“Es un acuerdo que no puede celebrar ningún trabajador”

Entrevistado por Sylvestre en C5N, Horacio Catena –secretario general de SUTEF y CTA Autónoma fueguina– señaló su desacuerdo con el convenio arribado entre la UOM, empresas de la electrónica y los gobiernos nacional y provincial. Dio además un panorama de la grave situación que se vive en la isla.

“Es un acuerdo que no puede celebrar ningún trabajador, ni ningún trabajador puede estar de acuerdo en aceptar las condiciones”, remarcó. Caracterizó a este acuerdo –que incluye el congelamiento salarial por dos años a cambio de evitar despidos– como una extorsión del gobierno nacional y de los empresarios, tal como “la ha definido el propio Oscar Martínez” (secretario general de UOM Río Grande).

Acusó que “no se ha discutido la tasa de ganancia de los empresarios, que hace años que se la vienen llevando en pala”, mientras que “al que se le pide esfuerzo siempre es al sector más débil”. Se refería también a los jubilados, que “hace 5 años vienen siendo ajustados, y más aún con el inicio del gobierno de Bertone”.

La gobernadora Bertone es precisamente “la que sirvió en bandeja esta situación”. “Es partícipe necesaria en esta psuedo-negociación, y obviamente que lo que hay es un intento de vaciamiento de la provincia”, disparó. Días después, Bertone participaría junto al gobierno nacional de la conferencia de prensa que anunció el acuerdo con los gobernadores.

Catena vinculó también este acuerdo reciente con el ajuste lanzado por el gobierno provincial en enero de 2016: “El paquete de leyes del año pasado más este esfuerzo extra que se le pide de manera extorsiva a los trabajadores son un intento de desmalvinizar. Es un intento de dejar sin población a la provincia para entregar nuestros recursos naturales, nuestra entrada a la Antártida y todos nuestros bienes comunes en manos del imperialismo y de los distintos monopolios en la Argentina.”

Denunció el rol del secretario general de la UOM, Caló, por colaborar con el gobierno –como él mismo admitió– y se refirió a la necesidad de articular un plan de lucha nacional: “El problema que tenemos los trabajadores es que no tenemos un plan articulado nacionalmente para resistir, como por ejemplo sí pasó en Francia donde Macrón quiso meter una reforma y le metieron 14 días de paro y tuvo que frenarla.”

Se refirió al agravamiento de la situación social en la isla: “Sabemos la tensión y la angustia que significa tener esta presión de «nosotros cerramos las plantas y te dejo en la calle». Porque una cosa es ser un desocupado, que en ningún lugar del mundo es lindo, pero es doblemente grave ser desocupado en la isla donde para poder vivir en Tierra del Fuego como mínimo una familia tipo necesita más de 30.000 pesos.” Citó el caso del municipio de Río Grande, donde multiplicaron por 300 las ayudas sociales; y por 600 en Ushuaia. “Ese es el cuadro de situación que tenemos”, concluyó.

Denunció también el endeudamiento provincial con Bertone, que ni siquiera está depositado en la isla. “Embargó la provincia en diez años las regalías hidrocarburíferas y todavía no ha movida un ladrillo para el plan de ese famoso cambio de matriz productiva”. Entonces, planteó que “no hay un plan de reconversión, sino de desaliento y de ajuste para vaciar la provincia. Porque como se ha dicho en estos días: para el plan que ellos quieren, que es polo logístico antártico, recursos naturales y turismo, sobra más de la mitad de la población de la isla.”

Por último denunció la represión y persecución que lleva a delante el gobierno para implementar su política, incluyendo la exoneración de docentes, la suspensión sin goce de haberes de trabajadoras, y la persecución judicial contra quienes enfrentan el ajuste.

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