Una multitud salió a las calles de Esquel anoche para protestar contra la minería y rechazar la propuesta de zonificación en la zona de la Meseta de Chubut propuesta por el Gobernador Mariano Arcioni. En la provincia crece el repudio, las movilizaciones y caravanas como se pudo ver en Trelew y otras ciudades chubutenses esta semana. El pueblo de Chubut ya decidió y rechaza la megaminería extractivista y contaminante de forma contundente desde hace 18 años.
La convocatoria arrancó a las 20 horas en la Plaza General San Martín y recorrió con antorchas el centro de la ciudad cordillerana. La consigna principal fue que «la meseta no es zona de sacrificio» y desde allí se plantea el reclamo que nació en Esquel y se expandió al resto de la provincia desde hace años.
Los manifestantes reclamaron se dé tratamiento legislativo a la segunda Iniciativa Popular que presentaron con más de 30 mil firmas, con la que se busca prohibir la actividad minera metalífera (megamineria) a gran escala que utilice sustancias químicas contaminantes, tóxicas o peligrosas y preservar el territorio, las comunidades y el agua en todas sus etapas.
La provincia no solo atraviesa la emergencia sanitaria, está sumida en una profunda y prolongada crisis económica y social, con un gobierno que adeuda salarios y medio aguinaldo, que intenta negociar derechos al tiempo que reprime las justas demandas del pueblo. Desde la Unión de Asambleas Ciudadanas se denuncia a fines de octubre que «esta crisis ha sido diseñada por las clases gobernantes con el fin de imponer la megaminería bajo discursos de ‘sustentabilidad’ y ‘ampliación de la matriz económica'».




















