El día lunes 16 los trabajadores gráficos de esta imprenta AGR (Artes Gráficas Rioplatense), perteneciente al grupo Clarín y la más grande del país, se disponían a entrar a trabajar; pero se encontraron con un cartel de la empresa donde anunciaba la decisión de cerrar la planta aduciendo una crisis que no es tal, como viene denunciando su Comisión Interna, que venía haciendo una vigilia en la planta mientras denuncian su vaciamiento de 16 mil bobinas de papel, insumos, máquinas y computadoras de las oficinas.
La imprenta hasta el día viernes estaba trabajando a todo ritmo. “Está tapada de trabajo” pero no lo hacen en esa planta, lo sacan afuera y adelantan la impresión de varias revistas. Allí se imprime la revista Viva, Rumbos, Genios, Jardín, Cablevisión, Guías telefónicas, libros escolares, folletería, etc. Los trabajadores denuncian una evidente maniobra de vaciamiento ya que la empresa aduce una realidad que no existe cuando habla a través de un comunicado de la situación económica que atraviesa el país y la empresa cuando justamente la producción y sus últimos balance echan por tierra esas mentiras, ya que por información de la propia empresa en 2015 AGR mantuvo la posición de liderazgo de su sector, habiendo alcanzado ventas netas por $439,1 millones.
Los trabajadores saben cómo maniobra el monopolio, ya que en el 2004 AGR pasó por un período de crisis y salió negociando salarios a la baja. Para eso despidió a toda la Comisión Interna y ese conflicto fue derrotado.
Pero no sería esta vez en las razones económicas las que aquejan a la empresa. Los trabajadores denuncian una clara maniobra que busca hacer pasar la flexibilización laboral, acompañando el ajuste nacional, sobre todo luego del acuerdo del gobierno y las petroleras con el Sindicato de Petroleros Privados en el yacimiento de Vaca Muerta, donde el propio presidente dijo que busca que ese acuerdo se traslade a otros sectores con un claro objetivo de modificar los convenios laborales para bajar los costos de los monopolios. En este marco y en pleno mes de enero con trabajadores de vacaciones, Clarín avanza con el lock out para cerrar la planta. Para este objetivo debe quebrar la organización gremial integrada por sectores clasistas y combativos.
Por esto, esta lucha se transforma en un mojón frente a la embestida anti obrera del gobierno nacional, los gobiernos ajustadores y los monopolios industriales. Los trabajadores están dispuestos a resistir y salir con “las patas para delante” si se ejecuta la orden de desalojo por parte de un despliegue descomunal de gendarmes y policías federales que rodean la planta.
Hoy por la tarde se realizó un importante acto en la puerta de la fábrica donde hablaron numerosas comisiones internas y dirigentes gremiales, políticos y de derechos humanos. Pero lo más importante fue que esta lucha logró arrancar un paro de 24hs para el día jueves por parte de la Federación Grafica Bonaerense, donde sus dirigentes se hicieron presentes para llevar la solidaridad y anunciar la medida. Las fuerzas gremiales, políticas y sociales quedaron en garantizar con piquetes en todas las imprentas que el paro se cumpla en todos lados.
Sergio Párraga, en nombre del CR y la Corriente Clasista René Salamanca que se hizo presente con una nutrida columna, llevó la solidaridad y compromiso en el aguante obrero señalando que esta lucha es testigo y que se pueden parar los despidos y el cierre. La Comisión Interna pide a todas las organizaciones que se propagandice el conflicto frente al silencio de los grandes medios y garantizar una solidaridad activa para que se pueda ganar.
Corresponsal






