Le arrancamos fecha para el paro nacional. Por un plan de lucha para seguir enfrentando la política macrista y de los gobernadores que la aplican, y derrotar el ajuste y la entrega.
Hace muchos años que no se ve una respuesta popular a una política de ajuste como las que se vivieron en el mes de marzo contra el gobierno de Cambiemos y los gobiernos provinciales que aplican su política. La masividad fue impactante. Y quizás la del 24 de Marzo en el aniversario del golpe de Estado fue la más conmovedora por su masividad, pero sobre todo por la nuevas generaciones que se incorporan cada año, símbolo distintivo –a la inversa de las movilizaciones en apoyo al gobierno–.
El gobierno recibió en este mes golpe tras golpe, evidenciado que perdió la iniciativa, que con la marcha del #1A buscará un punto de inflexión para recuperarla. Pero su desprecio y subestimación hacia el pueblo, en particular los trabajadores y pobres, lo pueden volver a sorprender con la masividad del paro de la CGT y la continuidad de la lucha por parte de las CTA’s y los sectores combativos del movimiento obrero.
El tiempo vs la economía
Macri, Clarín y La Nación saben que hay que moverse rápido porque el eje “lucha vs gobernabilidad” solo puede dar un rédito pasajero, ya que no suplanta a una economía que no arranca. Salvo que tarde o temprano se pretenda gobernar con decretos y palos.
El gobierno necesita cambiar el eje para ganar tiempo porque no pueden parar la caída nuevamente en la industria, donde la producción de pequeñas y medianas empresas cayó 5% en febrero interanual y cumplió 17 meses consecutivos en baja. El mismo tiempo lleva el consumo en picada. Todo esto mientras se les acerca peligrosamente las elecciones –porque no se pueden eliminar, como llegó a plantear la vicepresidenta Michetti–. Y están espantados por la movilización obrera que sobrepasó sus diques de contención, como se pudo ver el 7 de marzo en la movilización de la CGT.
Se podrá hacer apología de la sedición. Pero saben que deben resolver el aumento a los docentes más temprano que tarde. En la provincia de Santa Fe, por ejemplo, fue masivo en todos los distritos el rechazo del 25% que ofreció el gobierno de esa provincia y aprobaron el paro de 48hs para esta semana.
Mientras tanto, el gobierno va haciendo un trabajo capilar con cada uno de los jerarcas sindicales para ofrecerles “estabilidad” y jugosos negocios con la flexibilización atrayéndolos hacia la tregua y la paz social. Ahora, luego del acuerdo flexibilizador con el jerarca sindical Pignanelli del SMATA, van al acuerdo con Gerardo “601” Martínez de la UOCRA para el anuncio de un plan de “100 mil viviendas”. Como dijo Macri, “otro ‘Vaca Muerta’ en la construcción”, que incluye una brutal flexibilización para bajar los costos laborales.
En la misma dirección están los acuerdos de reglamentación de la Ley de Emergencia Social, donde la primera respuesta del trío piquetero de la Movimiento Evita, Barrios de Pie y CCC fue una tregua para el mes de abril como gesto por la tardía reglamentación. En realidad se comprueba que el gobierno tardó lo más que pudo para acercarse a las elecciones y lograr un necesario remanso.
El #1A oficialista
Tras dos meses en los que la oposición a la política de Macri viene ganando las calles, el gobierno que apostó a los trolls y la “batalla” en las redes sociales, llamó a una marcha en su apoyo con eje anti “destituyente” y gorila. La marcha “estabilizadora” y antisindical del 1A tomó el eje que promueve el gobierno contra la lucha de los docentes, los obreros y los piqueteros, intenta oxigenar a un gobierno que viene cayendo en las encuestas salpicado por los negociados del Correo, Avianca, del titular de la UFI y en los tarifazos, y por su descarado 18% para los estatales.
La convocatoria “espontánea” tuvo el sentido de cubrirse, por si andaba mal de asistencia y se les transformase en un boomerang, y como parte de la escenografía anti “desestabilizadora” y pseudo-republicana. La línea ideológica la aportó explícitamente el presidente del Banco Central, Javier González Fraga, quien declaró previo a la movilización oficialista: “Al pueblo donde tengo el campo (…) mandaron tres ómnibus, ofreciendo 500 pesos, vino, coca cola, choripanes, para los que fueran el viernes a la marcha” (en referencia a la marcha del 24 de Marzo).
La convocatoria “espontánea” fue nacional, pero solo tomó cuerpo en la Ciudad de Buenos Aires donde, aunque masiva, no alcanzó la magnitud de las movilizaciones que en tiempos kirchneristas supo capitalizar Cambiemos para llevar a Macri a la presidencia. En el interior las concentraciones oficialistas fueron minúsculas.
La Nación y Clarín festejan y magnifican el #1A para darle aire a un gobierno que no logra reactivar la economía y con nuevos procesamientos a Macri y Aranguren por los tarifazos de gas. Y sobre todo un gobierno al que se le viene el primer paro nacional de la CGT –que al final tuvo que poner la fecha– y que inmovilizará al país por 24hs.
El recurso de la “desestabilización” no es nuevo. Ya lo usó Alfonsín con las bombas de la SIDE en las escuelas; Menem para derivar en el “Pacto de Olivos”; la propia Alianza para terminar en el Estado de sitio; y hasta CFK con las “actitudes destituyentes”. El blanco fundamental siempre fueron las luchas y los trabajadores organizados y siempre anticiparon la represión abierta. Después del #1A intentará recargar la dosis represiva y de amedrentamiento.
La masividad del paro y la continuidad del plan de lucha objetivamente apunta a romper el eje que pretenden imponer que, como ganaron la elección, “hay que dejarlos gobernar”, o sea bancarse la pobreza, los bajos salarios, la represión o la entrega del país. ¿Acaso es anticonstitucional el derecho a peticionar, el derecho de huelga, a organizarse o defender al país de la entrega y el saqueo imperialista? Qué extraña democracia que sostienen desde el gobierno donde manifestar es “destituyente”.
Fortalezcamos la lucha
El conflicto docente puede triunfar si se mantiene la lucha y se logra instalar una propuesta que implica que el gobierno nacional asista a las provincias, retomando la paritaria nacional docente, y aprobar –como se propuso en el Congreso durante el debate del impuesto a las ganancias– un impuesto a las mineras, el juego y la renta financiera, así como restablecer las retenciones y que sean segmentadas en el agro. De aquí sobrará dinero para los docentes y estatales. La dura pulseada nacional se da alrededor de este conflicto donde el gobierno sabe que si pierde lo deja con muy pocas chances de ganar las elecciones legislativas.
Es necesario profundizar los mecanismos democráticos de debate en cada lugar de trabajo. Esto es fundamental para ganar y fortalecer más brazos para la lucha, combinando los paros con diferentes medidas para masificar.
Apostamos a un masivo paro del 6 de abril de la CGT, más allá de los planes de los jerarcas. Porque la masividad será otro duro golpe al gobierno y dará las condiciones para la continuidad al plan de lucha, como se anunció en la movilización del 30 de marzo de las dos CTA’s y corrientes de la CGT que lanzaron un acto para el 1° de Mayo y Marcha Federal.

















