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Con Todos, el pueblo dijo basta!

El contundente mensaje en las PASO puso fecha final al gobierno de Cambiemos. Hay que seguir, contra la campaña macrista del miedo y para garantizar el triunfo en primera vuelta. Frente a la mega devaluación: reapertura de paritarias, aumento en jubilaciones, alimentos en los comedores y ningún aumento en las tarifas, la canasta básica y medicamentos.

El domingo a la noche eran festejos y algarabía en las calles de las principales ciudades del país. También era el desahogo y escupir la bronca con los puños apretados. Se pronunció el pueblo ¡y fue contundente! El Frente de Todos ganó en veintidós de las veinticuatro provincias del país con un 47% y le sacó 15% de diferencia a Juntos por el Cambio de Macri-Pichetto, con 32%. El resultado fue el castigo a cuatro años de sufrimientos para el pueblo y el sometimiento de la Nación. ¡No hubo medias tintas!

El Frente de Todos ganó en los principales cordones industriales del país, así como en parte de la zona núcleo agraria donde los pequeños y medianos productores están tapados de impuestos y sin créditos. Las provincias del interior donde gobierna el radicalismo, como Mendoza y Jujuy, el castigo fue mayúsculo. En Córdoba, el oficialismo cayó al 30% (ayudado por Schiaretti); y en CABA, Rodríguez Larreta quedó arriba por 14%, quedando un final abierto para forzar un ballotage en octubre que se realizará con un nuevo gobierno nacional. Pero la Provincia de Buenos Aires fue sin dudas la gran sorpresa, donde ahora se blanquea que Axel Kicillof obtuvo más del 52% por el Frente de Todos. Vidal es la otra gran derrotada, ya que se esperaba que ella le sumara a Macri, pero el pueblo ratificó que son lo mismo y no hizo distinción entre la gobernadora y el presidente.

Fracasó un gobierno que vino a realizar un “cambio cultural” y terminar con el llamado populismo en el país, acompañado por los regímenes reaccionarios en la región que sin descaro se metieron en la campaña electoral.

Si bien es cierto que el contexto en la región ayudó a consolidar el tercio, que no es poco, de una corriente que comulga con el centro derecha y da sustento a los gobiernos reaccionarios como el Macri en nuestro país o Bolsonaro en Brasil, también no es menos cierto que ese sustento se basa en tratar de separar esos “cambios culturales” de la realidad económica y social en la vive el pueblo. Es que esos valores culturales, que expresan estos sectores reaccionarios, se basan en explotación, el ajuste y en la construcción de un país con una economía para veinte millones de habitantes, donde los otros veinte millones sobran y son condenados a la marginalidad asistencialista, el desamparo o la muerte. Una ecuación tan reñida con la realidad que explotó, esta vez mediante el voto popular, y que no fue antes mediante la lucha por la división del pueblo y la tregua de los principales jerarcas de la CGT.

La única verdad es la realidad

Para sostener este modelo para pocos, se aprovecharon de la era digital y la llamada Big Data: el manejo de una cantidad muy grande de información, tanto estructurados como no estructurados, los cuales pueden ser moldeados o probados de cualquier manera que se considere adecuada. La recopilación de grandes cantidades de datos y la búsqueda de tendencias dentro de los datos les permitieron a los troles del gobierno crear una realidad para tratar de imponernos o lanzar operaciones en las redes de desprestigio y mentiras como las llamadas fake news (noticias falsas), que dio tanto resultado en Brasil para el triunfo de Bolsonaro.

El Ejecutivo utilizó las encuestadoras como un “manual del buen gobernante”, destinando miles de millones de pesos para construir o deconstruir una realidad para imponer a la mayoría del pueblo. ¡Fracasaron! Porque no llegaron a medir lo que está en la cabeza de la gente, ni controlar sus silencios.

Para completar este entramado es necesario el papel de los medios masivos de comunicación y una cantidad de periodistas o comunicadores que hagan el trabajo sucio mediante la pauta y los sobres. La fusión el monopolio Clarín con Telecom fue un salto en el control de la comunicación digital (ya controlaban la gráfica y radial); pero solo les alcanzó para mantener ese tercio de la población que, aunque el país esté devastado, los acompaña.

La monopolización y el peso de la comunicación sobre las grandes masas no es un hecho nuevo. Pero el salto en calidad que le da la llamada “era digital” le hace introducir mayor valor estratégico para la estructura y consolidación de las ideas de una sociedad. Pero si esa comunicación masiva se utiliza para evadir la realidad o tergiversarla en provecho de la reacción, chocan indefectiblemente mas tarde o más temprano con la vida cotidiana. Por eso, la democratización a fondo con control popular de los medios de comunicación es una de las tareas que deberá emprender el pueblo en el nuevo período, como una de medidas para horadar el poder de la reacción.

El camino que posibilitó el triunfo

Al poco tiempo del triunfo de Cambiemos, a principios del 2016, se fue conformando una coordinación que planteó la lucha donde los estatales fueron el centro, ya que había empezado la larga sangría de despidos y cierres de decenas de programas en salud y educación. Pero los docentes se empezaban a movilizar por salarios y reapertura de la paritaria nacional cerrada por el gobierno. La Marcha Federal Educativa iba a ser la primera muestra de fuerza al macrismo. Allí se empezó a gestar la llamada unidad en la lucha que expresó a las dos CTA’s, Camioneros y Corriente Federal. Esto se iba a incrementar producto de la tregua de la CGT que de a poco iba entrando en crisis interna.
Luego vendrían nuevas movilizaciones donde se logró imponer los paros generales de la CGT y los apoyos a la lucha docentes en diversas provincias. Diversas luchas fueron duramente reprimidas y dirigentes perseguidos, judicializados y hasta exonerados como los docentes de Tierra del Fuego. Vinieron las jornadas contra los tarifazos en todo el país que impidieron que no se fuera más lejos aún.

Sin dudas el pueblo fue haciendo un proceso muy duro de menor a mayo, donde algunos sectores sindicales y políticos le garantizaron la tregua y la gobernabilidad al macrismo. Pero el pueblo fue también ayudado por los sectores que ubicamos de manera temprana el blanco en el gobierno de Cambiemos, fue calando el carácter de la política del gobierno y al calor de la lucha se fue gestando la unidad que luego se iba a expresar en el Frente de Todos. La unidad en la acción en el terreno de la política, donde confluimos diferentes corrientes hegemonizada por el kirchnerismo, quienes vieron los limites y ampliaron el reagrupamiento con la propuesta de fórmula Alberto Fernández presidente y Cristina Kirchner como vice. Desde el CR impulsamos el instrumento de Frente Único MP Liberación y fuimos parte del proceso de reagrupamientos y somos parte del Frente Todos, levantando nuestro programa de 15 puntos y el objetivo de derrotar a Macri en camino a la liberación nacional y social.

Derrotados y campaña del miedo

El gobierno, luego de la dura derrota y en mayor soledad aunque mantiene el apoyo de los EEUU, el FMI y el fascista Bolsonaro, salió a meter una campaña del miedo utilizando la corrida cambiaria y el derrumbe de las acciones y la bolsa, así como la disparada del riesgo país (monitoreado por el GP Morgan). Parado aquí arriba, Macri desafió al pueblo que lo repudió el domingo bajo la disyuntiva “yo o el caos”, atribuyendo el “caos” al triunfo de Fernández-Fernández (ver comunicado CR) pero alentando una mega devaluación que licua los salarios con el aumento del 20% de los productos de primara necesidad atados al dólar. Urge que se reabran las paritarias, como plantea el sindicato de ATE Capital quienes fueron duramente reprimidos. Urge que las organizaciones sociales se movilicen para garantizar que lleguen los alimentos a los comedores y merenderos; y exigir que funcione el Congreso para rechazar el nuevo endeudamiento que el gobierno gestiona ante el FMI por veinte mil millones de dólares para llegar a diciembre, dólares que se usará para sostener la bicicleta y la especulación como exigen los bancos mediante las corridas cambiarias.

Nuevo escenario y el triunfo en 1° vuelta

Por más que la diferencia sea de 15% a favor del Frente de Todos, sería muy equivocado no estar alertas en cuanto a las maniobras del gobierno, ya que ha mostrado que vendrán meses de incertidumbre y precariedad política y económica. No está cerrado que haya una crisis política de gobernabilidad antes de octubre. ¡Debemos trabajar para que no se viole la voluntad popular! Tampoco el Frente de Todos y la oposición puede quedarse esperando y mirando cómo van vaciando y minando el Estado para que cuando lleguemos a diciembre no quede nada y la situación sea ingobernable.

¡Debemos trabajar activamente para garantizar el triunfo en octubre en la primera vuelta! Mientras seguimos en las calles exigiendo reapertura de paritarias, alimentos y ocupando las fabricas que cierran por la crisis.

Desde el MP Liberación hemos hecho un buen papel en la mayoría de los distritos en donde estamos como parte del Frente de Todos. Debemos planificar la nueva etapa de la campaña y redoblar el trabajo en cada barrio, lugar de trabajo y estudio. ofrecer el MP Liberación y el CR a cientos de militantes que hemos conocido en la campaña con quienes nos hemos vinculado, que quieren sacar a Macri e ir más allá, a la liberación nacional y social.

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