fue una luchadora junto a su marido, Tupac Katari. Se rebelaban ante los españoles que los tenían explotados en la mina del Potosí. Luchó por los derechos de la mujer y de los indios, como los llamaban. No tenían derechos, directamente agarraban a la gente como ovejas y la ponían a trabajar en la mina. A las mujeres desde chicas las hacían sirvientas de los españoles. Y ante eso se rebeló Bartolina Sisa junto a su marido. Obviamente sufrió represión, y aun así se la bancó. Es una mujer muy reconocida en Bolivia y Sudamérica.”
“Nos identificamos por eso nosotras. Porque hay situaciones en las que no nos toman en cuenta a nosotras por ser mujeres y somos denigradas, ya sea en el hospital o en el trabajo. No tenemos el mismo sueldo que los varones y a veces tampoco quieren contratar mujeres en los trabajos porque nosotras podemos pedir licencia porque el nene se nos enferma. Nosotros la peleamos desde abajo también. Estamos en la lucha todavía.”










