El 25 de noviembre es el Día internacional de lucha contra la Violencia hacia las Mujeres. La fecha fue elegida como homenaje y conmemoracion del brutal asesinato en el año 1960 de las hermanas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, activas militantes contra la dictadura de Trujillo en República Dominicana. Todos los años, en muchas ciudades, se realizan actos y movilizaciones. Este año la marcha en Capital se realizará el lunes 26/11 de Congreso a Plaza de Mayo, con una fuerte denuncia a las politicas de Macri y el FMI y la llegada del G-20.
Pero la lucha contra todo tipo de violencia hacia las mujeres la damos todos los días. Charlamos con las compañeras Silvia Aquino, Rosmery Martínez y Magaly Condori, de la Corriente Clasista René Salamanca sobre cómo abordan esta problemática en sus barrios.
–¿Cómo ves últimamente la situación de la violencia hacia las mujeres en los barrios?
Silvia: La situación aumentó más. Hay más mujeres golpeadas en los barrios, que no quieren avisarnos. En estos días, unas vecinas que saben venir a mi casa y a preguntar, no sé qué pasó que no vinieron y ahí me enteré de que a una le pegó el marido, la otra lo echó. Los casos están, con esta situación de crisis que está pasando cada persona, la situación de que los hombres no tienen trabajo, para mí que está haciendo que haiga más violencia de género y más peleas en las parejas.
Rosmery: Más aún, cuando se hicieron más denuncias pareciera que, así como se hicieron las denuncias, así también aumentaron la violencia contra la mujer. Y en los barrios también. Hay muchas mujeres que lo esconden, no lo avisan porque sus parejas les amenazan. Nosotros tenemos que hacer el cambio y salir a las calles.
Magaly: Se ve un cambio drástico con todo lo que está pasando en la sociedad. Ya las mujeres vamos saliendo de estar encerradas en nuestras casas y nos vamos dando cuenta de la violencia que vivimos y ya no se nos hace natural.
–¿Que tipo de violencias ven que sufren las compañeras?
Magaly: Se ve violencia fisica, verbal, psicologica.
–¿Hay cambio en los varones con los que se aborda alguno de estos tipos de violencia?
Magaly: Si, hay cambio y bastante en algunos, ya que la mayoria creció con algunas costumbre o les enseñaron algunas cosas que ellos creían que estaba bien y son cosas machistas, y lo van cambiando. ¡Y ellos mismos les dicen a otros compañeros que hay cosas que no estan bien!
Silvia: Al principio, pero después se vuelven más violentos. Mas aun cuando son citados para ir a las charlas que les manda la Fiscalía. Cuando las compañeras toman un rol distinto en la familia debido a sus responsabilidades en la organización.
–¿Se genera conflicto con la pareja? ¿Cómo abordan eso?
Magaly: Sí, se genera el conflicto ya que la mujer va aprendiendo muchas cosas en la organización. Una de esas: a soltarse, a poder debatir, y se van dando cuenta de que ellas también pueden trabajar y llevar plata a la casa. Se van dando ellas mismas su lugar y en parte el hombre se siente impotente al ver que su pareja va cambiando y superándose más. Lo abordan hablando con ellos, diciéndole lo que van aprendiendo y poniéndose firme con lo que quieren, ya no se van dejando dominar como lo hacían.
Silvia: Si se interpone mucho, empiezan las peleas más seguidas. Porque para ellos ya hay un cambio en nuestra forma de pensar y que nosotras ya no somos las mismas a partir de que participamos en la organización, ya no nos manejan como si nosotras somos de su pertenencia y seguir sus caprichos.
–¿Qué hacen desde la organización si se enteran que una mujer está sufriendo violencia de género?
Silvia: Tratamos de ayudarles, ver qué es lo que está pasando, si ellas nos avisan. Si no nos avisan no podemos hacer nada. Como ya nos hemos organizado por regional, ya tenemos compañeras por regional que sea la encargada de género. Ahora queremos retomar y volver a trabajar con todas las compañeras y entrar un poco más en su medio para ver realmente su situación. Tenemos compañeras que son muy difícil de que puedan decir qué le pasa. Tenés que sentarte a hablar y explicarle que no es la única que está pasando eso.
Magaly: Con lo que aprendimos en los cursos de género, si la compañera está dispuesta a contarnos su situación, le hacemos un seguimiento y tratamos de ayudarla y acompañarla en todo lo que sea necesario para que pueda estar en una mejor situación y salir de la violencia en la que vive.
–¿Por qué pensás que tantas mujeres no hacen la denuncia y siguen aguantando?
Silvia: Más que toda una no quiere denunciar por el miedo, de sobresalir, de sentirse sola que no va a haber nadie al lado que le va a proteger. No sé qué nos hacen sentir. Pensamos que ellos son como nuestros papás que sin ellos no podemos hacer nada, que nos sentimos inútiles. No te puedo decir. El temor qué dirá la gente. O el tema de quién me va a mantener. Qué voy a hacer con mis hijos. Cómo voy a salir adelante y todas esas situaciones que cada mujer se debe preguntar.
Magaly: Hay distintos motivos por el cual no lo hacen. Son manipuladas por su pareja, amenazadas, o denigradas por los mismos policías cuando van a la comisaría a hacer la denuncia, por miedo. O en muchos casos no tienen el apoyo de alguien que las acompañe a atravesar por el proceso.
–Si una mujer decide denunciar al violento, ¿cuáles son los pasos?
Silvia: Llamar al 144 o irse directamente a la fiscalía, en Lavalle. Pero hacen esperar mucho. Entonces hacen que se cansen también cuando van o las tratan mal. Entonces es un paso a seguir este tema de las denuncias hacia los violentos. Bueno, nosotros tratamos de decirles que tienen que llamar, ir, acompañarles. Pero es el primer paso que pueden dar.
Rosmery: Si una mujer decide denunciar, aunque a veces sabemos que la denuncia no es fácil… Entonces a la compañera le tenemos que tener mucha paciencia, respaldarle en todo lo que ella necesita. Tenerle confianza y ayudarle a que ella hable todo lo que le pasa. Para mi sería bueno que directamente se vaya a la Oficina de Violencia Doméstica (OVD). Hay muchos teléfonos pero como siempre a veces los teléfonos están congestionados; por eso es mejor ir directamente, para que le den más importancia a una compañera. Acompañándola para que no se sienta sola. Entonces ahí le van a ayudar pero la compañera tiene que estar dispuesta a hablar toda la verdad sin tener miedo. De nosotros sería darle confianza y lo más importante que nosotros no podemos decidir por ella. Ella tiene que decidirse a denunciarle. Y ese sería el primer paso que puede hacer una mujer. No tener miedo y denunciarle. Y acompañarle y contenerla.
–¿En el movimiento son mayoría mujeres ¿por qué creés que pasa esto?
Silvia: Y por la necesidad. Porque están siendo despedidos de sus trabajos y es la única cosa que le puede dar de comer y se están sumando. A veces salíamos a escondidas, para que no sepan que fuimos a una marcha. Para ellos por ahí era una locura, por ir. Ahora ellos también tienen que venir a la par junto con nosotras.
–¿Van a participar de la marcha contra la violencia hacia las mujeres?
Silvia: Sí, vamos a participar en la marcha. Nos contiene mucho a nosotras que sufrimos violencia. No solamente de parte de una pareja. No estamos ahí protegidas por nadie. A veces nos tiran algunas indirectas. Algunas a veces no saben cómo defenderse. Y ver cómo podemos envalentonar a estas compañeras, que tengan que decir basta. Y que esta lucha es muy importante por nuestros derechos. Que somos nosotras que tenemos que decidir cómo vivir y cómo estar en un lugar. Y nuestra pareja ser parte y que tengan que respetar las decisiones que nosotras tomamos. Vamos a tratar de ir todas las compañeras, hablando y haciéndoles ver que esta lucha es por nosotras y todos nuestros derechos.
Magaly: Algunas compañeras y como organización hemos estado asistiendo a marchas anteriores contra la violencia. Y también lo vamos a seguir haciendo demostrando en las calles que cada vez somos más las mujeres que luchamos contra la violencia de género.




















