En Chile el pueblo aplastó la Constitución de Pinochet: APRUEBO se impuso con el 78,3%

Histórico Plebiscito en Chile

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Con el 99.9% de las mesas escrutadas, se dio un contundente triunfo del pueblo con el 78,3% para aprobar una nueva Constitución sobre el 21,73% de rechazo. También el 79% aprobó que el órgano que debe redactar la nueva Constitución sea la «Convención Constitucional» -donde todxs lxs miembros deben ser elegidxs en elecciones- sobre la propuesta de «Convención Mixta Constitucional» que obtuvo el 20,91% y proponía que el órgano esté conformado por una parte del Congreso actual y la otra elegida por elección. Así, se impuso la voluntad popular a favor de cambiar la Constitución de la dictadura de Pinochet que modificó en 1980 sobre miles de desaparecidxs, asesinadxs, presxs y exiliadxs que, más allá de otras modificaciones, hoy rige en Chile.  

La lucha abre caminos

Haber logrado imponer el plebiscito, es un gran triunfo de la heroica lucha del pueblo con lxs jóvenes a la cabeza de la primera línea. 

Chile vive un gran triunfo sobre la dictadura y su andamiaje que hoy todavía rige en la Constitución. Un gran paso para ir por más, y eso se verá en la calidad de los y las constituyentes que se elijan, pero por sobre todo, en que el pueblo siga movilizado porque esa es una de las grandes enseñanzas de esta jornada histórica: El pueblo logró dar vuelta el viento. 

Dejó expuesto a un gobierno, una justicia y un parlamento muy desprestigiado, frente a un andamiaje pinochetista que aún sigue controlando los resortes claves del Estado, donde sus fuerzas armadas y de seguridad honran las oscuras noches del terror de la dictadura y a su cabeza el fascista Pinochet.

Anoche miles de jóvenes colmaban la Plaza de la Dignidad para celebrar el gran triunfo porque ellxs son la esperanza del pueblo chileno y lo han demostrado con creces. Son lxs que rápidamente asimilan las enseñanzas que deja la lucha de clases y la rica historia del hermano país. Ya no hay dolor ni miedo a las balas, gases y blindados de los «pacos» ¡El coraje lo asimilaron en la calle!¡El triunfo es de ellxs y el futuro también!

Nunca más sin nosotras

En marzo de este año el movimiento feminista en Chile conquistó de forma histórica la aprobación de la reforma constitucional para establecer la paridad en la Convención Constituyente, es decir que Chile será el primer país del mundo en tener una Nueva Constitución bajo la paridad de género.

Ahora las organizaciones feministas se alistan a luchar por una Constitución Feminista -sabiendo que la paridad no necesariamente lo garantizará- que incorpore los derechos sexuales y reproductivos; que reformule la concepción patriarcal de «familia» ligada a un modelo heterosexual, binario y bajo principios valóricos de la Iglesia Católica; que incorpore el principio por una educación no sexista; que garantice el derecho al aborto legal, seguro y gratuito; que eleve a rango constitucional los derechos internacional suscritos por Chile como la «Convención de Belém do Pará» (para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer) dotando al Estado de herramientas para su aplicación; una nueva constitución que prohíba, erradique y vele porque no suceda ningún tipo de discriminación a las disidencias sexuales y que reconozca el derecho a la identidad, ya que las leyes la identidad de género al carecer de una estructura constitucional, pueden ser apeladas a resquicios legales que eviten su plena aplicación.

Karina Nohales, vocera de la Coordinadora 8M, explicó que ahora uno de los mayores retos es escoger a «mujeres dispuestas a defender lo que han sido las demandas históricas del movimiento». Hace tres semanas más de 20 organizaciones feministas emplazaron a los partidos políticos a través de una misiva en la que se exigeincluir candidatas feministas independientes en sus listas junto con demandar que en la discusión constituyente se defiendan cinco ejes: enfoque de género en todos los debates, que la paridad se plasme en todos los órganos del Estado, garantía a los derechos humanos de las mujeres, generación de mecanismos democráticos para una real participación de la ciudadanía y el reconocimiento de los trabajos de cuidados.

Nuevos vientos empiezan a soplar…

América Latina se va levantando, cuando muchxs neoliberales y reaccionarixs creían que venían para quedarse, y que la pandemia les iba a dar un respiro para «ganar tiempo», el pueblo boliviano derrotó a los golpistas y fascista, cuando creían que la «mano dura de los pacos» iba a sembrar terror, fueron derrotados y les llegó la hora de perder a Piñera, Añez y al mismo Macri. Todas estas dolorosas experiencias tienen un hilo conductor, donde esa lluvia de votos en contra fue precedida por truenos y rayos de la lucha popular con muertxs, heridxs y encarceladxs pero horadó sus cimientos y se impuso ¡nuevos vientos empiezan a soplar!   

Saludamos con gran orgullo y alegría al valeroso pueblo chileno que ha escrito una nueva página para ir por más en los derechos democráticos y esenciales del pueblo, muchos de los cuales deberán estar plasmados en la nueva Constitución, que eche por tierra la Constitución de 1980 —y sus posteriores reformas— que no reconoce ni los derechos de lxs niñxs, ni se garantiza su protección y bienestar, tampoco los pueblos originarios y sus derechos sobre las tierras ancestrales, una Constitución con enmiendas liberales en cuanto a lo económico donde ni se reconoce derechos elementales como el agua. 

Se ha dado un gran paso, poder avanzar en la lucha por el reconocimiento plurinacional del Estado, con devolución de las tierras ancestrales y el cese de persecución para las comunidades Mapuche; donde la perspectiva de género sea realidad y trasversal en todos los ámbitos, donde la salud y la educación sean gratuitos en todos sus niveles, donde la jubilación sea un derecho garantizado por el Estado de manera gratuita; donde los derechos laborales sean una realidad sin precarización ni flexibilidad. 

Hoy con el triunfo del APRUEBO se cristaliza la voluntad de aquel 18 de octubre del 2019, donde el pueblo se levantó para empezar a dar vuelta una página nefasta que impuso a sangre y fuego la dictadura que derrocó a Salvador Allende en septiembre de 1973.

¡Viva el pueblo chileno!¡Viva la unidad latinoamericana!