El presidente Temer debió retirar finalmente el Ejército de las calles. Intentó justificar su presencia para resguardar las instalaciones del Congreso para cumplir, supuestamente, con lo que le había solicitado el presidente del Congreso de los Diputados, Rodrigo Maia. Pero hasta el propio Maia se distanció de la medida. Lo que quiso mostrar Temer fue en verdad que está dispuesto a aferrarse a su cargo, y que cuenta con apoyo del Ejército. Sin embargo, el episodio sumó más repudio político a su figura y ya va por el pedido número 16 de juicio político. Cada vez más se evidencia que Temer es insostenible.










