El 19 de agosto la Legislatura de CABA, aprobó el proyecto “Costa Urbana” de IRSA para construir torres en la Costanera Sur de la ciudad. El bloque oficialista conformado por el PRO, Coalición Cívica, Evolucion-UCR y el Socialismo, se impuso inconstitucionalmente, ya que se aprobó por mayoría simple cuando se requieren los dos tercios del total de los legisladores para aprobar este tipo de proyectos. Esto vuelve a poner de relieve la complicidad del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires con el grupo inmobiliario IRSA, que transforman a la Legislatura Porteña en una escribanía al servicio de otorgar facilidades para los proyectos suntuosos de este grupo.
Mientras la lucha popular vuelve a poner en agenda los efectos negativos producto de avanzar con urbanizaciones sobre ecosistemas (Nordelta como el caso más conocido) y la Multisectorial por los Humedales realizó una travesía desde Rosario para reclamar el tratamiento y aprobación del cajoneado proyecto de Ley Nacional de Humedales en el Congreso Nacional; en la CABA el bloque oficialista encabezado por Larreta impone un nuevo negocio inmobiliario en un humedal urbano. Lo impuso violando la Constitución de la Ciudad, el Plan Urbano Ambiental y el Acuerdo Escazú, ya que no se convocó a una Audiencia Pública previa al tratamiento legislativo, ni se realizó la evaluación de impacto ambiental correspondiente.

El mega negocio inmobiliario se desarrollará en los terrenos de la ex-Ciudad Deportiva de Boca Juniors, que tenía permitido construir hasta 5 pisos para uso exclusivamente deportivo, pero con la aprobación de este proyecto, IRSA tendrá permitido construir hasta 145 metros, equivalentes a 45 pisos. Incluso antes de poner siquiera un ladrillo, IRSA hizo un negocio neto de entre 1000 y 1500 millones de dólares al multiplicarse el valor del suelo tras la aprobación del proyecto, considerando que compró el predio a U$S 51 millones en 1997. La obra representa un pasivo ambiental que impactará sobre toda la Ciudad. Las consecuencias de bloquear el acceso de los vientos provenientes del río, generará un efecto de “isla de calor urbana”, y el relleno del humedal incrementará las inundaciones, que afectarán al sur de la ciudad y particularmente al lindero barrio popular Rodrigo Bueno. También se verá gravemente afectada la Reserva Ecológica, declarada sitio Ramsar e incluida en la lista de humedales de relevancia internacional, y que por lo tanto debe conservarse ya que cumple funciones fundamentales como la estabilización del clima, la mitigación de los cambios climáticos globales y el suministro de agua, entre otros aspectos.
La Ciudad de Buenos Aires se encuentra en emergencia ambiental, habitacional y sanitaria, pero el Gobierno de Larreta (Juntos x el Cambio), privilegia los negocios para pocos en detrimento de las necesidades de las mayorías populares. La lucha popular y la masiva participación en la Audiencia Pública, pusieron en jaque un proyecto del mismo tipo en Costa Salguero, demostrando que no tienen licencia social para entregar tierras públicas ribereñas.
En las calles y en la próximas elecciones, votando al Frente de Todos, podemos dar vuelta esta dura realidad, cambiando la correlación de fuerzas en la legislatura para que no siga siendo una escribanía con mayoría absoluta de Larreta y sus aliados en la Legislatura porteña.




















