Lxs obrerxs de Molinos Minetti de la ciudad de Córdoba, se encuentran resistiendo un conflicto que lleva varios años y se agudizó a mitad del 2019. La planta se encuentra paralizada y lxs trabajadorxs enfrentan una situación crítica con 150 despidos; sin percibir sus salarios, aportes jubilatorios, pagos de obra social y seguro por accidentes laborales.
En ese contexto sostienen una ocupación pacífica de las instalaciones, a la espera de una resolución y para cuidar las máquinas, a esta altura única garantía de pago. «Venimos reclamando al Ministerio de Trabajo de Córdoba que deje sin efecto los telegramas de cesantía de los 150 empleados y una ayuda económica, hasta que se active la planta», habían señalado los trabajadores hace apenas unos días en el marco de la última movilización.
Este fin de semana, una delegación de ex trabajadorxs de Cervecería Córdoba -protagonistas de la histórica toma durante 105 días- se acercaron a Molinos Minetti para solidarizarse con lxs trabajadorxs.
«Nos movilizó la inquebrantable voluntad de lucha de los trabajadores de molinos Minetti, la fortaleza y el acompañamiento de las mujeres, y la solidaridad de vecin@s organizaciones políticas, sociales, delegad@s» expresaron a través de las redes sociales.
Remarcaron la necesidad de contar su experiencia a lxs obrerxs del molino como una forma de reencontrarse a ellxs mismos «y ayudar a este contingente de la clase obrera que nos muestra un camino para luchar contra la desocupación y el hambre».
Cervecería Córdoba
El 4 de mayo de 1998, los casi 200 trabajadores de la Cervecería Córdoba amanecieron adentro de la fábrica: no sabían que era solo el primero de los 105 días que se mantendrían ocupándola. Resistían contra el cierre de la emblemática empresa, que para ellos significaba caer en el abismo de la desocupación que hacía estragos en la Argentina menemista. Durante más de tres meses resistieron toda clase de maniobras, provocaciones e intentos de desalojo, transformándose en un punto de referencia para los trabajadores de la provincia y de todo el país. Por esta razón, Menem y el gobernador Mestre terminaron por apelar a un brutal operativo represivo para cortar lo que era en un palo en la rueda para sus políticas de ajuste, privatizaciones, desocupación y hambre.






